Hasta la fecha, ninguno de los cuatro grandes armadores de cruceros había invertido en este nicho. Sólo Carnival fue dueña de Arosa unos meses tras su fusión con P&O-Princess, pero la vendió rápidamente en 2003. Hasta la fecha parecía incompatible el marketing y las ventas entre buques capaces de transportar miles de pasajeros, con otros de 200 invitados como máximo. Pero Celebrity parece dispuesto a demostrar lo contrario.
Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº76 – Marzo 2026
El desembarco de Celebrity Cruises en el segmento fluvial de los cruceros es una de las noticas estrella de la industria en los últimos años.
De hecho, Celebrity no es la primera naviera oceánica que apuesta por los cruceros fluviales. Anteriormente otras como Crystal, Peter Deilmann, o Sea Cloud habían dado ese paso. Pero los resultados siempre han sido muy discretos, aun tratándose de armadores del segmento de lujo con buques oceánicos relativamente pequeños.
Sin embargo, cuando una naviera fluvial ha dado el salto a los cruceros oceánicos, generalmente la iniciativa ha sido exitosa: el paradigma es Viking, aunque también podemos incluir las propuestas de Scenic/Emerald Cruises, Mystic Cruises, Phoenix o Saga. Por último, hay navieras fluviales que sólo han entrado de manera testimonial en los océanos, como Croisieurope o New Century.
El segmento de cruceros fluviales generó una facturación de 1.996 millones de dólares en 2025. En 2033, se espera que alcance 5.873 millones de dólares, con un ritmo anual de crecimiento de un 14,4% en ese periodo.
Actualmente, el emisor que más factura es Estados Unidos, aunque China será el de mayor crecimiento entre 2026 y 2033.
El mercado de cruceros fluviales en Alemania experimentó una demanda record en 2024, con 1,39 millones de pasajeros en la temporada 2024, un 14% más que en 2023.
Del mar al rio, una historia con claros y oscuros
Peter Deilman, quiebra en 2009
El armador alemán Peter Deilmann comenzó a ofrecer cruceros oceánicos en los años sesenta, con el Regina Maris. Luego llegó el Berlin, su primer buque oceánico de nueva construcción en 1980, y su entrada en los cruceros fluviales en 1983. En 1998 recibió el DeutschIand, su primer buque premium. La crisis de 2009 provocó su suspensión de pagos en la primavera de 2009. Su negocio estaba basado en grupos e incentivos, y con la crisis económica simplemente se dejaron de realizar. Esta situación afectó sobre todo a los operadores “premium” y ante el descenso del número de pasajeros, la naviera, que armaba 8 buques fluviales de crucero, pudo llegar, con ayuda del Gobierno alemán, pero herida de muerte, a acabar la temporada 2009. Todos sus buques fluviales fueron vendidos, entre ellos el Mozart, el mayor del mundo, y cesó el negocio fluvial de Deilmann.
Sin embargo, el único buque oceánico de Deilmann, el Deutschland, se salvó y continuó navegando para ese armador hasta 2015. Ese año Deilmann desapareció definitivamente.
Saga, tres décadas de experiencia en cruceros fluviales
Durante los años noventa, Saga comenzó a brindar a su público senior cruceros fluviales por Europa, siempre utilizando tonelaje fletado. Su flota oceánica estaba compuesta entonces por buques comprados de segunda mano, como el Saga Rose o el Saga Sapphire. En mayo de 2014, Saga Group Ltd comenzó a cotizar en la Bolsa de Londres como Saga PLC. Y con más solvencia financiera, esta situación comenzó a cambiar.
El 12 de enero de 2016 se hizo oficial que Saga había firmado un contrato para construir su primer buque de crucero, con opción a otro, con Meyer Werft, con entrega en 2019. Era un buque “boutique luxury” de 55.900 gt, y 1.000 pasajeros… muy parecido conceptualmente a los de Viking.
