Valencia, su receta para fortalecerse como destino en medio de la pandemia

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El pasado 29 de noviembre tuvo lugar en las instalaciones de la Autoridad Portuaria de Valencia una mesa redonda sobre las circunstancias que habían rodeado la actividad de cruceros de ese puerto durante y tras la pandemia. Todos los actores estuvieron representados: consignatarios, sanidad exterior, turoperadores, la propia Autoridad Portuaria. Y las experiencias y enseñanzas puestas encima de la mesa fueron muy interesantes.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº59 – Diciembre 2021

Estuvieron presentes Marta Alonso, Cruise Manager, de Pérez y Cía.; Montse Alonso, de Calypso Tours; Raquel López, Port Operations Manager Spain, Portugal & UK, Intercruises; Miguel Ángel Aragón Dolz, director Área de Sanidad y Política Social, Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana; y actuó como anfitriona Francesca Antonelli, Marketing & Cruises Manager.

Los primeros días de la pandemia
Comenzó la mesa redonda con una exposición de los sentimientos vividos en los primeros momentos de la pandemia, en marzo de 2020. La palabra más utilizada por los miembros de la mesa fue “incertidumbre”, aunque también se utilizó asiduamente “desconcierto”.

Todos los presentes convinieron que los primeros días después del cierre de los puertos españoles a los buques de cruceros en marzo de 2020, fueron de desconcierto y máxima preocupación por el futuro. Todos los actores de la industria de los cruceros vivían en un mar de dudas, y necesitaban certezas. Para Francesca Antonelli, el primer pensamiento de la Autoridad Portuaria fue “cómo podíamos serle de utilidad a las navieras de cruceros y las empresas de nuestra comunidad portuaria”; para ello “había que gestionar mucha información, recopilar todos los datos posibles, realizar y atender mil llamadas y todo ello, con una fuerte carga emocional por la preocupación sobre el bienestar de compañeros y amigos”. Y es que todos los presentes convinieron en que los acontecimientos iban por delante de la información. Para Marta Alonso y Raquel López, uno de los grandes problemas de aquella es que sus clientes (las navieras), les pedían información, mientras que a los organismos que la deberían proporcionar “les costaba hacer llegar la formación”. Sin embargo, Francesca Antonelli reivindicó el esfuerzo de la Autoridad Portuaria como “enlace y bisagra” para intentar hacer llegar toda la información “ingente y a veces confusa que iba llegando”.

Todos los contertulios comentaron que el aspecto más frustrante en las primeras semanas era la incertidumbre de lo que pasaría en el futuro.

Todos los ponentes destacan que fueron meses muy intensos, de muchas horas de trabajo, mucha incertidumbre y mucha confusión. Fue una situación que, según Marta Alonso “realmente no existían precedentes y nos pilló a todos un poco de improviso; fue un tiempo muy complicado en el que tuvimos que ir adaptándonos a los nuevos procesos de actuación, con nuevos interlocutores que aparecían en escena y con los que teníamos que colaborar en el día a día”.

Para Montse Alonso “los primeros meses fueron duros, ya que venimos de un sector donde la carga y el ritmo de trabajo no cesan”. Otro aspecto en el que todos los intervinientes coincidían era la incertidumbre de cara el futuro. Para Montse Alonso, “lo más complicado fue darnos cuenta de que el parón no iba a ser sólo de 2 semanas o un mes, como muchas navieras nos plantearon inicialmente”. Raquel López indicó que “todos pensamos en que iba a durar quince días, y estuvimos año y medio, y en ocasiones parecía que el momento de la vuelta a la actividad no llegaba”.

Miguel Ángel Aragón destacó que hubo desconcierto en esa primera época, dado que “nos llegaba un agente patógeno nuevo y del que no se conocía como se iba a comportar”. Además, Miguel Ángel enfatizó que se trataba de un “riesgo transfronterizo”, que tenía una puerta de entrada por el puerto.

