Cruceros de lujo, a toda maquina

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El segmento de cruceros de lujo es el que más ha crecido en estos últimos tres años.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº61 – Junio 2022
Texto: Arturo Paniagua.

Cruceros de lujo, a toda maquina

El segmento de cruceros de lujo es uno de los mejor posicionados para crecer tras la pandemia, debido a la demanda existente tras vencer al Covid-19, junto a un producto cada vez más refinado, basado en buques cada vez más amplios, con una relación pasajeros/espacio inmejorable.

Además, el segmento está sumido en un proceso de consolidación, con la entrada de las grandes navieras en el mismo, con lo que supone de nuevas posibilidades financieras y de economía de escala; además de nuevos actores asociados a cadenas hoteleras de lujo. El mercado de lujo ha pasado de ofrecer 51 buques en 2019, a 69 este año. En 2027, sólo teniendo en cuenta los pedidos actuales, llegará a 89 buques. En 2018 embarcaron 544.900 pasajeros en los 45 buques pertenecientes al segmento de lujo. En 2027, se prevé que la cifra supere el millón de pasajeros, lo que supone un incremento del 139%.

La demanda que absorberá la oferta de estos nuevos buques está asegurada por el emisor norteamericano, sobre todo la generación del «baby-boom», madura, rica y con tiempo libre disponible, combinada con mercados emergentes como en Europa, Asia y Australia. Ya existen productos de lujo destinados a mercados emisores concretos como Alemania (Hapag-Lloyd), o Francia (Ponant). También Viking destinó uno de sus buques exclusivamente al emisor chino, pero la política sobre la pandemia del gobierno chino frenó su desarrollo.

Otra de las características del mercado es que cada vez es más complicado separar el mercado de lujo, del mercado de expedición, ya que este último ha derivado a un modelo combinado lujo/aventura, por destinos como Ártico, Amazonas, etc., que varias navieras ofrecen dentro de la misma marca. Históricamente fue el modelo de Hapag-Lloyd, que luego fue emulado por Silversea y por Ponant, y a partir de este verano, también por Seabourn y por Viking.

Modelo de negocio
El modelo de negocio de los cruceros de lujo está notablemente definido. Buques pequeños, con capacidades siempre menores de mil pasajeros, que brindan escalas en puertos «marquee» fuera de los destinos trillados por los mega buques.

Los armadores cargan su margen en el pasaje, dado que suele tratarse de un todo incluido. Este hecho dificulta el descuento, e incluso el «revenue management». Los extras son muy escasos: casino (al que algunas navieras, como Viking, renuncian), spa, tiendas a bordo, y las excursiones (que algunas navieras incluyen, como Regent Seven Seas Cruises). Hay por lo tanto muy pocas oportunidades de incrementar el margen una vez que el pasajero está a bordo, a diferencia del modelo todo excluido de los mega buques.

Los viajeros adinerados están impulsando el crecimiento del segmento de lujo debido al interés existente en pasar sus vacaciones a bordo de cruceros de lujo.

Este modelo de negocio es particularmente atractivo para los fondos de inversión y para grandes grupos hoteleros, que están siguiendo con lupa el despegue de Ritz-Carlton Yacht Collection este año. A pesar de que acumula varios años de retraso, el miedo a perder negocio por parte de potenciales inversores puede llevar a más cadenas hoteleras e inversionistas al negocio con la esperanza de poder mantener a sus clientes en tierra que quieran navegar manteniendo los estándares de la marca. Es el modelo Club Med, presente en el mercado de lujo durante casi treinta años, y que ahora parece acelerar de nuevo. 

Los nuevos armadores potenciales deben encontrar astilleros con sus gradas libres y que ofrezcan una financiación atractiva generalmente respaldada por acuerdos marco de financiación de exportaciones. Los grandes astilleros, que a excepción de Fincantieri no entraban en este segmento de buques de lujo, han cambiado esta estrategia y se han llevado todos los pedidos que han surgido en estos últimos meses, como Meyer Werft con el Silver Nova y su gemelo, y Chantiers de l’Atlantique con los dos últimos buques de Ritz-Carlton Yacht Collection.

