SITE SPONSOR
Intercruises

Explorando el Canal du Midi con Le Boat

Este es un tipo de crucero muy especial, uno en el que la tripulación y los pasajeros son los mismos, y al mando del barco, va uno de ellos, sin necesidad de titulación alguna.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº50 – Septiembre 2019

Los cruceros fluviales de Le Boat son una experiencia vacacional fantástica para desconectar y vivir una aventura a tu ritmo en la exclusividad de tu propio barco. Hay barcos de varios tamaños y estilos, con capacidad para entre 4 y 10 personas, y para manejarlos no se requiere ningún tipo de titulación, pues se mueven lentamente, y en los canales no hay muchos peligros ni complicaciones, mas allá de pasar por un montón de esclusas, operación sencilla que, realizada la primera vez, deja de tener cualquier misterio aunque sea muy emocionante.

El Canal du Midi tiene 241 km que serpentean a lo largo de una impresionante red de canales del sigo XVII que conectan el Atlántico con el Mediterráneo. El canal propiamente dicho comienza en Toulouse (rio Garona) y acaba en Sete (Mediterráneo), pasando por Carcasonne y Beziers entre otras poblaciones muy interesantes. 

No es necesario titulación ni experiencia previa para manejar los barcos.

Le Boat cuenta con 5 bases a lo largo del canal desde las que iniciar la navegación (Castelnaudary, Homps, Trèbes, Port Cassafières, y Narbonne) con posibilidad de elegir sentido y duración del viaje. Al embarcar nos entregarán una guía de viaje que marca todo el itinerario, lugares en los que pernoctar, servicios disponibles, lugares a visitar, etc. También nos darán instrucciones sobre el funcionamiento del barco, para los que no se requiere experiencia previa. Comenzamos nuestro viaje en la base Homps y allí nos dieron las explicaciones sobre el barco en español, algo muy de agradecer.

Este tipo de crucero fluvial es igual de emocionante para adultos que para niños, en nuestro caso, viajamos con niños que disfrutaron de cada momento del crucero, desde los nervios iniciales al comenzar a navegar, a el paso de la primera esclusa sujetando las amarras mientras se hacía la operación, a divertidas excursiones en bicicleta. Le Boat alquila bicicletas para llevar en el barco, de forma que en cada escala puedes explorar más distancias, o incluso pedalear al lado del barco a su ritmo, quemando los excesos de vino, queso y paté.

El destino
En el Canal du Midi puedes descubrir ciudades medievales, como la fortificada Carcassonne, pero también fascinantes catedrales, grandes castillos y antiguas ruinas, el arte romano de Narbonne, los ladrillos rojos de Toulouse, pero también las delicias gastronómicas y enológicas de la región Occitania. En cuanto a vinos estamos en la famosa región de Languedoc-Roussillon, que es la que produce más vino del mundo, donde coexisten varias denominaciones de origen.

En lo gastronómico quizá lo tradicional sería el Cassoulet de Castelnaudary, los higos frescos de Portiragnes y la Bouillabaisse en Sète, aunque nada nos impide disfrutar de nuestra propia versión de la gastronomía francesa a bordo de nuestro barco preparando unos deliciosos confits de pato, o un buen plato de paté y quesos de la región que incluye al roquefort.

El paisaje cambia constantemente, de las llanuras de cereales a los viñedos de Lauragais y del Minervois, y campos de trigo y de girasol en el Parque Natural Regional del Mediterráneo. Mientras tanto, pasamos por impresionantes estructuras de la ingeniería como la escalera de esclusas de Fonseranes, y a continuación el mítico acueducto del canal Orb, donde realmente te sentirás muy extraño pasando en barco por un puente sobre un rio. Igualmente extraño e impresionante es pasar el túnel de Malpas a bordo de un barco.

