Cuando Four Seasons anunció su entrada en el sector marítimo, el proyecto despertó inmediatamente una enorme expectación. Una de las marcas hoteleras más reconocidas del mundo se disponía a trasladar al mar su particular concepto de lujo, basado en el servicio personalizado, los grandes espacios y una oferta gastronómica y de bienestar propia de sus hoteles y resorts.
Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº78 – Septiembre 2026
El resultado es el Four Seasons I, el primer barco de Four Seasons Yachts, que inició su viaje inaugural por el Mediterráneo el 20 de marzo de 2026. La fecha no fue casual: coincidió con el 65.º aniversario de la apertura del primer hotel Four Seasons, inaugurado en 1961.
Construido por Fincantieri, el barco es el resultado de la colaboración entre Four Seasons y Marc-Henry Cruise Holdings Ltd., copropietaria y operadora de Four Seasons Yachts. El proyecto arquitectónico fue desarrollado por Tillberg Design of Sweden, mientras que Martin Brudnizki Design Studio participó en el diseño de los espacios sociales y Prosper Assouline ejerció como director creativo.
Con 207 metros de eslora, 34.000 toneladas de registro bruto y 15 cubiertas, el Four Seasons I no pretende competir con los grandes barcos de cruceros por tamaño o número de instalaciones. Su propuesta se basa precisamente en lo contrario: cuenta con solo 95 suites para un máximo de 222 pasajeros, con una ratio aproximada de un miembro de la tripulación por cada huésped. El resultado es un barco concebido con una marcada inspiración residencial, en el que el espacio, la privacidad y la personalización forman parte esencial de la experiencia.
Un barco diseñado para vivir junto al mar
Uno de los elementos que definen al Four Seasons I es su relación con el exterior. El diseño del barco evita la existencia de camarotes interiores y apuesta por grandes superficies acristaladas, terrazas privadas y espacios abiertos que mantienen constantemente presente el entorno marítimo.
Las zonas comunes siguen esta misma filosofía. La cubierta de la piscina constituye uno de los principales centros de actividad durante el día, con una gran piscina, zonas para tomar el sol y espacios destinados a disfrutar de la navegación al aire libre. Por la noche, algunas de estas áreas pueden transformarse para acoger actividades y eventos.
El Salon funciona como uno de los principales espacios sociales del barco. Concebido como una gran sala de estar de inspiración residencial, ofrece diferentes ambientes a lo largo del día, desde el desayuno y las reuniones informales hasta el té de la tarde o los cócteles previos a la cena.
Otro de los espacios destacados es el Horizon Bar, un lounge abierto al mar que cuenta con una piscina de inmersión y ha sido diseñado como un punto de encuentro informal durante el día y la noche. A bordo también se encuentra Bar O, una propuesta más íntima y sofisticada centrada en la coctelería y las bebidas premium.
L’Oceana Spa y el bienestar como parte del viaje
El bienestar ocupa un lugar importante en la propuesta del Four Seasons I. El L’Oceana Spa ha sido diseñado como un espacio dedicado a la recuperación y la relajación, con tratamientos y circuitos que incluyen hammam, sauna, vapor aromático y diferentes terapias de frío y recuperación.
La oferta incorpora además crioterapia, camas de terapia infrarroja, hidroterapia y otros tratamientos orientados al bienestar y la longevidad. La programación se complementa con actividades como yoga al amanecer, meditación, sesiones privadas de respiración, entrenamiento personalizado y prácticas de mindfulness.
No podía faltar un gimnasio para completar la oferta de wellness que es uno de los pilares de la compañía.
Una marina que se abre directamente al mar
Uno de los elementos más singulares del Four Seasons I es su marina transversal, diseñada para abrirse a ambos lados del barco. Durante las denominadas Marina Days, el espacio se transforma en una plataforma de acceso directo al mar, con actividades acuáticas y programación recreativa.
Este concepto permite aprovechar especialmente las escalas en fondeaderos y aguas protegidas, creando una experiencia más próxima a la de un yate privado.
Once propuestas gastronómicas y de bebidas
La gastronomía es otro de los pilares fundamentales del Four Seasons I. Pese a su pequeño tamaño, el barco cuenta con 11 restaurantes, bares y lounges, una oferta que combina restaurantes de alta cocina con espacios más informales, cafés, bares especializados y servicio gastronómico en las suites.
Four Seasons ha planteado la oferta como una prolongación de la experiencia culinaria de sus hoteles, con una especial atención a los ingredientes locales y de temporada y a la participación de chefs invitados procedentes de restaurantes de la compañía en diferentes lugares del mundo.
El desayuno está incluido, pero, esto es muy importante, el resto de las experiencias gastronómicas y de bebidas son de pago, algo sorprendente para una propuesta que comienza en 20.000€ la suite básica para dos personas una semana.
Sedna es el restaurante insignia del Four Seasons I y uno de los espacios centrales de su propuesta culinaria. Su cocina combina técnicas francesas contemporáneas con influencias internacionales y cambia a través de programas especiales y colaboraciones con chefs invitados.
El restaurante acoge la serie Chef-in-Residence, con la participación de chefs de restaurantes Four Seasons de diferentes partes del mundo. Cuando no hay un chef invitado a bordo, el equipo culinario del barco desarrolla una propuesta basada en técnicas francesas modernas, acompañada por una selección de vinos y maridajes preparados por los sommeliers. Sedna cuenta también con un comedor privado con capacidad para diez personas.
Terrasse está dedicado a la gastronomía mediterránea y toma como referencia la vida social de los destinos costeros. Su propuesta se extiende desde el desayuno hasta la cena y combina espacios interiores y exteriores.
La oferta incluye productos de temporada, pescado y marisco, además de diferentes elaboraciones preparadas en estaciones abiertas, con una cocina que busca adaptarse a las regiones por las que navega el barco.