Debilidades del segmento. Complejidad de entrada de nuevos armadores
Otra de las características de este segmento es que casi no hay oferta de buques de segunda mano. Comprar buques de lujo es casi una misión imposible. Sólo cuando la salud financiera de un armador se resquebraja aparece tonelaje en el mercado. Durante la pandemia, Genting ya con problemas económicos, vendió el Crystal Esprit a Lindblad. Actualmente están a la espera de ser subastados los tres buques de Crystal, en lo que podría ser el germen de otra naviera de lujo. La compra de Sea Cloud Cruises por Ritz-Carlton Yacht Collection este año ha sido la única maniobra de envergadura en estos últimos meses.

Cruceros de lujo, a toda maquina

Tal como ha demostrado la empresa emergente Ritz-Carlton Yacht Collection, la confianza de los inversores en el segmento de lujo es notable. Las inversiones de Royal Caribbean y Carnival en este sector son también buena prueba de ello. Y otro motivo de optimismo ha sido que las navieras de lujo se encontraron entre las primeras en volver con su flota completa a la actividad tras la pandemia. La demanda acumulada llenó los barcos de lujo en un reinicio escalonado que comenzó en 2020, continuó en 2021 y parece se consolidará con todos los barcos de lujo navegando en algún momento este verano.

Los mayores desafíos provendrán de un mundo lleno de conflictos que reducen las opciones de itinerarios. Los buques de lujo iban a ser los primeros en volver al Mar Negro, y en ofrecer viajes al Extremo Oriente de Rusia, que ahora son inviables por el conflicto de Ucrania. Por otro lado, ciertos países del Extremo Oriente aún siguen cerrados al turismo, u otros como Nueva Zelanda han abierto sus aguas cuando ya la temporada estaba completamente planificada. Hay menos destinos para desplegar barcos, lo que concentra la oferta, lo que a su vez podría afectar los precios. Con suerte, ese debería ser un problema temporal a medida que los países vayan venciendo a la pandemia y se abran al turismo.

El reclutamiento de tripulantes y la búsqueda de oficiales calificados y competentes seguirán siendo otro desafío para la industria de cruceros en su conjunto, y para el segmento de lujo en general: el nivel de servicio está relacionado con la cualificación de la tripulación: captarlos primero, formarlos más tarde y mantenerlos una vez instruidos constituyen retos cada vez mayores para las navieras de lujo. La edad de los cruceristas de lujo es otra de las debilidades. Los armadores tienen la necesidad de captar nuevo clientes, más jóvenes, mas multigeneracional, con mayor conciencia de sostenibilidad.

Royal Caribbean Group
Royal Caribbean Group está presente en el mercado de lujo a través de dos marcos: Silversea Cruises y Hapag-Lloyd Cruises.

Silversea es, desde junio de 2018, propiedad de Royal Caribbean. En esa fecha compró el 66,7% de sus acciones por 1.000 millones de dólares, y en junio de 2020 compró el tercio restante a Heritage Cruise Holding pagando con 5,2 millones de acciones de RCCL (un 2,5% total). 

Silversea ofrece actualmente una flota de diez buques con capacidad entre 100 y 596 pasajeros, lo que le permite brindar una amplia diversidad geográfica en sus itinerarios, llegando a todos los confines del mundo, incluyendo los dos polos, las Galápagos, Alaska, etc. Sus buques se han ido ampliando sucesivamente: el nuevo Silver Nova, el primero de la cuarta generación de buques de lujo, es tres veces más grande que el pionero Silver Cloud (de la primera generación); y un 34% más grande que la anterior generación, la tercera, el Silver Muse. Sin embargo, su comparativa en número de pasajeros es positiva frente al Silver Cloud, ya que sólo transporta 2,5 veces más pasajeros que el primer buque de Silversea; pero no frente a los buques de la serie Muse, ya que hay un incremento del 70% en el número de pasajeros.

El grueso de su flota es la clase Silver Muse, diseñado como una evolución del Silver Spirit. Este fue entregado en 2009, y fue luego homologado al estándar de la serie Muse merced a un alargamiento en 2018. El Silver Muse entró en servicio en 2017, y fue el primero de una serie de tres que incluye también al Silver Moon y al Silver Dawn, todos de 40.700 gt y construidos por Fincantieri. Con una capacidad de 596 pasajeros, la clase Silver Muse/Spirit incluye hasta 26 conceptos gastronómicos diferentes en restaurantes. Silversea ofrece lujo contemporáneo y con estilo, más sencillo que opulento, complementado con un servicio impecable. Su estándar en camarotes es muy elevado: todos los pasajeros que navegan en un barco de Silversea disfrutan de una suite con balcon, con un mayordomo que brinda un servicio excelente, incluso en el pequeño Silver Origin, de 102 pasajeros en las Galápagos. Las sutilezas de las suites incluyen baños de mármol con bañera y ducha, y productos de baño Bulgari.