Realmente, este tipo de viaje te da muchas opciones a lo largo de su recorrido, como visitar viñedos en Languedoc en los míticos Citroën 2CV o probar las aceitunas Lucques en Oulibo, donde hay toda una cultura de la aceituna y el aceite, y disfrutar de una excelente comida en el restaurante Comptoir Nature, a la orilla del canal en Le Somail, donde solo sirven productos frescos y locales, donde incluso tienen conciertos de jazz los miércoles de verano.

Nuestra ruta
En nuestro caso, comenzamos en Homps una ruta de 7 días de ida y vuelta. Pasadas unas cuantas esclusas, paramos en el pequeño pueblo de Paraza para dar un paseo, encontrándonos a mitad de paseo con el Chateau de Paraza, con una bodega preciosa y unos jardines maravillosos, por lo que no pudimos dejar pasar la oportunidad de hacer una cata de vinos acompañada de una tabla de quesos en un entorno que no podía ser más bonito. 

Vinos de Languedoc, queso roquefort, paté y otras delicisas francesas nos aguardan en este destino.

Nuestra primera noche la pasamos en el canal bajo las estrellas. No puede ser más maravilloso el silencio del canal, el barco no se mueve absolutamente nada, una larga charla mientras cenábamos en cubierta un poco de carne y verduras hechas en la plancha de nuestro barco. Nuestro siguiente destino fue Le Somail, sin duda el pueblo con más encanto de nuestra ruta, los niños bajaron sus bicis y se dieron una vuelta por el pueblo con sus papás mientras nosotras visitábamos caminando rincones maravillosos de Le Somail.

Decidimos comer en el restaurante Auberge du Somail, magnífica elección, el dueño habla español y decidió los platos típicos que teníamos que probar, donde no faltó una cassoulet y mejillones gratinados, ¡todo exquisito!

Recordamos también gratamente Colombiers, donde coincidimos con cuatro parejas australianas con las que compartimos unas cervezas y charla en su cubierta, siendo ese atardecer, uno de los momentos más mágicos de las vacaciones.

En Capestang no pudimos resistirnos a comprar unas ostras y mejillones en la pescadería del puerto, con un precio muy económico, cenamos como reyes a bordo.

En el barco tienes la sensación de que el tiempo no pasa, los barcos navegan lentos a tu lado, te cruzas con mucha gente a la que saludas, sonríes…todo es tranquilo y especial. Es un viaje ideal para ir con amigos, con niños, con la familia…unas vacaciones tranquilas donde adaptar el recorrido a tu ritmo vital.

Otras rutas
Le Boat opera sobre todo en Francia en destinos como la Borgoña, Alsacia, Camarga y Bretaña, pero también en Inglaterra, navegando el Támesis, o en Escocia, con posibilidad de navegar el Canal de Caledonia y el Lago Ness, o Irlanda, por el Shannon y Erne. Holanda, Bélgica, Italia y Alemania también son otros destinos interesantes, pero la ultima incorporación de Canal Rideau en Canadá con barcos de última generación es sin duda una opción de lo más tentadora para los más intrépidos.

Los barcos
Todos los barcos cuentan con calefacción, cocina equipada, baño, ducha, y en algunos casos, también aire acondicionado. Se duerme a bordo en camarotes para dos personas. El barco se puede manejar desde el interior, o desde la cubierta superior. Le Boat cuenta con más de 900 barcos distribuidos en 36 bases de salida en 8 paises del mundo. En el Canal du Midi hay disponibles:

• Royal Mystique A, perfecto para grupos de hasta 6 personas. Incluye 2 cabinas, 2 cuartos de baños y una gran cubierta.

• Horizon 3, 3 cabinas con 3 cuartos de baño. Ideal para que tres parejas puedan tener toda la intimidad y tranquilidad que necesiten. 

• Crusader, 3 camarotes con baños independientes. Uno de los más versátiles debido a la distribución que posee.

• Salsa A, permite viajar hasta con 10 personas cómodamente. 4 cabinas y 2 baños amplios situados en la parte central.

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: