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Intercruises

Marella Dream, un clásico de los mares

El Marella Dream fue entregado en mayo de 1986 por el astillero alemán Jos L. Meyer como Homeric. Fue el último buque construido para Home Lines, pero también el primero entregado por este astillero, que hoy es uno de los principales especialistas en este tipo de embarcaciones.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº51 – Diciembre 2019

 

Es un típico ejemplo de buque de cruceros de segunda generación, aunque mantiene algunas influencias típicas de los buques de línea de pasajeros, como el comedor principal en una cubierta baja, o disponer de todos los camarotes en el casco.

Origenes
Va camino de su treinta y cuatro aniversario y TUI ya ha anunciado que lo jubilará en los próximos años.

Originalmente tenía 18 salones públicos, ubicados en las cubiertas 8, 9 y 11. 

El Homeric era el digno sucesor del Oceanic (que navegó muchos años para Pullmantur), y del Atlantic (más conocido en nuestros puertos como el Melody de MSC), y de ellos heredó la zona lido central, dotada de techo transparente retráctil, así como la piscina a popa. Entre ambas sumaban más de 3.000 m2 de cubiertas exteriores. También disponía de camarotes con fama de amplios, aunque no tenía de aquella ninguno con balcón.

El Homeric fue construido con segregación horizontal, con cabinas en las cubiertas bajas y espacios públicos en las superiores, como la mayoría de los buques construidos en esos años: el Celebration, el Costa Classica, etc.

El Marella Dream es un barco clásico, tradicional, y para muchos de sus pasajeros, incluso elegante. 

La cubierta Belvedere fue dedicada exclusivamente a espacios públicos, entre ellos el casino, el show room y la discoteca. Home Line fue durante muchos años el líder en cruceros desde Nueva York, a Bermuda en verano y al Caribe en invierno. Sin embargo, el Homeric fue basado en Fort Lauderdale en invierno a su entrega, brindando cruceros largos de diez o más días al Caribe. En el verano, ofrecía periplos de una semana desde New York a Bermuda. Pero en los dos años siguientes con Home Lines, los cruceros del Homeric fueron más cortos, de una semana como máximo de duración.

Marketing de Home Lines
Home Lines enfatizaba el marketing de su producto en varios conceptos:

• Sus buques, que recreaban a los antiguos trasatlánticos: cubierta de paseo completa, cine, teca en cubiertas exteriores, el comedor en una cubierta baja, etc.

• Las actividades al exterior, con una enorme cubierta lido, con varias piscinas, disco, etc.

• La gastronomía. Un menú diferente cada noche: “French night”, “Italian night”, etc. Los folletos de Home Lines enfatizaban la existencia de cinco comidas al día.

• Los amplios camarotes.

• Los itinerarios. En verano, cruceros de una semana entre New York y Bermuda; en invierno, cruceros largos al Caribe.

Home Lines basaba su negocio en una pléyade de pasajeros repetidores y no pudo resistir la competencia de nuevos operadores que basaban su estrategia en captar miles de nuevos cruceristas. Ni con los yuppies de Wall Street de finales de los años ochenta pudo llenar sus buques, y sus armadores apostaron por vender la naviera.

Venta a Holland America Line
En abril de 1988, Home Lines y sus dos buques, Atlantic y Homeric, fueron comprados por Holland America Line por 195 millones de dólares. El Atlantic fue revendido inmediatamente a Premier Cruise Line y rebautizado Starship Atlantic. Sin embargo, HAL retuvo al Homeric. Tras su ultimo crucero para Home Lines, que acabó el 26 de octubre de 1988 en Nueva York, fue entregado a sus nuevos dueños el 2 de noviembre y rebautizado Westerdam. El primer crucero para sus flamantes armadores comenzó el 16 de noviembre en Port Everglades.

Holland America tenía planes muy ambiciosos para el buque: había decidido alargarlo. El 15 de junio de 1988, Holland America anunció que una sección de 40 metros sería insertada en el Westerdam en el invierno de 1989- 90, elevando su tonelaje a 54.000 gt.