Cruceros de lujo, a toda maquina

La experiencia gastronómica es muy amplia en los buques de Silversea, especialmente los cuatro de la serie Spirit/Muse, y en los dos nuevos de la serie Evolution, todos diseñados para satisfacer los paladares más exigentes. Sus diez restaurantes brindan cocina italiana, francesa, oriental, etc. con una interminable lista de vinos incluidos. Un nuevo concepto de educación gastronómica y culinaria, S.A.L.T., brinda la gastronomía local, de la mano de expertos que comentan el menú. El programa también incluye excursiones culinarias en tierra.

Silversea posee una flota de cuatro buques de expedición. Son los más pequeños de la flota. Tres de ellos son buques de lujo de primera generación convertidos a buques de expedición (Explorer, Cloud y Wind), y están operados para visitar los dos polos. En los viajes a esas latitudes, Silversea entrega por ejemplo un chaquetón gratis a cada pasajero. El cuarto está específicamente diseñado para las Galápagos.

La otra naviera de lujo de Royal Caribbean es Hapag-Lloyd. El 7 de febrero de 2020, TUI AG, anunció que Hapag-Lloyd Cruises (valorada en 1.200 millones de euros) pasaba a formar parte de TUI Cruises (la «joiny-venture» al 50% entre TUI y Royal Caribbean Group). El contrato fue firmado ese mismo día en Hamburgo y Royal Caribbean pagó alrededor de 700 millones de euros en plena pandemia a TUI, el 6 de julio de 2020.

Hapag-Lloyd Cruises comprende dos experiencias claramente diferenciadas: buques de lujo tradicionales (Europa y Europa 2), y buques de exploración de alta gama. Y lleva vendiendo esta mezcla desde hace treinta años. 

Antes de la pandemia, Hapag-Lloyd se desprendió del Hanseatic y del Bremen, sus dos primeros buques de expedición de lujo, construidos en los años noventa, y los sustituyeron por tres buques gemelos de clase Inspiration, entregados en los tres últimos años, que definen el crucero de expedición moderno: todos los camarotes son exteriores, y la mayor parte tienen balcón, ofrecen tres restaurantes al pasaje, etc.

Los mayores desafíos provendrán de un mundo lleno de conflictos que reducen las opciones de itinerarios.

La anterior nueva construcción de Hapag-Lloyd fue el Europa 2, entregado en mayo de 2013. Es el paradigma del buque moderno de lujo, fue el primero de la tercera generación de buques, y es el que se han inspirado otros armadores como Silversea o Seabourn. El proyecto estaba dirigido al mercado de lujo, pero con énfasis en los pasajeros más jóvenes, más activos y menos formales, incluidas las familias (algo inusual en el mercado de lujo). El Europa 2 es el buque más contemporáneo y elegante de la marca, que ofrece un ocio sofisticado que va desde un club de jazz hasta un estudio de cocina. Tiene siete restaurantes a bordo y todos sus camarotes tiene balcón. Es el barco bilingüe de la compañía, accesible a cliente internacionales.

Y el Europa, el buque más antiguo de Hapag-Lloyd, destinado en exclusiva al mercado alemán, ha recibido en repetidas ocasiones el título de mejor buque de cruceros del mundo de la guía Berlitz, lo que le convierte en el referente del mercado. Es el referente en el lujo clásico y también fue el pionero de la segunda generación de buques de lujo. Son famosas las delicias gourmet que se sirven en sus cinco restaurantes. Entre sus 204 camarotes, 152 cabinas tienen balcón, incluyendo Penthouse Grand Suites, de 85 m2 incluyendo el balcón. Las más pequeñas ofrecen 27 m2. Todas ofrecen zonas de estar y dormitorio separadas, vestidores, etc. además de aseos de mármol, con bañera completa y ducha, etc. Los itinerarios, tanto del Europa como del Europa 2, son de ensueño. Los veranos los pasan en el norte de Europa, y el resto del año están navegando por los los Siete Mares, con destinos como Australia, Sudamérica, Pacífico, etc.