Tras haber renovado su flota oceánica, le llegó el momento a la flota fluvial. El nuevo barco fluvial traería el “boutique luxury” de los cruceros oceánicos a los ríos. El director ejecutivo de Saga, Robin Shaw, dijo entonces que habían utilizado su experiencia en cruceros oceánicos para diseñar un barco fluvial a medida de sus pasajeros, que desean una experiencia de crucero “boutique” en los ríos europeos. Así, Saga construyó sus tres primeros buques fluviales de cruceros: el Spirit of the Rhine, entregado en 2021, seguido del Spirit of the Danube en 2022. En 2025, se sumó el Spirit of the Moselle.

Desde la puesta en marcha de los dos primeros buques, Saga ha registrado un crecimiento constante en su negocio de cruceros fluviales, atrayendo a nuevos clientes y fidelizando a muchos pasajeros repetidores. En 2024, la división fluvial de Saga creció un 33%, con un beneficio superior a 4 millones de libras.
Fred Olsen Cruises
Fred Olsen es una naviera noruega centenaria conocida por sus barcos pequeños e íntimos y por sus cruceros tradicionales al estilo británico. También tuvo una aventura en el mercado de cruceros fluviales en 2018 con el buque Brabant. Fue el primer crucero fluvial para Fred Olsen; pero sólo estuvo fletado entre 2018 y 2020.
Tras la pandemia reestructuró su oferta, centrándose en renovar su flota oceánica con barcos más grandes y modernos, buscando mejorar la rentabilidad ante la falta de demanda en ciertos periodos; y abandono el mercado de cruceros fluviales.
Sea Cloud River
Sea Cloud Cruises entró en el mercado de cruceros en 1979, ofreciendo como principal reclamo la posibilidad de navegar en uno de los buques más famosos del mundo: el Sea Cloud.
A finales de los años noventa, Sea Cloud Cruises entró en una fase de expansión tanto en su nicho histórico, los veleros de super lujo, con la construcción en España del Sea Cloud II, como con la entrada en el segmento de cruceros fluviales. En 1996 recibió su primer buque fluvial, el River Cloud I del astillero holandés Grave, concebido al estilo de sus propios barcos de vela, al objeto de ofrecer una experiencia similar de alta gama en los ríos europeos.
En 2001 recibió el River Cloud II, que disponía sólo de 44 camarotes, para un máximo de 88 pasajeros, atendidos por 35 personas. Además, ofrecía un itinerario exclusivo de siete noches en el río Po entre Venecia y Cremona, con escalas en ciudades como Rávena, Padua, Ferrara y Verona, y la residencia de Giuseppe Verdi, Casa Verdi. Fue fletado incluso por operadores de lujo como Abercrombie & Kent.
Sin embargo, la aventura fluvial no le salió bien a Sea Cloud Cruises. En 2010 vendió el River Cloud I; y el 19 de diciembre de 2013 Sea Cloud anunció su retirada de los cruceros fluviales. La naviera citó la creciente competencia en ese mercado como la razón principal de su decisión, así como su resolución estratégica de centrarse en su nicho principal, la vela, operando sus lujosos Sea Cloud y Sea Cloud II. Mientras muchas compañías de cruceros fluviales se expandían, Sea Cloud determinó que sus veleros de crucero ofrecían una mejor y única posición en el mercado.
Sea Cloud consideraba que sus populares cruceros oceánicos a vela ofrecían un nicho exclusivo que les permitía competir eficazmente en el mercado de cruceros oceánicos. Pero también indicaba que enfatizar los altos estándares de calidad a bordo del River Cloud II en el saturado mercado de cruceros fluviales se había vuelto insostenible. Así, en 2014, el River Cloud II fue vendido.
La salida de Sea Cloud del mercado de cruceros fluviales fue una verdadera decepción. Pero también planteó una cuestión preocupante en ese momento sobre los cruceros fluviales, ¿hay lugar en ese mercado para buques de ultra lujo?
Crystal River Cruises
Justo cuando había salido Sea Cloud del mercado de los cruceros fluviales, otra marca de super lujo en buques oceánicos, Crystal Cruises, decidió entrar es ese nicho con el lanzamiento en 2016 de Crystal River Cruises. Su idea era redefinir el lujo en los ríos europeos con “river yatchs”, que ofrecían sólo suites con balcón, servicio de mayordomo, una gastronomía excepcional, etc.
