Mein Schiff Relax es la última incorporación a la flota Mein Schiff de la naviera TUI Cruises que este año recibirá el Mein Schiff Flow, también de la misma clase. Con este barco, la naviera alemana inauguró su nueva generación de buques, concebidos bajo una idea sencilla pero profundamente ambiciosa, transformar el barco en un auténtico santuario flotante dedicado al bienestar.
Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº76 – Marzo 2026
Cuando una lo observa acercarse lentamente al puerto, grande, pero con las líneas suaves de su casco elegantemente pintado de azul y la amplitud de sus cubiertas, queda claro que aquí la arquitectura naval persigue algo más que la eficiencia operativa.
Desde su nacimiento en 2008, TUI Cruises ha desarrollado una identidad muy clara dentro del mercado europeo. Su propuesta se sitúa entre el crucero premium y el resort contemporáneo, alejándose deliberadamente de la formalidad clásica que durante décadas definió la experiencia de crucero.
El concepto que articula su producto, el llamado Premium All Inclusive, no es solo una fórmula comercial, es una manera de organizar la vida a bordo. Restaurantes incluidos, bebidas de calidad, amplio acceso a instalaciones y una atmósfera relajada que elimina la constante sensación de pago adicional que todavía caracteriza a buena parte del sector.
El barco pertenece a la nueva clase InTUItion construida por el astillero italiano Fincantieri, y representa el mayor salto evolutivo de la flota desde la creación de la marca. Con más de 330 metros de eslora y cerca de 160.000 toneladas de registro bruto, su escala impresiona. Pero lo que realmente define la experiencia es cómo se utilizan esos espacios. Aquí no se trata de llenar el barco de atracciones, sino de permitir que el pasajero respire y fluya.
En un barco dedicado al bienestar, el agua debía ocupar un lugar central y la piscina central de este barco, es la más grande que hayamos visto en un crucero
La primera impresión al entrar en una cabina del Mein Schiff Relax es la de un hotel contemporáneo. Los tonos claros, los materiales naturales y la iluminación indirecta crean una atmósfera serena que parece dialogar con el paisaje marino que entra por el balcón. Nada resulta estridente. Cada elemento parece pensado para acompañar el descanso.

La mayoría de las más de dos mil cabinas del barco cuentan con terraza privada. No es una decisión casual. En un itinerario atlántico como el de Canarias y Madeira, la relación con el exterior es esencial. Despertar con el horizonte abierto, sentir la brisa al atardecer o simplemente observar cómo el barco corta el océano forma parte del viaje. Las suites elevan aún más esta sensación de refugio privado. Amplios salones, terrazas generosas y el acceso a áreas exclusivas del barco permiten crear una experiencia que combina privacidad y servicio personalizado. En todas ellas el diseño mantiene el mismo lenguaje, líneas limpias, confort silencioso y la sensación de que el espacio ha sido creado para habitarlo sin prisa.
Gastronomía, un viaje dentro del viaje
Si hay un aspecto en el que la marca Mein Schiff ha construido su reputación es en la gastronomía.
En el Relax, la oferta culinaria se despliega como un auténtico mapa gastronómico. Restaurantes incluidos en el concepto premium conviven con propuestas de especialidad donde el producto y la creatividad culinaria adquieren protagonismo.
Algunos espacios evocan el ambiente relajado de un mercado mediterráneo. Otros adoptan la estética sofisticada de la alta cocina europea. También hay restaurantes donde la experiencia se vuelve más íntima, casi teatral, con menús degustación que se desarrollan como una narrativa culinaria. La clave, sin embargo, no está solo en la diversidad, está en la libertad de decidir si se desea una cena formal frente al mar, un bistró informal o simplemente una copa y algo ligero en alguno de los muchos bares del barco.
El Atlantik es el restaurante principal del barco y funciona con servicio a la carta en un ambiente elegante pero relajado. Aquí se sirven desayunos, almuerzos y cenas con menús cambiantes que combinan cocina internacional con recetas europeas contemporáneas.