Carnival Corp. – Seabourn entra en el segmento de expedición
Seabourn Cruise Line es la marca de lujo de Carnival Corporation. Este verano tendrá una flota de seis buques con capacidades entre 264 y 600 pasajeros, que brindan un lujo moderno y confortable, y con fama de ser la menos preocupada por la etiqueta entre las navieras de lujo. En la mayoría de las cenas y veladas nocturnas, la chaqueta es opcional para los caballeros en los restaurantes; y las damas no se verán obligadas a lucir un vestido largo o sus mejores joyas. Incluso si el pasajero prefiere no vestirte de etiqueta para la noche formal, existen alternativas informales donde se puede cenar igual de bien.

Tras ser fundada a finales de los ochenta por accionistas noruegos que construyeron dos buques en Alemania, en 1991 Carnival Corporation compro un 25% de Seabourn. En 1996, Carnival subió su participación al 50%, con objeto de poder comprar el Queen Odyssey y convertirlo de aquella en el tercer buque de la flota como Seabourn Legend. En 1998, Carnival compro el 50% restante, y fusionó Seabourn con Cunard, incrementando su flota a seis buques, aunque la operación no fue muy exitosa y en 2002, Seabourn volvió a armar sólo sus tres buques originales. Los tres buques originales fueron vendidos a Windstar y abandonaron la flota entre 2014 y 2015. La flota actual está formada por tres buques de segunda generación (Seabourn Odyssey, Sojourn y Quest), de alrededor de 30.000 gt, y 450 pasajeros de capacidad atendidos por 330 tripulantes; y dos de tercera generación, los Seabourn Encore y Ovation, de 40.000 gt y 600 pasajeros.

Cruceros de lujo, a toda maquina

El Seabourn Odyssey fue el primer buque construido en veinte años cuando fue entregado en 2009. Con 32.000 gt, el Seabourn Odyssey y sus dos gemelos seguían la senda que el Europa y el Silver Whisper habían trazado diez años antes como segunda generación de buques de lujo. Hoy son los más pequeños de la flota, pero ofrecen uno de los ratios gt/pasajeros más elevado de la industria.

Tras la venta del trio original de buques, llegaron los dos de la clase Encore, de tercera generación y comparables a la clase Muse de Silversea. Comparados con la clase Odyssey, los nuevos buques eran un 25% más grandes en tamaño (40.350 gt), transportaban un 25% más de pasajeros, tenían una cubierta adicional, locales rediseñados, amplios espacios públicos, el spa más grande de un buque de lujo, y una nueva programación a bordo. Continuando con el estándar de la clase Odyssey, todos los camarotes del Seabourn Encore y de su gemelo tenían balcón.

Seabourn, a diferencia de Silversea, no ha incorporado el concepto de cruceros de expedición de lujo hasta este próximo verano 2022, con la incorporación del Seabourn Venture. Este buque dispone de clase polar para el Ártico y la Antártida, y está equipado con un minisubmarino de última generación para excursiones submarinas. Ofrece un equipo de expedición de 26 personas, que maneja las 20 Zodiacs que acercaran al pasaje a glaciares e icebergs. Su gemelo Seabourn Pursuit se unirá a la flota el próximo año. Ambos gemelos ofrecen las Grand Wintergarden Suites, un dúplex de 90 m2, con amplios miradores, un gran balcón, un salón, vestidor y un baño completo.

Sin embargo, Seabourn no dispone de ningún buque de lujo de cuarta generación, como sus archirrivales Silversea y Regent Seven Seas, ni Carnival Corp parece dispuesto a afrontar ese gasto. Eso explica los rumores de su venta al fondo soberano del Reino de Arabia Saudí, que quizás traiga como consecuencia, si se materializa, la ampliación de su flota.