En enero de 1989, Carnival Cruise Lines compró Holland America Line por 625 millones de dólares, y decidió seguir adelante con el alargamiento del Westerdam.

Alargamiento en 1990
El 30 de octubre de 1989, el Westerdam volvió a Papenburg para ser alargado 39,6 metros por Jos L. Meyer. La nueva sección hizo posible la expansión del comedor en la cubierta baja, que reapareció dividido en dos zonas, ya que se introdujo una nueva compuerta de incendios. El acceso a través de dos escaleras, una de ellas localizada en el centro del comedor, fue otra novedad. Además, la nueva sección incluía 195 nuevas cabinas.

Originalmente era un buque de diseño europeo, lleno de espacios íntimos, sin los grandes volúmenes interiores que comenzaban a proliferar a finales del siglo XX.

A proa de las cubiertas Promenade y Upper Promenade fue construido un teatro de dos niveles, denominado Admiral Lounge, de 792 plazas, lo que supuso el desmantelamiento de cuatro antiguos locales del Homeric. La nueva sección también incluía algunos de los locales encontrados en todos los buques de Holland America, como el Explorer Lounge, Ocean Bar, Library, Queen’s Lounge, etc.

En la cubierta exterior, la piscina fue alargada, así como el techo telescópico transparente que la cubría. También se construyó a popa de la piscina un buffet (Verandah Restaurant), de 262 plazas. La decoración interior fue obra de VFD Interior BV, e incluía antiguas obras de arte holandesas de los siglos XVI y XVII valoradas en dos millones de euros.

Marketing inicial del Westerdam
El 21 de marzo de 1990, el Westerdam llegó a New York, donde obtuvo buenas críticas entre la prensa y los agentes de viaje. En sus primeros años como Westerdam, Holland America empleó un marketing dirigido a su clientela histórica de americanos maduros, principalmente repetidores (Alumni Society), con eslóganes como “A tradition of excellence”. Por esta razón había escaso énfasis en actividades a bordo de la propaganda de Holland America. Las escalas eran muy importantes en su marketing. En Alaska, por ejemplo, los folletos describían la belleza natural y la historia de la carrera del oro en el Yukón. También se enfatizaba el servicio a bordo; la gastronomía, con la presencia a bordo de chefs de la Chaine de Rotisseurs.

Y el buque en sí mismo, con sus obras de arte y sus amplios salones también era enfatizado.

El Westerdam entre 1990 y 2002
Desde 1990 a 2002, el Westerdam mantuvo casi siempre el mismo despliegue anual: inviernos en el Caribe y veranos en Alaska. Entre octubre y mayo, el Westerdam brindaba desde Fort Lauderale cruceros de una semana de duración al Caribe occidental.

Entre mayo y octubre, el Westerdam navegaba por Alaska, brindando cruceros de una semana de duración desde Vancouver. Sólo en el verano de 1997 estuvo basado en Nueva York con itinerarios a Canadá y Nueva Inglaterra.

Los cruceros de posicionamiento entre el Caribe y Alaska eran vendidos como itinerarios largos de dos semanas, a veces comercializados en dos segmentos con un puerto base intermedio como Puerto Limón o Acapulco.

Dentro de la clientela de Holland Amerca fue un buque con mucho predicamento, adecuado para cruceros largos por el tamaño de sus cabinas, pero la llegada de los nuevos buques HAL llenos de balcones, con varias ofertas culinarias, etc selló su transferencia a Costa Crociere en 2002. El 2 de marzo de 2002 comenzó su último crucero como Westerdam, tras 643 periplos con ese operador.

Nueva vida como Costa Europa
El 29 de marzo de 2001, Carnival anuncio la transferencia del Westerdam a Costa en abril de 2002. En junio de ese año confirmó su nuevo nombre durante el bautizo del Costa Tropicale: Costa Europa.

El Marella Dream tiene once cubiertas, nueve de ellas dedicadas al pasaje.

Fue entregado en marzo de 2002, y fue renovado en Génova para adaptarle a los estándares Costa. La reforma del Costa Europa mantuvo intacta la disposición del Westerdam. Fue el tercer buque Costa con una decoración temática, en este caso, la mitología griega. Sus cubiertas se denominaban Orion, Sirens, Hercules, Perseus, etc. Algo que TUI ha mantenido hasta la fecha. Costa construyó nuevas dependencias a bordo, como el Medusa Ballroom, con capacidad para 450 personas, el íntimo Delo Bar y el Squok Club para los niños, así como ciertos cambios en las suites y en el casino. Los espacios para tripulantes fueron mejorados.

El 24 de abril de 2002 fue bautizado en Génova. Esa primera temporada 2002 con Costa Cruceros, tras unos viajes por el Mediterráneo, cubrió los destinos del norte de Europa desde Ámsterdam entre mayo y septiembre. En el invierno 2002-2003, el Costa Europa volvió al Mediterráneo para brindar cruceros largos desde Génova a las Canarias. En el verano 2003, el buque retornó a los fiordos y al Báltico desde Ámsterdam. Hasta el verano 2005 inclusive, ese fue su destino, mientras que en los veranos de los años comprendidos entre 2006 y 2009 ofreció cruceros largos por el Mediterráneo y Canarias.

El Marella Dream ha pasado por las manos de cuatro prestigiosos armadores en sus más de treinta años de navegación.

En las cinco primeras temporadas de invierno con Costa, hasta la del 2006-2007 incluida, siempre brindó cruceros largos de 10/11 noches por el Mediterráneo y Canarias. En diciembre de 2007 fue uno de los primeros buques de Costa Cruceros en navegar por el Golfo Pérsico. La siguiente temporada de invierno 2008-2009 la pasó en el Océano Índico, brindando entre diciembre y marzo seis cruceros de catorce días desde Port Louis. Y en su última temporada con Costa, la 2009-2010, brindó cruceros pendulares entre Savona y Dubái, un itinerario que no se ha vuelto a repetir desde entonces.

Venta a Thomson. Singladuras como Thomson Dream
El 6 de julio de 2009 se anunció que había sido fletado a casco desnudo por diez años a Thomson Cruises, con entrega en abril de 2010. Fue entregado a Thomson tras un crucero entre Dubái y Venecia. Fue rebautizado Thomson Dream, registrado en Malta, y se convirtió en el buque más grande de su flota. Su primer viaje consistió en repatriar turistas ingleses de Thomson y First Choice de Palma a Barcelona. El 22 de abril realizó su primer crucero como Thomson Dream, un periplo de cinco noches desde Palma. Y el 27 de abril brindó su primer crucero regular de siete noches. Esa primera temporada estival se prolongo hasta octubre.

Tras una carena en Hamburgo, el Thomson Dream comenzó el 8 de diciembre su crucero de posicionamiento entre Southampton y Bridgetown, que fue su puerto base en la temporada invernal en el Caribe, que se prolongo hasta marzo de 2011.

A pesar de un cambio de nombre en 2017 de Thomson a Marella, Thomson sigue siendo la marca de confianza para los paquetes turísticos para muchos británicos. Si bien Marella ha intentado con sus buques más nuevos romper con esa imagen barata y tópica de los paquetes combinados, esa percepción sigue siendo muy cierta en los buques clásicos de la línea: el Dream y el Celebration. Los pasajeros del Dream, casi todos clientes habituales, adoran la experiencia y es por eso que continúan navegando en este barco, quizás ya desfasado, tanto con sus nuevos compañeros de flota Marella, como con sus competidores en el mercado británico.

Cubierta Orion
La cubierta más baja, Orion (Thomson mantuvo la nomenclatura de Costa) aloja el restaurante, con capacidad para 868 pasajeros. La cena se realiza en dos turnos, con mesas principalmente para ocho personas, aunque también hay otras más intimas, incluso para dos personas. Hay un espacio razonable entre mesas. En 2014, la zona central del costado de babor del restaurante principal se convirtió en Kora La, un restaurante asiático.

Tras navegar ocho años para Costa, el Marella Dream se convirtió en el buque insignia de Thomson Cruises en 2010.