Nuevos modelos de trabajo
Tras el fin del confinamiento, todos los intervinientes destacaron que cambiaron tanto los modelos, como el objeto mismo de su trabajo. Tanto Marta Alonso como Raquel López destacaron que en esta segunda fase el énfasis pasó a repatriar tripulantes, una labor que se complicaba por la multitud de legislaciones existentes.

Una vez asumido que el parón no iba a ser breve, la comunidad portuaria de Valencia se comenzó a adaptar a los nuevos tiempos; por ejemplo, llegó el teletrabajo. Para Marta Alonso, “la adaptación fue muy ágil. De hecho, Intercruises es una empresa que ya estaba acostumbrada al teletrabajo porque ya lo hacíamos antes de la pandemia; la flexibilidad es un concepto muy instaurado en nuestra compañía y estábamos acostumbrados a ello”. Lo mismo ocurrió en Pérez y Cía., según Marta Alonso, y en Calypso Tours. En general, la pandemia aceleró aún más la digitalización en general y se pusieron muchos más medios para que el teletrabajo fuera efectivo.

Idéntico proceso ocurrió en la Autoridad Portuaria, Según Francesca Antonelli, “que no cerró sus oficinas, manteniendo los servicios mínimos para garantizar el buen funcionamiento del puerto, pero se instauró el teletrabajo para todas aquellas funciones que lo permitían”. La Autoridad Portuaria de Valencia puso el énfasis en la cadena de suministros, que no se podía romper, y en mantener informados al resto de actores, como enlace con el resto de la administración. También la carga fue una prioridad para Miguel Ángel Aragón, que fue muy claro en este aspecto; para Sanidad Pública, “los cruceros eran lo último en el invierno 2020-21”. Para Francesca y Miguel Ángel, fue una época de máxima preocupación por los distintos colectivos. Los dos representantes de la administración portuaria y sanitaria respectivamente pusieron el acento en el hecho de que en esa época comenzaron a redactarse todos los protocolos propios para superar la etapa de desconcierto inicial.

Una de las claves de la gestión de esta crisis ha sido la apuesta de la APV por la digitalización. La herramienta tecnológica ValenciaportPCS ha permitido que todos los agentes implicados trabajen con normalidad. Según datos de la APV, se estima que, en la primera semana de teletrabajo de la gestión portuaria, en marzo de 2020, se realizaron más de 300.000 transacciones diarias a través de la plataforma tecnológica ValenciaportPCS, que es utilizada por un millar de empresas.

El factor humano
Pero también llegaron los ERTES, que afectaron a todas las compañías privadas presentes en la mesa redonda. Para Raquel López, “viendo que la situación no sería pasajera todos los empleados estuvimos en ERTE durante unos cuantos meses, muchos al 100 % inactivos y algunos trabajando con algún porcentaje”. Pero “en operaciones estuvimos al 100% operativos desde el principio ya que la actividad, aunque de otro modo, no cesó”. En Calypso Tours, “la empresa mantuvo a todo el Management activo durante todos los meses que hemos estado sin operar. El resto del personal se fue al ERTE”. Y Marta Alonso comento que su empresa tenía la ventaja que “no se dedicaban al 100 % a cruceros”, aunque si existió un ajuste de plantilla en los puestos más dependientes de cruceros.

Otra coincidencia de todos los contertulios: la vuelta de los cruceros ha supuesto la recuperación de las plantillas en casi todas las empresas del sector en Valencia.

Todos coincidieron que, tan pronto se ha confirmó la vuelta a operaciones, se ha recuperado a prácticamente todo el personal. Por ejemplo, InterCruises, según Raquel López, “poco a poco fuimos incorporando a todo el personal, a mediados del 2021 ya contamos con todo el mundo de regreso”. En algún caso, los contertulios indicaron que con la vuelta a la actividad habían tenido la necesidad de contratar personal nuevo, para suplir personal que durante los ERTES se cambiaron de sector, y para cubrir y asumir las nuevas demandas en cuanto a procedimientos COVID.