Viking
El fundador de Viking, Torstein Hagen, disfrutó de un crucero fluvial en Rusia a mediados de los noventa, y decidió crear su propia naviera de cruceros fluviales. Su primer paso fue comprar en 1997 cuatro buques rusos fluviales de cruceros. Luego vinieron muchos más hasta convertirse en líder de ese mercado. Y su salto a los cruceros marítimos de lujo se produjo el 17 de mayo de 2013, fecha en la que la compañía anuncio la creación de su división «Viking Ocean». El primer buque, el Viking Star, llegó en 2015, y comenzó a brindar viajes en el Báltico y en el Mediterráneo. Después de Disney en 1998, Viking se convirtió en el segundo armador en arrancar su oferta con un diseño propio de buque, con un prototipo, que configuró la cuarta generación de buques de lujo. Y los resultados deben haber sido magníficos, porque le han seguido hasta la fecha ocho gemelos, más cuatro pedidos firmes de otros tantos buques pendientes de entrega. Todos tienen la misma disposición, el mismo diseño, una decoración similar y ofrecen el mismo ocio. La flota de Viking Ocean está formada por diez buques de lujo idénticos: Viking Star (2015), Viking Sea (2016), Viking Sky (2017), Viking Sun (2017), Viking Orion (2018), Viking Jupiter (2019), Viking Venus (2021), Viking Mars y Viking Neptune (2022), y Viking Saturn (2023), todos construidos por Fincantieri. Cada buque tiene una capacidad de 928 pasajeros (atendidos por 465 tripulantes) y han costado alrededor de 340 millones de euros. El Viking Sun (2017) es otro gemelo de la serie, pero fue transferido a una empresa conjunta de Viking en China en 2021. Los planes de Viking Ocean hablan de una flota de 16 gemelos. A pesar de su tamaño, ofrecen un teatro, un atrio de tres cubiertas, tiendas duty-free, etc.

CLIA calculaba superar el millón de pasajeros de lujo en 2023.

Todos los barcos de Viking Ocean ofrecen magníficos itinerarios a destinos sólo accesibles a buques de tamaño relativamente menor. Las escalas son en puertos generalmente sin aglomeraciones, donde no pueden acceder los mega buques. En comparación con buques similares operados por otras compañías, los itinerarios de Viking Ocean presentan menos días de navegación, escalas más prolongadas en puerto y muchos puertos de escala con pernoctación. Algunas excursiones facultativas son gratuitas.

Cruceros de lujo, a toda maquina

A bordo, la experiencia está basada en la variedad de opciones gastronómicas, con todos los restaurantes de especialidad incluidos en el pasaje (Manfredi’s, The Chef’s Table); y las bebidas también están incluidas; en las conferencias sobre temas relacionados con las escalas; el spa es gratuito, y dispone de una «infinity pool» a popa, que fue la primera de este tipo instalada a bordo de un buque, así como una piscina cubierta en el centro del buque. Todos los camarotes tienen balcón. Y el Wifi es gratuito.

Viking Ocean Cruises decidió en abril de 2018 entrar en los cruceros de exploración de lujo encargando a Fincantieri los dos buques más grandes de ese segmento. El Viking Octantis fue entregado este año, y el Viking Polares lo será en 2023, al precio de más de 300 millones de dólares cada uno. Ambos buques son el doble de grandes que el Hansesatic Inspiratiuon, o que el Silver Cloud. Este verano ofrecen itinerarios novedosos por los Grandes Lagos norteamericanos.

Ponant
La Compagnie du Ponant fue fundada en 1988 por un grupo de marinos mercantes franceses. Su primer buque, Le Ponant, era un velero de tres palos que fue entregado en 1991 (y aún continua en la flota). En sus orígenes, CDP Ponant estaba basada en Nantes, pero cambió su sede a Marsella tras ser adquirida en 2006 por CMA CGM, la tercera compañía de transporte de contenedores más grande del mundo. Gracias a este nuevo socio, Ponant recibió en 2010 Le Boreal, el primero de cuatro buques de lujo gemelos, seguido por L’Austral (2011), Le Soleal (2013) y Le Lyrial (2015). La crisis de Leman Brothers provocó que CMA CGM decidiera concentrarse en su negocio de contenedores y vendió en 2012 Ponant al fondo de inversión Bridgepoint Capital. En julio de 2015, Ponant fue de nuevo vendida a Groupe Artemis, el holding del multimillonario francés Francois Pinault, propietario de marcas de lujo como Gucci, Yves Saint Laurent, Bottega, Balenciaga, Chateaux Latour, etc. En marzo de 2016, Ponant firmó un contrato con VARD (la filial noruega de Fincantieri) para construir cuatro buques de cruceros de 184 pasajeros, la clase Explorer. En marzo de 2018 amplió el pedido de la clase Explorador con dos buques adicionales. A diferencia del resto de los operadores del segmento de lujo, Ponant evolucionó a un prototipo más pequeño (1.000 gt menos, un 9% más pequeño que la clase Ponant), con sólo 184 pasajeros de capacidad (30% menos que la clase Ponant), pero también un 22% menos de tripulantes.