El primer “river yacht” fue el Crystal Mozart. Tras su compra en 2015, fue rediseñado para convertirse en el barco más espacioso de los ríos europeos, ofreciendo incluso suites de dos dormitorios. Tras este buque, llegaron otros cuatro adicionales: Crystal Bach, Crystal Debussy, Crystal Mahler y Crystal Ravel, entre 2017 y 2018. Crystal River Cruise llegó a ganar el galardón a la “Mejor Línea de Cruceros Fluviales” en varios premios del sector, por su experiencia personalizada y su todo incluido.

La presidenta entonces de Crystal Cruises, Edie Rodriguez, describió su diseño como similar al de un yate, enfatizando el servicio de mayordomo de Crystal para cada suite, sus camas de matrimonio con vistas a los miradores panorámicas, vestidores, etc. Otros atractivos incluían los mismos restaurantes que en la flota oceánica: el elegante Waterside, los cafés Bistro, el Vintage Room, Palm Court, etc.
Tras la insolvencia de Genting Hong Kong, la marca Crystal fue vendida a A&K Travel Group en 2022. Aunque los buques oceánicos volvieron a navegar bajo esa marca en 2023, los barcos fluviales fueron vendidos por esas fechas a Riverside, lo que supuso el final de la marca Crystal en los ríos europeos.
Otra víctima de la pandemia fue Vantage Deluxe World Travel, que quebró en 2023. Este operador nació en 1983, ofreciendo un producto premium a su clientela americana, brindando varios buques de crucero fluvial en Europa, además de dos buques de expedición: el Ocean Explorer y el Ocean Odyssey. Tras su quiebra la marca fue comprada por Aurora Expeditions, que no mostró interés alguno por los cruceros fluviales y salió de ese mercado.
Del rio al mar, una sucesión de éxitos
Scenic/Emerald Cruises
Scenic Luxury Cruises & Tours fue fundada en 1986 por el empresario australiano Glen Moroney, inicialmente operando tours antes de expandirse a cruceros fluviales de lujo en Europa en 2008.
Scenic organizaba excursiones en autocar y fletaba barcos a otras navieras como Viking o Avalon Waterways, cuando uno de sus directivos europeos animó a Moroney a invertir en buques de crucero fluviales. En 2007 llegó el momento decisivo: Moroney decidió construir sus propios buques, diseñados según su propio criterio: suites con balcones, acabados de lujo y múltiples opciones gastronómicas, todo bajo el concepto “Space ships”. Bajo el nombre de Scenic Cruises, desembarcó en 2008 con su propia flota en los grandes ríos de Europa.
Estos barcos desafiaban las convenciones previas de diseño y fueron de los primeros en construirse hasta 135 metros, con balcones y más espacio para el bar, el salón e incluso un segundo restaurante.
Durante los siguientes años, la flota de “Space-ships” continuó creciendo, lo mismo que sus destinos que ofrecían, llegando a los ríos Sena, Saona y Ródano en Francia y al Duero en Portugal. En 2014, Scenic anunció su expansión hacia el sudeste asiático con el lanzamiento de Scenic Spirit en el Mekong y Scenic Aura en el río Irrawaddy en Myanmar.
En 2019, la empresa lanzó su primer buque oceánico, el Scenic Eclipse, que fue clasificado como “Discovery yacht”. Su gemelo Scenic Eclipse II entró en servicio en 2023 y un tercer buque más grande, el Scenic Ikon, para sólo 270 pasajeros, llegará en 2028.
Además, en 2013 Glen Moroney lanzó Emerald como una división de Scenic Group; y comenzó a operar en 2014 como “Emerald Waterways” con su primer buque, el Emerald Sky, con la ambición de ofrecer cruceros fluviales premium de alto valor en Europa. Conocida por sus modernos “Star-Ships”, la marca se expandió hasta el río Mekong en 2019. En 2020 sufrió un “rebranding” y se convirtió en Emerald Cruises como preludio a su salto a los océanos. Su primer “ocean yacht”, el Emerald Azzurra, llegó en 2022, y ofrecía sólo 100 pasajeros de capacidad, buscando nuevamente recrear el ambiente de los buques fluviales de la marca.
Emerald aumentó su flota de yates con el Emerald Sakara en 2023. Entre 2026 y 2027 se incorporarán otros tres yates, todos de alrededor de 130 pasajeros de capacidad.

Hoy el grupo Scenic tiene dos líneas de cruceros con oferta oceánica y fluvial. Por un lado, cruceros de lujo Scenic, con todo incluido, de alta gama. Por otro, Emerald es un producto “upper premium” orientado a un crucerista más joven y activo, con excursiones incluidas, y muchas actividades a bordo.
Viking River Cruises
Sin duda alguna, el paradigma de naviera con flota mixta oceánica y fluvial es Viking River Cruises. Fue fundada en 1997 en Rusia por Torstein Hagen, cuando compró cuatro barcos de crucero fluviales ex soviéticos y comenzó a ofrecer cruceros por la red fluvial rusa, que tuvieron continuidad hasta la invasión de Ucrania.
Tras establecer su sede en Zúrich, comenzó a operar más buques fluviales de crucero, que comercializaba a través de los grandes operadores turísticos europeos.
El año 2000 fue muy importante para Viking. Primero, adquirió la naviera alemana de cruceros fluviales KD en marzo. Esa compra proporcionó a Viking capacidad adicional, elevando la flota a 26 barcos; así como derechos de atraque preferentes en varias ciudades europeas. Además, Viking abrió una delegación en Estados Unidos y comenzó a invertir en publicidad y marketing en el mercado estadounidense.
Esa apuesta se desaceleró tras el 11-S, aunque esa situación permitió a Viking construir poco a poco un equipo de ventas y marketing poderoso, que potenció la distribución estadounidense. Al mismo tiempo, comercializaban directamente al consumidor.
Este impulso de marketing directo fue caro. Hagen afirmó haber invertido 1.500 millones hasta 2019. Pero tuvo tres beneficios principales:
– Mayor proporción de ventas directas, reduciendo comisiones.
– Viking se convirtió en la marca de referencia en cruceros fluviales.
– Podían estimular directamente la demanda cuando un buque necesitaba llenarse.
Durante esta etapa (primera década del siglo actual), Viking también se adaptó al gusto estadounidense, dedicando la mitad de su flota fluvial al mercado angloparlante. También fueron muy específicos respecto a su público: parejas maduras, viajeras y curiosas. Hoy más del 50% de los americanos que disfrutan de un crucero fluvial lo hacen con Viking.
Pero Viking aún no había dado un salto de escala. En 2012 sólo tenía 29 buques, todos fluviales. En ese momento dedico todo su esfuerzo en diseñar un buque fluvial que recogiera todas las enseñanzas de esos primeros años. Así nació, en 2011, un nuevo prototipo de buque fluvial, el “Longship» que fue construido masivamente por un único astillero Neptun Werft, del grupo alemán Meyer. En 2012 botaron 6 barcos idéntico;, en 2013 10; en 2014 16, etc. Viking ganó incluso un récord Guinness por sus bautizos múltiples de buques. Y la flota sigue creciendo, el año pasado se entregaron cinco “Longship” y en 2026 Neptun entregará otros cinco.
Estos buques son un éxito porque ofrecían balcones en 75% de los camarotes; por su diseño minimalista; y por su eficiente uso del espacio, que permitió aumentar su capacidad a 190 pasajeros.
En 2013, Viking sorprendió al sector al anunciar la creación de una división de cruceros oceánicos. Para construir su flota de alta mar siguió la misma estrategia: un único prototipo, el Viking Star, entregado en 2015, con habilitación limitada a sólo 930 pasajeros, y luego repetido hasta en 22 ocasiones (la última entrega de la seria está comprometida para 2031), siempre construidos en un único astillero, Fincantieri, en Ancona.
Nuevamente la estrategia funcionó: Viking empezó a construir un buque oceánico por año. Hoy cuenta con 12, con 10 más en camino. Suponiendo que todos sean construidos, en 2032 Viking será más grande que Oceania, Azamara, Seabourn y Silversea Cruises (el resto de su competencia upper premium y lujo) juntos.
Además, Viking se ha aventurado en otros proyectos: fue la primera naviera “upper premium” en entrar en China con un buque con bandera, tripulación y gastronomía totalmente adaptados a ese mercado. También entró en 2021 en los cruceros de expedición con dos barcos diseñados para destinos polares y los Grandes Lagos de Norteamérica. En el ámbito fluvial, lanzó su primer crucero por los ríos norteamericanos en 2022. También llegó con nuevos buques fluviales a Egipto y al sudeste asiático.