Para Montse Alonso, el reto laboral ha sido notable, dado que “muchísimo personal ha cambiado de sector”. Como las operaciones se reiniciaron con solo dos o tres semanas de tiempo, “el reto principal ha sido, desde mi punto de vista, de los guías. Primero porque al reducir tanto los máximos por grupos, nos encontramos con que había ocasiones en los que no había suficientes guías, especialmente en determinados idiomas como alemán o italiano”.

Para Esther Diaz, Responsable de Cruceros de Trasme, que contestó a las preguntas de CruisesNews, “tras la realización de innumerables reuniones con las navieras que necesitaban realizar ese tipo de servicio, concretamente las que tenían operativa de embarque de pasajeros en nuestra terminal, se dispuso de un amplio incremento de personal para chequear tanto la documentación nueva que requería esta situación pandémica, como para que se cumpliera en cada momento las necesidades protocolarias de cada naviera”. También se “realizaron contratos con clínicas externas que aportaban tanto personal, como todos los medios necesarios, para realizar las pruebas antígenos requeridas para el embarque”.

Los protocolos
En este aspecto se desató una cierta polémica nuevamente sobre la confusión existente en ciertas etapas de la pandemia.

Para Marta Alonso, las navieras “pedían primero protocolos y luego fechas, para poder planificarse dados los plazos necesarios para poder reclutar tripulantes, comercializar una temporada, etc.” Esta necesidad de planificación chocaba con la actitud de determinadas instancias de la Administración, que “no tiene know-how sobre el sector de cruceros, sobre todo en Sanidad” y “que no tienen ninguna empatía con las necesidades de las navieras”. Raquel López sí que también tenía claro que en “julio y agosto de 2020, la prioridad del Ministerio de Sanidad no eran los cruceros. En esa época, destacó “la complicidad de la Autoridades Portuarias, sobre todo la de Valencia, que fue un verdadero compañero de batalla”.

Marta indicó que un factor muy importante fueron los protocolos adoptados para “los cruceros de cabotaje, realizados en Canarias en el invierno 2020-2021, de los que se pasó a los protocolos de cruceros internacionales”.

Miguel Ángel Aragón destacó que “los cruceros no eran la prioridad por el potencial riesgo de contagio muy elevado”, dado el gran número de personas a bordo. Y para levantar la prohibición, como punto de inflexión “las navieras tuvieron que demostrar que podían prevenir, y posiblemente, mitigar, cualquier brote a bordo”.

La importancia de la comunicación
Ya hemos comentado el rol de bisagra, o de facilitador, que asumió la APV en la pandemia. Sobre este particular, Francesca Antonella destacó que “fue importantísimo mantener abierto el canal de información con Puertos del Estado, los demás puertos del sistema portuario español y con las Autoridades Sanitarias. Sobre todo, la información compartida con los demás puertos del Mediterráneo y españoles nos sirvió también en Valenciaport de gran ayuda. La utilidad de participar en diferentes asociaciones, el networking que ofrecen y mantener una fluida interlocución con los compañeros y compañeras del sistema portuario español, fue una importante fuente de información sobre lo que estaba pasando: de hecho, recuerdo que largas llamadas o reuniones por Teams con los compañeros y compañeras de otros puertos, compartiendo las últimas novedades que cada uno tenía”.

El confinamiento ni impidió ni dificultó el trabajo de la comunidad portuaria de cruceros de Valencia de ninguna manera.

También destacó Francesca que en España “no existe un lobby sobre cruceros, dado que no tenemos grandes navieras, como ocurre por ejemplo en Italia con Costa y MSC”. Por eso es necesario “comunicar y trasladar la información en todas direcciones”, y “es muy importante este rol”.