En diciembre de 2017, Ponant contrató con VARD el primer rompehielos de crucero, bautizado Le Commandant Charcot, con un coste de 324 millones de dólares. Un producto único en el segmento de expedición de lujo que fue entregado el año pasado. Es el primer buque de lujo propulsado con gas natural licuado y ofrece sólo 135 cabinas, incluyendo 68 suites con balcón. Es uno de los bues de lujo más espaciosos del mundo, con más de 115 gt/pasajero.

Y, además, el 8 de agosto de ese mismo año compró otro operador de lujo, Paul Gauguin Cruises, especializado en crucero de alta gama en Polinesia con su buque Paul Gauguin, que siguió operando con independencia.

Todos estos buques ofrecen todas las comodidades, un servicio excelente por parte de una tripulación experta, un “toque francés” evidente en cada rincón a bordo de sus buques, creando una atmósfera similar a la de un hotel boutique en París. Y unos itinerarios muy elaborados no sólo por la Antártida o por el Ártico, sino también por el Caribe, Báltico, Mediterráneo, Asia, o Australia. Además, Ponant trabaja junto a otros operadores de lujo como Abercrombie&Kent o Tauck. Una diferencia entre Ponant y otros armadores de buques de lujo es su concepto de todo incluido: hay que pagar por ciertas bebidas, excursiones facultativas, lavandería, propinas, etc, mientras que el Spa y el wifi están incluidos. A nivel gastronómico, los pasajeros pueden escoger entre dos restaurantes, el «Gastronomic Restaurant» o el «Grill Restaurant».

Los espacios públicos presentan una gran variedad de salones, teniendo en cuenta el tamaño de los buques de Ponant, configurando un entorno ideal. Entre ellas destaca el «Blue Eye Lounge», un salón situado 2-3 metros bajo la línea de flotación, integrado en el casco del buque, que cuenta con cómodos asientos capaces de vibrar con los ritmos del océano, vistas de la vida bajo el mar a través de unos ojos de buey enormes (1,6 x 3,4 metros), y un video wall digital que donde se proyecta el entorno marino cercano.

En agosto de 2018, Ponant se asoció por cuatro años con National Geographic para tener a bordo a fotógrafos y expertos realizando presentaciones y programas terrestres en itinerarios de expedición seleccionados.

Los mayores desafíos provendrán de un mundo lleno de conflictos que reducen las opciones de itinerarios.

Estos pequeños buques disponen de entre 16 y 135 camarotes, un 95% de los cuales disponen de balcón, aunque en la clase Explorer este porcentaje llega el 100%. No destacan por su opulencia (ofrecen entre 19 m2 y 45 m2 de la suite del armador), pero ofrecen decoración y ambiente de diseño francés, más cómodos que lujosos. Se ofrece servicio de camarotes gratuito las 24 horas, mientras que las suites más caras disponen de mayordomo.

Grupo NCL. Regent Seven Seas Cruises centrada en el superlujo
Otra de las principales navieras de cruceros de lujo, Regent Seven Seas, que celebra por estas fechas sus treinta años de historia, se enorgullece de su opulencia. Se refiere a sus buques como palacios flotantes, y ofrece las tarifas más inclusivas de todos los armadores de lujo: incluyen por ejemplo los billetes de avión en clase ejecutiva, estancias en hoteles de lujo antes o después del crucero, y las excursiones facultativas en todos los puertos.

El 26 de mayo de 1992, su primer buque, el catamarán Radisson Diamond fue bautizado en Londres. Su siguiente hito fue la fusión, en enero de 1995, entre Radisson Diamond y Seven Seas Cruise Line, que creó Radisson Seven Seas Cruises. En marzo de 2006, Carlson Hospitality anuncia que Radisson Seven Seas se convierte en Regent Seven Seas Cruises. Un ano más tarde, el 5 de noviembre de 2007, el fondo de inversión Apollo compra por 1.000 millones de dólares Regent Seven Seas Cruises, que un mes después creó Prestige Cruise Holdings Inc, como holding para gestionar Oceania y RSSC. En septiembre de 2014, NCL compró Prestige Cruise por 3.025 millones de dólares, y Regent Seven Seas se integró en el tercer grupo naviero más importante, en el que permanece hasta la fecha.