La cocina japonesa está representada por Miuna, un espacio dedicado a la experiencia omakase. Con un número reducido de plazas, el restaurante propone una relación directa entre los chefs y los comensales, con especial protagonismo del sushi y de una selección de bebidas japonesas y sake.
Su reducido tamaño convierte a Miuna en una de las propuestas gastronómicas más exclusivas del barco.
Pistachio es la propuesta más informal para disfrutar de café, bollería, pequeños dulces y otros productos a lo largo del día. El espacio ofrece desde croissants y pastelería hasta helados elaborados a bordo.
Su función se aproxima a la de una cafetería de hotel, ofreciendo una alternativa rápida e informal a los restaurantes de servicio completo.
El Salon combina su función de espacio social con un servicio gastronómico y de bebidas durante diferentes momentos del día. Allí es posible desayunar, disfrutar del té de la tarde o tomar un aperitivo antes de la cena.
El Horizon Bar incorpora una propuesta más relajada, vinculada a la vida exterior y al ambiente de la piscina, mientras que Bar O se especializa en una experiencia nocturna más sofisticada, con cócteles elaborados y una selección de bebidas premium.
La experiencia culinaria también se extiende a los alojamientos. El Four Seasons I ofrece servicio de comidas en suite las 24 horas, permitiendo desayunar en la terraza, organizar una comida privada o disfrutar de una cena sin salir del alojamiento.
95 suites concebidas como residencias privadas
Las 95 suites del Four Seasons I son probablemente el elemento que mejor define la filosofía del proyecto. El barco no cuenta con camarotes interiores: todos los alojamientos están orientados hacia el mar y han sido diseñados con un marcado carácter residencial. Las suites más básicas parten de 44 m2 interiores y
Grandes ventanales, espacios interiores amplios y zonas exteriores privadas forman parte del concepto general. Muchas de las suites cuentan además con terrazas de grandes dimensiones, mientras que algunas de las categorías más exclusivas incorporan incluso piscinas privadas.
La intención es que el alojamiento funcione más como una residencia privada que como un camarote convencional.
Uno de los aspectos más interesantes del diseño es la posibilidad de combinar determinados alojamientos. El sistema permite crear configuraciones de mayor tamaño mediante la conexión de varias suites, una solución especialmente orientada a familias o grupos que viajan juntos.
Funnel Suite, la gran residencia del Four Seasons I
La Funnel Suite es el alojamiento más espectacular del barco. Situada en la zona de proa, ocupa cerca de 929 metros cuadrados y se distribuye en varios niveles.
La suite destaca por sus grandes superficies acristaladas y sus vistas panorámicas al mar. Su diseño incorpora espacios interiores y exteriores de grandes dimensiones y representa la máxima expresión del concepto residencial desarrollado para el Four Seasons I.
Entre sus elementos más llamativos se encuentran las grandes piezas curvas de cristal de suelo a techo, que forman parte de una de las estructuras acristaladas más singulares instaladas en un barco de pasajeros.
Loft Suite, lujo en la popa
En el extremo opuesto del barco se encuentra la Loft Suite, situada en la popa. Con cerca de 743 metros cuadrados, es otro de los alojamientos emblemáticos del Four Seasons I.
Su característica más destacada es su enorme terraza orientada hacia la estela del barco, creando un espacio exterior privado que se integra con las vistas de la navegación.
Junto con la Funnel Suite, representa el máximo nivel de alojamiento a bordo y resume la filosofía general del proyecto: grandes espacios, privacidad y una experiencia más próxima a una residencia privada en el mar que al camarote tradicional de un barco de cruceros.
Una nueva interpretación del lujo en el mar
El Four Seasons I llega al sector en un momento en el que el segmento de lujo busca diferenciarse cada vez más mediante la exclusividad, la personalización y el espacio por pasajero, compitiendo con las navieras ya asentadas como Silversea o Regent, pero también con otras propuestas de hoteleras que están entrando en el negocio, como Ritz-Carlton, Aman, u Orient-Express.
El diseño único del barco, la exclusividad de llevar a tan solo 200 pasajeros, y unas suites realmente cautivadoras son sus grandes bazas, mientras que la gastronomía de pago, en contra de todo el sector, podría ser un punto negativo. O podría ser, que al cliente de Four Seasons le da exactamente igual.
Se está construyendo ya el Four Seasons II, pero tendrá solo 79 suites, apostando por tamaños todavía más grandes.
Programa de itinerarios
Four Seasons I alargará el verano en el Mediterráneo hasta noviembre, con rutas desde Monte Carlo, Palma de Mallorca y Málaga. Incluyen escalas en lugares tan interesantes y exclusivos como Cassis, Saint-Raphael, Isola de Ponza, Gozo, o el Golfo de Castellamare y otras más conocidas como Cannes, Mahon, Bonifacio, Capri, Taormina.
Cruzará el Atlántico entre el 8 y 16 de noviembre, saliendo de Las Palmas de Gran Canaria y terminando en Philisburg, Saint Maarten.
Pasará el invierno con cruceros sobre todo por las Antillas Menores, con embarques sobre todo en Philisburg, Saint Maarten, pero también en Miami o en Saint Lucia.
A mediados de marzo volverá a cruzar el Atlántico desde Saint Maarten a Las Palmas, y volverá a navegar en el Mediterráneo donde combinará cruceros por Islas Griegas, por el Mediterráneo Occidental e incluso algunos con Marruecos e Islas Canarias.
Four Seasons I ofrece principalmente destinos de sol y playa exclusivos y originales, en muchos casos más propios de escalas de yates, y deja fuera de sus circuitos el norte de Europa o destinos más remotos y exóticos de momento.
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