Viking vende el destino como foco, excursiones incluidas; ambiente tranquilo, sin casinos, etc. Con más de cien buques oceánicos y fluviales, continúa expandiéndose todos sus segmentos, con nuevos buques oceánicos ya confirmados y la posibilidad de un mayor crecimiento fuera de Europa. Además, su salida a Bolsa en mayo de 2024 le ha proporcionado recursos financieros adicionales para financiar su interminable expansión, con una capitalización bursátil de 33.340 millones de dólares. Viking tuvo en 2025 un 52% de cuota en Estados Unidos en el mercado de cruceros fluviales en el extranjero; y un 24% en segmento “upper premium”/ lujo en cruceros oceánicos.

Nicko Tours y Mystic Cruises
En 1992 Ekkehard Beller fundó Nicko Tours, que estaba inicialmente especializada, como Viking, en cruceros fluviales por el Volga para el emisor alemán. Posteriormente se expandió a otros ríos europeos. Nicko Tours fue comprada a principios de 2013 por un fondo suizo que pagó 100 millones de euros. El cambio de dirección resultó desastroso; además tuvo que lidiar con la primera invasión rusa de Crimea, que provocó la suspensión de cruceros en Ucrania; y con la falta de caudal de los ríos europeos en el verano 2013. Los resultados financieros empeoraron y la empresa entró en suspensión de pagos en 2015. Su valor de mercado se redujo considerablemente, pero su potencial del negocio seguía intacto.
Tras una venta judicial con más de diez aspirantes en 2015, fue adquirida por Mystic Invest, el holding del empresario portugués Mario Ferreira, que ya poseía la naviera de cruceros Douro Azul. Fue una apuesta arriesgada, ya que Nicko operaba una flota de 32 barcos en ríos de todo el mundo, con una facturación de 115 millones, tres veces la de Douro Azul, que operaba sólo en el Duero, con 10 buques.
Rebautizada como Nicko Cruises, fue relanzada en todos los destinos que previamente cubría. Además, en 2019, entró en el mercado de cruceros oceánicos con el World Explorer, un buque del segmento de expedición construido en Portugal. Ese producto finalmente no cuajó dado que el mercado de expedición alemán estaba saturado, y Nicko Cruises evolucionó su oferta hacia el “slow cruise”, tras la compra a precio de ganga del Vasco Da Gama tras la quiera de C&M Voyages por la pandemia, que se lanzó en 2021.
El “slow cruise” ofrece a los pasajeros tiempo de sobra para explorar todos los destinos que visitan, en un buque espacioso, en un ambiente de tranquilidad, ofreciendo una experiencia relajante.
Mystic Invest Holding es la empresa matriz de Mystic Cruises, Nicko Cruises, Douro Azul y Atlas Ocean Voyages. Es un holding financiero privado portugués cuya historia se remonta a 1993, cuando el empresario Mario Ferreira fundó Ferreira & Rayford Turismo con el barco fluvial Vista Douro. En 1996 se creó la marca de cruceros fluviales Douro Azul cuando Ferreira adquirió los buques Princesa do Douro y AltoDouro. Actualmente, Duoro Azul opera una flota de 13 embarcaciones.
Mystic Cruises era una marca de cruceros oceánicos que también pertenecía a Mystic Invest Holding. Construyó cinco buques de expedición en Viana do Castelo, aunque ha vendido dos de ellos a Windstar. En 2019, Mystic Cruises anunció que se convertía en Atlas Ocean Voyages y acaba de anunciar la construcción de un buque de exploración a vela en China.
Phoenix Reisen
Phoenix Reisen en una naviera dedicada en exclusiva al mercado alemán. Tras ser constituida en 1973 para vender circuitos terrestres por Europa, comenzó a ofrecer cruceros oceánicos en 1988 con el Maxim Gorkiy, ofreciendo un producto tradicional, basado en crucero largo que no repetían itinerario.