Su techo está inspirado en los restaurantes del antiguo France, con una bóveda en el centro, que da altura y volumen, pero siempre lejos del impacto visual de un local de doble altura o con ventanas panorámicas. La bóveda está decorada en latón, con motivos triangulares, lo que le da un ambiente náutico, con muchas madera en los mamparos, y moqueta y tapicería azules. La luz natural entra por dos filas de ojos de buey a cada costado, que pueden ser iluminados de noche.

A proa del restaurante hay camarotes, algunos de ellos individuales.

Cubiertas Pegasus, Perseus y Auriga
Las tres siguientes cubiertas, Pegasus, Perseus y Auriga, están llenas de camarotes, sin locales públicos. Estas cubiertas tienen una disposición tradicional, en torno a dos corredores proa-popa. Todos los camarotes estándar, exteriores e interiores, están en estas cubiertas. Hay cinco suites ubicadas a babor, en el centro del buque, en la cubierta Auriga. Se embarca por dos puertas ubicadas en los costados de la cubierta Perseus.

Cubierta Hercules
La siguiente cubierta es la Hércules, que aloja la casi totalidad de los salones y espacios públicos. A proa está la cubierta inferior del teatro, decorado en rojo, que puede alojar 792 personas. El escenario semicircular está a proa, y las butacas están dispuestas alrededor, en dos niveles. La visibilidad es perfecta, la acústica excelente, y la decoración, en tonos rojos, muy clásica. En la cubierta inferior, frente al escenario, hay sofás; mas a popa, hay una fila de sofás redondeados alrededor de una mesa circular, y por último butacas convencionales. Es un auténtico cabaret a flote. El segundo nivel es un anfiteatro en forma de “U”, con buenas líneas de visión, y ventanas abiertas en los costados. El techo del teatro también es rojo.

A popa esta el Medusa Room, el antiguo Queen’s Lounge de los tiempos de Holland America. Este salón, el más grande a bordo, ocupa la manga completa del buque, tiene grandes ventanas en los laterales, y también destila elegancia. Originalmente era una sala de fiestas con una disposición anular en torno a la pista de baile central. Pero actualmente la pista de baile está llena de sillas y mesas, y el centro de gravedad está a popa, donde se encuentra el escenario. Está decorado en tonos rosas y granates, y tiene dos pasillos laterales proa-popa, y las secciones de los costados están elevadas para mejorar la visibilidad. Este local esta iluminado por lámparas circulares de cristal, tulipas e iluminación indirecta, manteniendo el ambiente clásico incluso de noche. La decoración es en tonos grises y rosas, manteniendo las maderas pulidas en los pasamanos, y detalles en latón y bronce. También hay una barra a popa estribor, con un techo de cristal.

Siguiendo hacia popa, los pasajeros pueden encontrar una serie de locales de ambiente tranquilo y relajado: el Internet Café (hoy, otro vestigio del pasado), la sala de juegos (en el Marella Dream se puede jugar al parchis, al monopoly, etc), etc, el salón Tides y un salón heredado de Holland America, el Ocean Bar. Toda esta zona fue añadida en el alargamiento de 1989-90.

El Ocean Bar está ubicado en babor. Está decorado en tonos azules. El Tides ofrece un reducido escenario para un dúo o un solista y una pequeña pista de baile, le dan un aire muy íntimo. Está ubicado en el centro del barco, y es el mejor lugar para reunirse con amigos. Durante el día, los músicos proporcionan una música discreta. Pero después de cenar, el piano de cola y los solistas comienzan a transmitir buenas sensaciones, que hacen que se llene la pista de baile. En esta zona la circulación es solo por babor, y en el corredor aparece un viejo cañón de un antiguo buque de guerra holandés, que siempre sorprende al pasaje.

Latón, bronce, teca, etc. Los materiales tradicionales de los buques de crucero están omnipresentes en el Marella Dream.