Marta Alonso destacó que “existían mesas de trabajo superproductivas” y que la pandemia, paradójicamente, “ha provocado un incremento de la relación humana entre la comunidad portuaria”.

Francesca Antonelli destacó que, en junio de 2020, un año antes del reinicio de las operaciones en Valencia, la APV realizó un taller digital para mejorar la formación e información sobre las medidas recomendadas por la OMS, por Healthy Gateways y por CLIA con el título “Preparando el puerto y el destino de forma coordinada para la llegada de cruceros”. La iniciativa tuvo una gran acogida.

Montse Alonso, de Calypso Tours, “la vuelta ha sido bastante fácil dada la buena coordinación que se ha conseguido entre todas las partes implicadas”.

Esther Diaz, de Trasme, destacó que “fue una comunicación constante con todas las partes implicadas, sobre todo cuando en previsión teníamos navieras que operaban por primera vez en el puerto de Valencia en esta situación pandémica. En estas se reuniones se tamizaban los distintos puntos que requería la operativa. Por otro parte, se realizaron reuniones con Sanidad Exterior para informarnos de los protocolos a seguir en el caso de que el crucero hubiera declarado positivos COVID a bordo”.

La primera escala y la vuelta a la actividad en 2021
El 27 de junio de 2021, el Mein Schiff 2, armado por TUI Cruises, realizó la primera escala de un buque de cruceros en el puerto de Valencia tras la pandemia, tras quince meses de parón. Se trataba de un crucero con itinerario de cabotaje, y atracó en el Muelle de Cruceros 1.

Para Raquel López, cuya empresa consignó esa primera escala, “estuvo precedida de muchas reuniones con todas las partes implicadas, para tenerlo todo claro y controlado. Pero la noche de antes de la llegada del barco, éste nos confirma el deseo de realizar tours con bicicletas y solicitan la autorización; en condiciones normales, no hubiera habido mayor complicación, pero con todas las medidas COVID era bastante más complejo y se estuvo hasta altas horas de la madrugada para poder tramitar dicha solicitud, teniendo que avisar a las Autoridades para que prepararan todo lo necesario a contra reloj para que los tours pudieran realizarse”.

Miguel Ángel Aragón. “El Covid-19 va a suponer un cambio de la importancia que se da a la salud pública en España”.

Para Montse Alonso, de Calypso Tours, “realmente todo ha sido bastante fácil dada la buena coordinación que se ha conseguido entre todas las partes implicadas”. Pero también indicó la dificultad de “organizar en tres semanas desde cero lo que anteriormente haces en seis meses, poner en marcha toda la maquinaria desde cero, y tener claros los protocolos de cada naviera, que variaba según sus clientes estuvieran o no vacunados”.

Montse comentó que ha existido la máxima colaboración de las atracciones turísticas de Valencia: “sólo en el caso de Lonja y Catedral, los máximos por grupo estaban por debajo de lo que la regla general permitía”. Pero también existieron peros “dado que ha faltado, bajo mi punto de vista, ha sido muchas veces información clara de los máximos permitidos a nivel general, en una excursión. Es decir, si el tour era solo panorámico, el bus podía llenarse a máxima capacidad. Si tenía <<walking tour>>, hubo momentos que los máximos por guía eran de 24 personas. Esta información creo debería haber estado canalizada por organismos municipales o provinciales de Turismo. En muchas ocasiones, ni siquiera los guías, sabían cuál era la regla a seguir”.

También se comentó la diferencia de protocolos entre los distintos armadores, basadas en la obligación de la vacunación: las navieras de lujo y premium exigen vacuna, por lo que no hay excursiones burbuja, mientras que navieras más populares no lo exigían. Sin embargo, la tendencia es que todas las navieras pidan previamente el pasaporte COVID con la vacunación completa, algo que se valoró positivamente por todos los asistentes, especialmente por Miguel Ángel Aragón.

En general, todos los presentes convinieron que las excursiones burbuja habían supuesto un incremento de guías turísticos, de transportes, etc., y que los aforos obligan a incrementar el personal. Por ejemplo, Montse comentó que los grupos máximos de la mayor parte de las navieras eran de 24 personas, pero en la catedral sólo admitían diez como máximo, lo que obligaba a duplicar los guías.

Las consecuencias del Covid-19 en la gestión portuaria
En lo referente al reflejo de la nueva normalidad en la gestión portuaria de los buques de cruceros, todos los intervinientes destacaron el incremento de la carga de trabajo.

Para Marta Alonso, “el incremento de la carga de trabajo se deriva del incremento de normativas, que además necesitan en muchas ocasiones una interpretación de las mismas. Existen muchos pasos adicionales. Los desembarcos médicos suponen un incremento de trabajo por el incremento de la burocracia. También supone “un incremento de los horarios del buque en puerto”. Sin embargo, aclaró que “existen más problemas con los buques mercantes que con los buques de crucero”.

Francesca Antonelli. “La APV está “sorprendida” por las previsiones y espera llegar a los 800.000 pasajeros con 300 escalas en 2022”.

También comentó que hay un “incremento en los costes de gestión por parte del prestador del servicio, como acondicionar carpas, aseos, señalética, etc.” Navieras como MSC “realizan el check-in en la ampliación del puerto, lo que ha obligado a mejorar el Wifi”. Miguel Ángel Aragón indicó que “hubo que construir una zona de infecciosos que antes no existía”.

Para Raquel López, hay “muchísimas nuevas gestiones y burocracia, los procedimientos se han triplicado y para lo que antes podía procesar un único agente, hemos necesitado más, para poder asumir todo lo extra que ha supuesto el retorno: protocolos, procedimientos de comunicación con las autoridades, autorizaciones, gestión de los casos COVID, horarios de los barcos, procedimientos en muelle, etc.”

Marta Alonso también comentó que había “empresas muy pequeñas dependientes de los cruceros que habían cerrado”, extremo que fue avalado por Raquel López, dado que también lo habían notado en Intercruises.

Marta Alonso. “Pasamos del 100% de actividad en cruceros, al cero absoluto”.

Por último, Francesca Antonelli comentó que la pandemia, “en cuanto a las pérdidas directas sufridas por el sector cruceros (destino y puerto) por la prohibición de los cruceros desde el 13 de marzo 2020 hasta el 26 de junio 2021, nosotros hemos hecho una estimación de pérdidas de aproximadamente unos 81 millones de euros”.

Estrechar lazos en la Comunidad Portuaria
Montse Alonso destacó que “afortunadamente, antes del inicio de cada naviera, hubo reuniones grupales con todos los agentes involucrados, de forma que los protocolos eran repasados, y toda la información quedaba muy clara. Creo que esto ha sido uno de los éxitos de este reinicio de operaciones”.

En referencia a la primera escala en Valencia del Mein Schiff2, Raquel López Reconoció que “la verdad que la Autoridad Portuaria hizo un gran esfuerzo en que fuera posible y obtuvimos la autorización a tiempo; el barco fue consciente y estuvo muy agradecido por cómo se gestionó y por el apoyo de las Autoridades para llevarse a cabo”.

En cuanto al impacto económico, el APV puso a disposición de proveedores y prestadores de servicios 10 millones de euros en medidas urgentes y compensatorias para paliar los efectos económicos del Covid-19. En concreto, destinó 7,33 millones de euros a un total de 250 empresas para dar liquidez a las compañías que realizan trabajos para los puertos de Gandía, Sagunto y València. Además, adelantó 2,64 millones de euros en bonificaciones pendientes para 2019 a sus clientes y aplicó la reducción de tasas.

Francesca Antonelli: “Fue importantísimo mantener abierto el canal de información con Puertos del Estado, los demás puertos del sistema portuario español y con las Autoridades Sanitarias”.