Actualmente su flota incluye cinco buques de entre 504 y 738 camas de capacidad. Los tres más antiguos son prototipos con más de veinte años de antigüedad. Pero la apuesta de NCL en Regent Seven Seas se materializó en el proyecto Seven Seas Explorer, de que se han entregado dos buques, Seven Seas Explorer y Seven Seas Splendor, con un tercero que se entregará en 2023. Con 55.000 gt, fueron los primeros buques de lujo de cuarta generación, que sólo brindan suites espaciosas con un balcón extragrande y baño de mármol. Con un coste de 450 millones de dólares, son también los buques de lujo más caros jamás construidos.

Las suites Regent más lujosas son realmente mansiones a flote y cuentan con solarium, spas privados con saunas y baños de vapor, y pianos Steinway en sus salas de estar. No hay que olvidar que, en marzo de 2001, este armador fue el primero en ofrecer el primer buque 100% suites con balcón del mercado, el Seven Seas Mariner. La Regent Suite del Explorer tiene una superficie de 1.181 m2, con el balcón. Esta suite no es sólo la más grande a flote; además es la más cara, alrededor de 5.000 euros por día y pasajero.

Su oferta gastronómica está basada en los restaurantes «Compass Rose» y «La Veranda», de turno abierto y cocina gourmet. Entre los restaurantes alternativos, incluidos en el pasaje, destacan «Signatures», operado por Le Cordon Bleu de Paris, y «Prime».

Regent no brinda cruceros de exploración, y se concentra en el lujo. Su objetivo es ofrecer un boato que deja sin aliento al pasajero. Su etiqueta es más rigurosa que en Seabourn, mas alineada con Silversea. El pavimento de sus buques brinda muchos metros cuadrados de mármol de Carrara bajo sus pies y sus techos están llenos de candelabros de cristal checo. Las colecciones de obras de arte de sus buques incluyen obras de Picasso.

Navieras de lujo de toda la vida
Windstar Cruises dispone de una flota de seis buques, todos muy veteranos, aunque en los años de la pandemia acometió el proyecto Star Plus de 250 millones de dólares, gracias al cual tres de sus buques fueron alargados en Italia para incorporar nuevas suites, restaurantes y espacios públicos. Estos incluyen el Star Grill de Steven Raichlen, un restaurante de barbacoa informal al aire libre desarrollado en asociación con el famoso chef, así como una nueva piscina infinita y un “owner’s suite” de tres dormitorios y tres baños. El programa Star Plus comenzó en octubre de 2019 y se vio interrumpido por la presencia de amianto a bordo, algo con lo que inicialmente no se había contado y que encareció y retrasó el alargamiento de los buques.

SeaDream Yacht Club es una naviera fundada en 2001 por Atle Brynestad, que ya había fundado Seabourn Cruise Line en 1987, de la que fue presidente y CEO durante sus primeros años. También fue presidente de Cunard Line Ltd. SeaDream Yacht Club ofrece viajes en dos buques gemelos, SeaDream I y SeaDream II, ambos construidos hace más de treinta años, y que son promocionados como yates. SeaDream: proporciona una experiencia informal, que supera las expectativas de los pasajeros mientras exploran destinos escasamente ofrecidos por el resto de los operadores.

Crystal, la crónica de una quiebra anunciada
La principal consecuencia de la pandemia en la industria de los cruceros fue la quiera de Genting Hong Kong, que era la matriz de una de las marcas de lujo que habían dominado el mercado en estas últimas décadas, Crystal Cruises. Esta quiebra estuvo precedida por la salida del presidente de Crystal Cruises Tom Wolber en octubre de 2020. Su sustituto, Jack Anderson, tampoco consiguió que remontara su compañía.

Genting Hong Kong compró Crystal Cruises en 2015 por 550 millones de dólares al armador japonés Nippon Yusen Kaisha, para complementar su oferta existente de aquella con Star Cruises y Dream Cruises. Entonces su presidente era Edie Rodriguez, que fue confirmada en su cargo y lanzó un ambicioso proyecto de expansión. En diez años pretendía aumentar su flota a siete buques y comenzar a cotizar en la Bolsa de Nueva York. También se creó una filial para cruceros aéreos (Crystal Air), una dedicada a cruceros de expedición de lujo (Crystal Yachts), y otra a cruceros fluviales (Crystal River Cruises). También acometió iniciativas sorprendentes, como la posibilidad de reactivar el United States, o como el crucero por el Northwest Passage en el Crystal Serenity en 2016. Esa política diluyó el producto Crystal y fue el comienzo de una espiral negativa.

La pérdida de un proyecto claro de futuro se vió claramente en el proyecto Exclusive. En 2016, firmó una carta de intenciones para construir un buque de lujo de la clase Exclusive, de 117.000 gt y capacidad para mil pasajeros, con entrega en 2019. Luego se retrasó a 2021, Con la llegada de Tom Wolber, su tamaño de redujo a 60.000 gt, y finalmente no se construyó. 

A finales de junio se hacía público que A&K Travel Group Ltd. (Abercrombie&Kent), donde Manfredi Lefevbre, ex propietario de Silversea Cruises tiene una importante participación, se hacía con la marca Crystal Cruises y los barcos Crystal Serenity y Crystal Symphony en pública subasta.

Nuevas compañías de cruceros de lujo
Una compañía que acaba de aterrizar en el mercado de lujo es Mystic Invest, que lo hace a través de varias marcas como Atlas Ocean Voyages, o Nicko Cruises, todas ellas propiedad del empresario portugués Mario Ferreira. La flota en ambas marcas está formada por un mismo prototipo de buque de 10.000 gt, con capacidad para 200 pasajeros, construido también en el astillero de Mario Ferreira en Viana do Castelo, Portugal. Atlas Ocean Voyages, que llegó al mercado en 2021, tiene una flota actual de dos buques, World Navigator y World Explorer, de un total de cinco planeados. Tienen una atmósfera informal a bordo, aunque la decoración de los buques es muy elegante, con algunas zonas soladas de mármol. Mystic Cruises incluye en el pasaje Wi-Fi, propinas, bebidas, seguro de viaje y algunas excursiones facultativas.

El 22 de junio de 2017 se anunció el encargo por parte de Ritz-Carlton de un buque de crucero, con opción a otros dos, al astillero vigués Barreras. 

El mercado de lujo ha pasado de ofrecer 51 buques en 2019, a 69 este año.

En marzo de 2022, The Ritz-Carlton Yacht Collection contrató con Chantiers de l’Atlantique dos buques de lujo, con entrega en 2024 y 2025, bautizados Ilma y Luminara. Son buques de 46.750 gt, muy por encima de los 24.000 gt del Evrima, y dispondrán de 456 camas, por encima de los 298 del Evrima. La disposición de espacios públicos es similar a la del Evrima, aunque son más espaciosos y más con más opciones de ocio. Todos los camarotes ofrecen balcón, e incluyen dos de más de 100 m2. Pocos detalles se sabe de ellos, pero ofrecerán una sobresaliente ratio gt/pasajero de 102,5, comparado con los 85,5 del Evrima, mientras que el servicio está asegurado con un ratio pasajero/tripulación cercano a 1. Como el Evrima, cada uno de estos dos buques ofrecerá cinco restaurantes, seis bares, una bodega de vinos y el Ritz-Carlton Spa. A diferencias de otros armadores, Ritz ofrece un programa para niños. En el aspecto técnico, siguiendo la senda del Silver Nova, dispondrá de un equipo propulsor que utilizará GNL como combustible.

A caballo entre el segmento upper premium y el lujo está Explora Journeys, la nueva marca de MSC Cruceros. En mayo 2023, Explora Journeys saldrá al mercado con su primer buque, el Explora I, un buque de 63.900 gt, que ofrece 461 camarotes y suites. Le seguirán sus gemelos Explora II, Explora III y Explora IV, con entregas hasta 2026. El contrato incluía dos opciones de construcción adicionales.

Cada buque de Explora Journeys transportará 900 pasajeros como máximo. Quizás el punto focal de su diseño es el agua. Ofrecen más de 2.500 m2 de cubierta exterior, con 64 cabañas privadas y cuatro piscinas, una de ellas de techo retráctil, otra marca de identidad de los buques de MSC.

Dispone de un amplio abanico de camarotes, incluyendo la Owner’s Residence de 280 m2, y 22 Ocean Residences, 67 Ocean Penthouses y 371 Ocean Suites. Se pueden comunicar 82 suites para crear camarotes especiales para familias. 

En el ámbito culinario, hay 9 experiencias diferentes, desde la asiática a la Mediterránea, y un asador. El mejor servicio está asegurado con una ratio pasajero/tripulación de 1,25. Parece que Explora Journeys ha optado por un modelo casi todo incluido, de tal manera que los pasajeros no tendrán que abonar las propinas, bebidas, spa, restaurantes, WiFi, etc Sólo se excluyen excursiones facultativas, vuelos y estancias pre y post cruceros.

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