Mas a popa, cerca del guardacalor de la sala de maquinas, esta Broad Street, la zona de tiendas de a bordo, con una oferta modesta en superficie y marcas, aunque con una disposición acertada. El mostrador de información, abierto 24 horas, y el de las excursiones facultativas, están en esta zona, que actúa de punto de referencia. También el salón de belleza y la galería fotográfica están allí.

Y en el extremo de popa hay una mezcla de usos. A babor hay diez camarotes, resultado de reducir el tamaño del casino, que sorprendentemente está lejos de las zonas de más flujo de pasaje; y una minúscula zona infantil, herencia de sus años en Costa. A estribor está la discoteca The Water Edge’s, con una pista de acero inoxidable, y mesas en disposición radial, mientras que la barra esta al otro lado del pasillo. Este local tiene una zona exterior.

Cubierta Andromeda
La siguiente cubierta, Andromeda, (cubierta 9) es la cubierta de botes, y aloja a proa el anfiteatro del teatro. En el centro están ubicadas las suites, y a popa del guardacalor está el buffet, de 250 plazas de capacidad, en forma de “U”. Quizás es demasiado estrecho y largo, excepto a popa, donde es más espacioso. Tiene grandes ventanas y miradores en ambos costados y a popa, con buenas vistas del mar. El buffet acaba en la piscina de popa, que tiene bar y grill a estribor, y está completamente solada en teca. También brinda un jacuzzi, y mucho espacio para tomar el sol. Su disposición es muy clásica, sin toboganes, sin estridencias, herencia de una naviera clásica como Holland America, un lugar para hacer cosas sencillas: hablar, leer un libro, tomar el sol, o simplemente contemplar el mar.

Cubierta Cassiopea
Esta cubierta tiene a proa el puente de gobierno y algunos camarotes para oficiales. En el centro está el gimnasio, en una ubicación extraña, junto a dos saunas y dos salas de masaje. No es el Marella Dream un buque para deportistas, y el tamaño del gimnasio es prueba de ello. Además, solo se puede acceder al mismo desde proa. Más a popa está otro grupo de suites (en la sección alargada en 1990), hasta el guardacalor. Y en el extremo de popa, rodeando la piscina de la cubierta inferior, hay un solárium en forma de “U”, también solado en teca.

Cubierta Sirens
Esta cubierta tenía una de las mezclas de locales más interesante encontrada en un buque de cruceros. Encima del puente de gobierno estaba el cine, que en los tiempos de Costa se convirtió en seis suites con balcón. Justo a popa esta la piscina central, equipada con un techo retráctil de cristal. Esta piscina es sólo para adultos. Fue el primer buque de Holland America con esta instalación, que luego se convirtió en un estándar de esa naviera. La piscina es quizás pequeña, y solo hay dos jacuzzis. Pero lo mejor es el solárium, solado en teca real.

A popa de la piscina central está el segundo buffet, Sirens Restaurant, añadido durante el alargamiento, muy popular a la hora del té. Tiene grandes ventanas laterales y sillas de madera. Puede alojar 238 personas, y su techo relativamente bajo hace que sea ruidoso. Una parte del buffet, a estribor, se ha convertido en el Mistral’s Restaurant, un restaurante a la carta de pago adicional, accesible sólo con reserva.

El Marella Dream navega por el Caribe este invierno, y estará basado en Palma de Mallorca el próximo verano.

Hay una cubierta adicional, la 12ª, que ofrece The Sun Lounge, un espacio exterior privada de pago, en una zona que originalmente era una pista polideportiva, bien protegida contra el viento por pantallas de cristal.

Ventajas de un buque pequeño
El Marella Dream es un buque en el que orientarse es muy sencillo, a pesar de no dosponer de la referencia que suele suponer un atrio. Los camarotes están en el casco, y los locales públicos en la parte alta del buque. La única excepción es el comedor. Hay cuatro bloques de ascensores y escaleras, pero los dos de popa no llegan a las cubiertas más altas. Los pasajeros con una cabina a popa tienen que desplazarse decenas de metros hacia proa, para ir al teatro, o la piscina.