Marta Alonso destacó la “colaboración cercana y continua entre armadores, puertos, etc. Siempre dentro de un marco de competencia, pero también de lealtad. También destacó el rol de la Autoridad Portuaria como eje vertebrador de la comunicación del sector.

Todos destacaron la comunicación y la colaboración con la Autoridad Portuaria de Valencia como claves en la vuelta a la actividad. Además, esta comunicación supondrá un incremento de la empatía en el futuro, lo que mejorará aún más la situación de confianza existente.

El futuro
Para Miguel Ángel Aragón, el Covid-19 va a suponer un cambio de la importancia que se dé a la salud pública en España. Indicó que “no estamos exentos de riesgo nunca” y que es necesario mejorar protocolos y medios ante el incremento de contagios. También alertó sobre los falsos sellos de seguridad Covid-19, que no vienen avalados por las Autoridades Sanitarias.

El resto de los intervinientes plantearon la nueva normalidad en términos más comerciales. Según Francesca Antonelli, “2022 será un año muy bueno para el tráfico de cruceros en Valencia si todo sale bien”. La APV está “sorprendida” por las previsiones y espera llegar a los 800.000 pasajeros con 300 escalas. También comentó la esperanza sobre “el desbloqueo de la Terminal Norte” y el incremento del interporting en Valencia protagonizado por MSC Cruceros y Costa Cruceros”. También destacó que “Valencia cerró el 2021 con unas 100 escalas y 265.000 pasajeros. Tomando como referencia las cifras pre-Pandemia, (2019, con 203 escalas y 435.000 pasajeros), son cifras muy alentadoras”.

Raquel López: “Europa cerraba puertos y en España todo seguía igual. Y cuando llegó el cierre ¡a pensar dónde tengo barcos y que hago con ellos!».

Raquel López indicó que “con el COVID la gestión de la entrada de los barcos ha cambiado completamente. Las autoridades ya no suben a los barcos y es el agente el que recopila toda la documentación necesaria para obtener el despacho de los buques; lo cierto es que ha funcionado muy bien y ha sido todo muy ágil. Hemos tenido mucha colaboración, pero es verdad que también nos ha dado más trabajo burocrático y logístico a nosotros; entiendo que los procedimientos se alargarán un poco más en el tiempo, al menos durante el 2022, pero que en un futuro volvamos a los trámites prepandemia”.

En lo referente a las expectativas de InterCruises para el próximo año en Valencia. “esperamos poder tener muchos barcos y muchas escalas en Valencia, para devolverle al puerto toda la ayuda prestada en este tiempo tan difícil; que sigamos manteniendo la comunicación tan fluida y la colaboración tan satisfactoria como hasta la fecha, y que ha sido un gusto redescubrir a una Autoridad Portuaria tan implicada”.

Marta Alonso. “La pandemia ha provocado un incremento de la relación humana entre la comunidad portuaria”.

Montse Alonso calificó las previsiones para 2022 de “fantásticas”, y volvió a indicar que “el impasse sufrido había servido para reconvertirnos, para estar mejor preparados de cara a 2022”. También destacó el “buen trabajo general para afrontar nuevos desafíos”.

Marta Alonso comentó que “si las previsiones actuales de mantienen, 2022 va a ser un año crucial para la industria y, sin duda, para el sector cruceros en Valencia. Tenemos previsto un incremento de escalas superior al 50% respecto a 2019, que se nos hace el último año con el que poder comparar. Hablamos de cifras impensables si echamos la vista cinco o seis meses atrás. Indudablemente esto es, en gran medida, fruto de la gran labor que se ha realizado desde todos los ámbitos durante estos primeros meses de reinicio de operaciones. Y para que esta previsión se materialice, va a ser esencial el apoyo al sector por parte de todas las instituciones y autoridades implicadas”. 

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