En 1993, fletó un segundo buque oceánico, el Albatros; y actualmente tiene una flota de cuatro buques en este segmento. Ese mismo año, la naviera también se expandió a los cruceros fluviales europeos bajo la marca, operando barcos fluviales en “time-charter” de otros armadores.
La compañía alemana es ahora un operador importante, ofreciendo itinerarios diversos en el Rin, el Danubio y en Asia, con una flota moderna de barcos fluviales propios y fletados. Opera una flota fluvial de alrededor de 30 buques, tanto en propiedad como fletados. Inicialmente sus cruceros fluviales eran básicos, con buques relativamente antiguos.
Actualmente su flota propia (cuyos buques son siempre bautizados con nombre de mujer que comience por la letra A) ofrece buques modernos, dotados mayoritariamente de camarotes con balcón, e incluso de restaurante alternativo.
Tras más de treinta años ofreciendo cruceros oceánicos y fluviales, Phoenix es un claro ejemplo de éxito en compatibilizar ambos segmentos bajo una misma marca.
Plantours, otro operador alemán, tiene un perfil muy similar a Phoenix, aunque a menor escala. Ofrece una flota formada por un buque oceánico, el Hamburg, con capacidad para 400 pasajeros como máximo; cuatro buques fluviales en Europa; y otro en el Mekong.
TUI
En 2014 (el año de la salida de Sea Cloud de ríos), TUI redujo su oferta de cruceros fluviales a siete barcos debido a la baja ocupación, eliminando del programa el lujoso TUI Queen. Y un año más tarde se deshizo del resto de su flota.
Sin embargo, la entrada de operadores como Viking o Emerald, y el crecimiento de los cruceros fluviales, supuso la vuelta del gigante alemán a los ríos de Europa.
En 2021 TUI volvió a comercializar cruceros fluviales con el lanzamiento del primero de sus tres buques sólo para adultos, tras un retraso de 18 meses provocado por la pandemia. El TUI Maya fue así el primer buque de TUI River Cruises y luego llegó el TUI Skyla a finales de 2021 y el TUI Isla in 2022.
Celebrity River Cruises
A comienzos de 2025 Celebrity Cruises hizo pública su entrada en el nicho de crucero fluviales con la creación de Celebrity River Cruises, y el pedido de 10 buques fluviales de crucero. Los dos primeros navegarán en 2027 y el resto en 2028, por los ríos europeos. Y sin que ninguno de estos diez primeros buques hubiera navegado, el pasado enero, Celebrity River Cruises contrató la construcción de otros diez buques de crucero, de tal manera que dispondrá de una flota de 20 buques en 2031.
En 2027 navegarán los dos primeros buques, Celebrity Compass y Celebrity Seeker, tras su entrega por el astillero holandés TeamCo
En 2028 serán 5 buques Celebrity, que navegarán por el Rin, el Danubio, y los canales de los Países Bajos, y que ofrecerán 160 cruceros a 50 destinos en Europa, con un crecimiento del 80% sobre el año anterior.
El CEO de Royal Caribbean Group Jason Liberty declaró que “la demanda de los viajeros de Celebrity River Cruises ha superado nuestras expectativas, y ampliar la flota nos permite llevar esta experiencia tan esperada a aún más viajeros”. De hecho, la temporada 2027 se vendió completamente en 6 minutos.
El prototipo Celebrity Compass es un buque fluvial relativamente convencional en su disposición, aunque siguiendo la aureola de innovación en su flota oceánica, presenta algunas novedades. Tiene cuatro cubiertas, y 86 camarotes. De ellos, solo 16 tienen ventanas, 31 balcón francés, y el resto balcón convencional. Pero cuatro de estos tienen lucernario, una innovación muy de Celebrity. En lo referente a espacios comunes, ofrece una piscina a popa, una amplia cubierta exterior con bar y barbacoa a proa, y locales como el Sunset Bar, el Martini Bar y el Café al Bacio, que podemos encontrar en los buques oceánicos de Celebrity. Serán, sin duda, un rival notable de los “Longship” de Viking en el mercado de cruceros fluviales por Europa de Estados Unidos ya que, de momento, no se venden en el Viejo Continente. Para 2031, se espera que la división de cruceros fluviales se ubique entre los operadores más grandes de Europa por tamaño de flota.
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