Su punto fuerte es la gran cantidad de superficie exterior, incluyendo las terrazas de popa. No es un buque para familias. De hecho, nunca lo ha sido para ninguno de sus armadores, y no tiene instalaciones especiales para niños ni adolescentes. Tampoco es un buque para grupos y convenciones, ya que no tiene una verdadera sala de reuniones, con equipamiento multimedia, aunque la sala de juegos y el teatro se pueden usar para este fin.

Su decoración es muy clásica, lo que es especialmente cierto en la cubierta 8, que aloja la mayoría de los espacios públicos y en la cubierta de paseo, donde las puertas de teca y los ojos de buey de latón brindan un aspecto atemporal que rara vez se encuentra en los nuevos buques. Otro aspecto que redunda en esta impresión son las obras de arte a bordo, también seleccionadas con un criterio tradicional. La mayoría de las piezas fueron heredadas de Holland America Line.

Durante una carena en noviembre de 2018, el barco recibió una renovación menor: cambio de tapicería en algunos de los bares, fuentes de agua en todas las cubiertas con camarotes, nuevas tumbonas en la cubierta 11, puertos USB instalados en The Coffee Port, etc.

Camarotes
El Marella Dream tiene una gran variedad de camarotes, aunque muy pocos con balcón, dispuestos a lo largo de dos corredores longitudinales. La oferta de cabinas es muy amplia, con tres tipos principales:

• Suites y camarotes de lujo. Ambas categorías son un legado del diseño de Home Line. Dispone de cinco suites que tienen aproximadamente 38m2. Están dotadas de dos camas bajas convertibles a cama de matrimonio, salón independente con dos sofás, vestidor, y un amplio baño. Están ubicadas en el centro del buque, en la cubierta Auriga, a babor, entre camarotes estándar. Además, el Marella Dream tiene ocho camarotes de lujo de 22 m2, que tienen la desventaja de ser muy largos, en la cubierta Andrómeda, a popa del segundo nivel del teatro. Estas cabinas tienen dos armarios, un pequeño salón y dos camas individuales convertibles en una de matrimonio. El baño, localizado frente a los armarios, tiene el mismo tamaño y disposición que en las suites.

En los camarotes, los muebles de madera oscura combinados con el arte contemporáneo colgado de las paredes y el uso de telas suaves los hacen realmente elegantes.

• Camarotes exteriores. Tienen una superficie media de 17,5 m2. Casi todos tienen dos amplios armarios, y dos camas bajas convertibles en una de matrimonio. El baño tiene el mismo tamaño y disposición que el de las suites. Está dotado de ducha, y generalmente es amplio. Muchas cabinas disponen de un sofá cama, y 40 están especialmente diseñadas para familias, con capacidad para cuatro personas (sofá cama y litera).

• Camarotes interiores. Todos los camarotes interiores del Marella Dream tienen alrededor de 14,2 m2, y disponen de dos camas bajas. Son pequeños para el estándar de hoy en día, y más parecen individuales que dobles.

Un generoso 66% de los camarotes son exteriores, y están equipados con televisión, secador, baño o ducha y caja fuerte. El Marella Dream ofrece cuatro cabinas para discapacitados. Y solo seis suites con balcón, la gran diferencia de este buque.

Una tripulación experta y comprometida
La tripulación es otro de los puntos fuertes del buque. Marella mantiene sus buques clásicos porque una parte de su clientela demanda que los tripulantes interactúen realmente con ellos, que incluso les recuerden de pasados cruceros, particularmente en los restaurantes del barco, donde la tripulación y los pasajeros comparten historias y recuerdos de singladuras pasadas.

El hecho de que las propinas estén incluidas en el precio de la tarifa del crucero tampoco influye en el nivel de servicio prestado, que es muy bueno según las encuestas de satisfacción. El barco ofrece una excelente relación calidad-precio y comenzó a brindar la modalidad todo incluido a partir de mayo de 2019, con la excepción de ciertas marcas Premium de bebidas.

En definitiva, el Marella Dream es el buque adecuado para los pasajeros que demandan un estilo de crucero tradicional, cómodo, asequible, y con todas las instalaciones fácilmente disponibles.

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