El Harbour Market es el gran restaurante buffet del barco y el centro gastronómico más informal. Funciona prácticamente durante todo el día y propone estaciones de cocina en vivo donde los chefs preparan platos al momento. Sorprende la variedad y el espacio. La oferta incluye desde cocina internacional y platos caseros hasta estaciones temáticas como wok asiático, especialidades mediterráneas o buffets regionales. El concepto busca replicar la atmósfera de un mercado gastronómico con múltiples opciones para desayunos, almuerzos y cenas informales.
La Taverna Dionysos introduce la cocina griega en la oferta gastronómica del barco. El restaurante presenta una decoración mediterránea en tonos blancos y azules y dispone también de terraza exterior. El menú incluye clásicos helenos como gyros, bifteki, ensaladas griegas y meze, en un formato de servicio en mesa. Es uno de los restaurantes incluidos en el precio del crucero y suele ser muy popular en cenas informales.
El Mein Schiff Bar & Bistro, siempre abierto tanto para desayunos, comidas, cenas y aperitivos a cualquier hora. Situado en el centro neurálgico del barco.
El Sur Mer Bistrot está inspirado en la gastronomía francesa. Ofrece un ambiente más íntimo tipo bistró parisino, ideal para desayunos tardíos o cenas tranquilas. Entre los platos habituales se encuentran croissants recién horneados, quiches, sopas francesas y recetas tradicionales como coq au vin, además de postres clásicos. Es francés, pero no pretencioso.
La Osteria representa la cocina italiana clásica a bordo. El menú incluye pizzas artesanales, diferentes tipos de pasta, risottos y entrantes mediterráneos como tomate con mozzarella o ensalada de pulpo. El restaurante sigue el modelo de trattoria italiana tradicional, con platos sencillos y muy reconocibles para el público europeo.

Pero el barco también ofrece restaurantes de especialidades con suplemento. El Høfde es está dedicado principalmente a carnes premium y cortes selectos preparados a la parrilla.
Ofrece una experiencia gastronómica más exclusiva, con menús de varios platos y maridaje de vinos. Abierto para desayunos gourmet hasta bien entrada la mañana.
El restaurante Fugu aporta la dimensión asiática a la oferta culinaria. El concepto gira en torno a sushi, sashimi y platos inspirados en la gastronomía japonesa y del sudeste asiático.
Ofrece un menú degustación acompañado de una experiencia audiovisual, sensorial.
Chalet introduce un concepto inspirado en la cocina alpina. El espacio recrea el ambiente de una cabaña de montaña con interior de madera y platos reconfortantes como fondue, raclette o especialidades centroeuropeas. Este restaurante busca ofrecer una experiencia temática diferente dentro del barco.
El concepto Premium All Inclusive es una manera de organizar la vida a bordo con restaurantes incluidos y atmosfera relajada
Pero además de los restaurantes principales, el barco incluye varios espacios para comidas rápidas o informales como Pane e Sole Bistro de paninis, bocadillos calientes y ensaladas cerca de la zona de piscina, Pool Bistro con snacks, hamburguesas, ensaladas y platos ligeros al aire libre y Mein Schiff Bistro, pequeños platos internacionales que cambian diariamente. En el Mein Schiff Relax la gastronomía no es un acto programado. Es parte natural del ritmo del viaje.
El Mein Schiff Relax cuenta con diecisiete bares y lounges, cada uno con una personalidad propia. Algunos están concebidos como espacios panorámicos donde el océano forma parte de la decoración.Destaca el Captains’s bar, el bar panorámico situado en una de las cubiertas superiores es probablemente uno de los lugares más emblemáticos del barco. Desde sus amplios ventanales se contempla el mar en toda su extensión, y al caer la tarde se convierte en un punto de encuentro natural para quienes desean disfrutar de un cóctel de firma, mientras el sol desciende lentamente sobre el Atlántico.

En un barco dedicado al bienestar, el agua debía ocupar un lugar central, y la piscina principal de este barco es la más grande que hayamos visto en un crucero. Además, cuenta con agua climatizada, para que el invierno no resulte ser un obstáculo.
Y con cerca de dos mil metros cuadrados dedicados al bienestar, el Spa redefine lo que tradicionalmente se entiende por esta área en un crucero. Entre las más sorprendentes de las vistas, las saunas panorámicas que permiten contemplar el océano mientras el barco navega silenciosamente.
El teatro principal del Mein Schiff Relax ofrece producciones diseñadas específicamente para este espacio, combinando música en directo, coreografía y escenografía contemporánea. Sin embargo, quizá el espectáculo más singular sea Le Cage, un espacio que recuerda a los cabarés europeos. Aquí se presentan espectáculos que combinan música, danza, humor y estética burlesque contemporánea, en un ambiente que recuerda a los clubes culturales de Berlín o París.

La programación nocturna se completa con conciertos en vivo en distintos bares del barco, actuaciones acústicas, DJs en cubierta y pequeños espectáculos repartidos por diferentes espacios. De esta manera, la vida nocturna del Mein Schiff Relax ofrece tantas posibilidades como la propia gastronomía. Pero incluso en medio de esa actividad constante, el barco mantiene su carácter distintivo. Quizá sea porque siempre hay un lugar tranquilo al que retirarse. Un lounge silencioso frente al mar. Una terraza abierta al horizonte. Un rincón en cubierta donde escuchar el sonido del agua contra el casco. Y es en esos momentos cuando el Mein Schiff Relax revela plenamente su identidad.
Durante la temporada de invierno, el Mein Schiff Relax recorre uno de los itinerarios más apreciados por el mercado europeo, las rutas entre las Islas Canarias y Madeira.

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