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El Moll de Balears, nuevo muelle exclusivo de cruceros del puerto de Tarragona

El nuevo Moll de Balears ha supuesto una inversión de más de 27 millones de euros.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº59 – Diciembre 2021

La Autoridad Portuaria de Tarragona inauguró el pasado octubre un equipamiento multifuncional que destinará a acoger la futura terminal de cruceros. El nuevo Moll de Balears tendrá una superficie de cuatro hectáreas y 700 metros de atraque y permitirá doblar el número de cruceros que podrán atracar simultáneamente en Tarragona, además de poder acoger buques de mayor dimensión.

Cronología de una obra desarrollada en medio de la pandemia
El acta de replanteamiento del proyecto del nuevo Moll de Balears del Puerto de Tarragona, se firmó a medidos de abril de 2020, dando inicio a los trabajos. La empresa adjudicataria fue la UTE formada por FCC Construcciones y Comsa, y el plazo original de los trabajos, era de catorce meses. El presupuesto de licitación del proyecto era de 34,5 millones de euros, aunque finalmente la obra acabó adjudicándose por valor de 27.308.911,39 euros (más IVA).

El proyecto de cruceros en el Port de Tarragona es un trabajo desarrollado con el consenso de las principales instituciones del territorio.

El primer hito fue la llegada a Tarragona del cajonero Mar del Aneto que atracó en el Moll d’Andalusia entre los bolardos 48 y 52 para comenzar las obras del nuevo muelle. Este tipo de buque se utiliza para la construcción de cajones que luego formarán la infraestructura para la que son contratados.

El Mar del Aneto tiene una eslora de 46,8 metros, una manga útil de 25 metros y un puntal de 28 metros. Puede construir cajones de hasta 46 metros de largo por 25 metros de ancho y 29 metros de altura. En el caso concreto de la obra del Moll de Balears fueron fabricados cajones de 41,85 metros de largo, por 16,75 metros de ancho y 21,30 metros de altura, con un tamaño similar a un edificio de siete plantas. Inicialmente se estima que se iba a tardar entre siete y diez días en la fabricación de cada cajón, y en total debían construirse once. A medida que estén acabados, cada uno de estos cajones (de 7.500 toneladas de peso y capaces de flotar) eran arrastrados por un remolcador hasta el lugar en el que deberán ubicarse definitivamente, encima de la banqueta de la escollera, que se habrá construido previamente. En un primer momento, los cajones se llenaron de agua para fijarlos, y posteriormente se rellenaron de tierra, hasta alcanzar las 35.000 toneladas de peso cada uno. El nuevo muelle tendrá un calado de veinte metros, de forma que cada uno de estos grandes bloques de hormigón sobresalían alrededor de 1,30 metros.

Marella Cruises, Costa Cruceros y Royal Caribbean International escalarán en el puerto de Tarragona en 2022.

En paralelo con la llegada de la cajonera, y en medio del estado de alarma, comenzó la primera fase de obras de la futura infraestructura. Esta primera fase está formada por un dragado de la zona en la que se iba a implantar el muelle de cruceros, dragando los lodos y otros materiales situados en el fondo marino, hasta encontrar la roca resistente. Sobre esta base se depositaron grandes piedras de escollera para formar la cimentación sobre la que descansaría el peso de los cajones del muelle, denominada banqueta. La banqueta mide alrededor de 460 metros de longitud y aproximadamente un metro de altura. Esta primera fase fue completamente submarina, y se tuvo que realizar con ayuda de buzos para las batimetrías y topografía. Los gánguiles Darss y Zingst realizaron un total de 500 viajes entre la cantera de Vallcarca (El Garraf) y el Port de Tarragona para colocar 645.616 toneladas de rocas en el fondo marino.

A primeros de septiembre de 2020 se superó el ecuador en la fabricación y colocación de los once cajones previstos. El Mar del Aneto ya había fabricado seis cajones, a una cadencia de uno por semana. En paralelo, ya se habían colocado cinco cajones. A mediados de octubre las obras del Moll de Balears en el puerto de Tarragona llegaron al 40% del total con la colocación de último cajón. que había sido botado el 14 de octubre. En la fabricación de cajones trabajaron simultáneamente entre 50 y 60 personas en turnos de 24 horas, siete días a la semana, que lograron construir un cajón a la semana.

Construcción de la explanada
Con los once cajones colocados, comenzó una nueva fase para unir con dos nuevas escolleras el muevo muelle con el rompeolas existente, para formar una explanada de cuatro hectáreas.

Para ello, en el mes de enero de este 2021 llegó a Tarragona la draga cortadora Zheng He para llevar a cabo ese relleno. Esta draga tardó una semana para llenar el nuevo Moll de Balears con más de 600.000 m3 de material del fondo marino proveniente del fondo de la dársena de Cantabria, en aguas interiores del puerto, a través de un tubo situado en el fondo de la bocana del puerto, con objeto de no interrumpir las operaciones portuarias.

Una vez rellenada la explanada con el material dragado, la maquinaria de obras públicas comenzó a allanar toda la arena y la grava aportadas por la draga para nivelar la explanada de 40.000 m2. En todo momento, la Autoridad Portuaria realizó un seguimiento de los aspectos medioambientales durante todo el proceso de construcción del nuevo muelle. Asimismo, en la fase previa se han llevado a cabo los controles arqueológicos.

La fase final
Durante el mes de marzo las obras del Moll de Balears comenzó la construcción de la viga cantil, una viga de hormigón armado de 5,40 m de ancho y 1,70 m de grosor que completa toda la longitud del muelle exterior y el interior, con el objetivo de servir de cierre a las explanadas, conseguir la correcta alineación del muelle y permitir el anclaje de 33 defensas y 33 bolardos con una capacidad de tiro de 200 toneladas cada uno, que podrán dar servicio de amarre a los cruceros de mayores dimensiones existentes en el mundo. Por último, en el verano de 2021, se inició de la pavimentación de la explanada, incluyendo alumbrado público, y otros servicios, así como la señalización horizontal, para que el Moll de Balears esté a punto para recibir buques de crucero.

La valoración global del destino «Tarragona-Costa Dorada», por parte de los pasajeros, fue en 2019 de 8,9, una nota muy elevada.

La nueva infraestructura permitirá que puedan atracar dos embarcaciones de forma simultánea, lo que incrementará notablemente la capacidad de Tarragona en lo referente a cruceros. No obstante, está pensado para que sea multifuncional, de forma que pueda reorientarse su actividad caso de que no exista demanda en algún momento. 

La futura terminal
Tras finalizar la construcción del muelle, el siguiente paso era construir una terminal en la explanada. El concurso lo publicó la Autoridad Portuaria a principios de octubre en el BOE en el Pliego de Prescripciones Particulares del Servicio Portuario al pasaje, y la fecha límite para presentar propuestas es el 23 de diciembre de 2021. La terminal la comenzará a construir el concesionario el próximo año, lo que obligará, por tanto, a compatibilizar una instalación provisional tipo carpa mientras paralelamente se vaya construyendo la terminal. Allí se definen tanto los medios técnicos: por ejemplo, deberá tener cuatro arcos de detección de metales, y ocho equipos de exploración de equipajes, dos escalas móviles, etc.; y humanos necesarios para hacer funcionar la terminal.

La construcción de este muelle es una primera fase de lo que en un futuro puede llegar a ser el Moll de Balears. Se puede ampliar la longitud de la terminal hasta llegar a conectar con el Moll de Catalunya, de forma que se alcanzarán los 800 metros de línea de atraque. Esta segunda fase se pondrá en marcha según las necesidades del puerto.

Primeros pasos de Tarragona para diseñar su estrategia de cruceros
El puerto de cruceros de Tarragona se presenta como un destino exclusivo, y destino internacional de cruceros en el Mediterráneo, comprometido con una estrategia turística diversa para atraer navieras premium y de lujo que quieran ofrecer los mejores y más interesantes destinos.

Originalmente, para hacer frente a la llegada de cruceros, existían dos infraestructuras. Uno era Marina Port Tarraco, situado en el muelle del Costa junto al paseo marítimo del puerto de Tarragona, que puede recibir pequeños cruceros, de menos de 140 m de eslora. El segundo muelle de cruceros era el muelle de Levante y podía recibir barcos más largos y grandes. Pero el Moll de Levant tenía limitaciones funcionales, principalmente la falta de una amplia explanada.

En 2019, el gasto de los cruceristas en Tarragona ascendió a 9,7 millones de euros.

Como estrategia a largo plazo se contrató a Bermello Ajamil & Partners Europa, la consultora portuaria de cruceros líder a nivel mundial, para evaluar técnicamente el diseño y desarrollo de esta nueva terminal de cruceros, planificada con el objetivo de recibir, en el mediano plazo, 50.000 cruceristas. por año. El objetivo futuro era posicionar Tarragona como destino habitual de cruceros, principalmente para navieras premium y de lujo.

La proximidad de Tarragona a Barcelona (solo 48 millas) puede ser una ventaja en el caso de congestión del principal puerto de cruceros del Mediterráneo. Además, Tarragona está cerca de dos aeropuertos (El Prat y Reus) y también tiene conexión de tren de alta velocidad con el sur de Francia, Aragón y Madrid. Puede jugar un papel similar al que Rávena o Trieste están protagonizando frente a Venecia, o Malmo respecto a Copenhague. Los paquetes de crucero y estadía en los resorts de la Costa Daurada también serán una opción interesante. Además, Tarragona puede ser complementaria también con Palamós como puerto de escala, ya que están a 139 millas entre ellos.

Acuerdo con Costa Cruceros
La Autoridad Portuaria de Tarragona viene potenciando, desde mediados de la década pasada, el papel de Tarragona como puerto de escala de cruceros. Las cifras son elocuentes: así, entre 2013 y 2019 se habían contabilizado 196 escalas y 305.888 pasajeros. Pero las cifras de la evolución son aún más contundentes: por ejemplo, el número de escalas se multiplicó por veinte entre esos años 2013–2019, pasando de las tres escalas de 2013 a las sesenta y tres escalas en 2019; mientras que el número de pasajeros se multiplicó por cien en estos 7 años, al pasar de 1.394 personas en el 2013, a los 128.000 pasajeros de 2019.

El nuevo Moll de Balears fue inaugurado el pasado 2 de noviembre de 2021

Quizás el hito más importante fue la firma, a comienzos de 2017, de un acuerdo entre el puerto de Tarragona y Costa Cruceros, para basar el buque de cruceros Costa NeoRiviera (el antiguo Grand Mistral), de 1.700 pasajeros de capacidad, entre el 2 de junio y el 22 de septiembre de 2017 en los muelles tarraconenses. Un año antes, en 2016, el Puerto de Tarragona había tenido veintidós escalas (lo que suponía un 100% de incremento sobre 2015).

Entre las razones que esgrimió el armador transalpino destaca la proximidad a Barcelona y la sobresaliente cantidad de atracciones turísticas en la comarca de Tarragona, como Port Aventura y Ferrari Land, para convertir a Tarragona en un puerto base atractivo para Costa Cruceros. El Costa NeoRiviera zarpaba todos los viernes en un itinerario redondo de siete noches que incluía Savona, Porto Torres (Cerdeña), Mahón, Ibiza, Formentera y Palma de Mallorca. Estas salidas semanales, junto a dos escalas adicionales del Costa Favolosa, incrementaron el número de cruceristas hasta los 47.000 en esa temporada 2017. Además, en este itinerario, Costa Cruceros puso a disposición de sus pasajeros el concepto “Fun & Beach”, un nuevo significado de los cruceros, en el que la diversión, el relax y la música son protagonistas.

Al año siguiente, Costa Cruceros mejoró su apuesta por Tarragona incrementando la capacidad desde ese puerto con el Costa Victoria, con capacidad para 2.394 pasajeros. Con este movimiento, Costa aumentó su oferta de camas en un 34%, lo que supuso a final de año, que casi 40.000 pasajeros escalaron por el puerto en tránsito o en fase de embarque, mejorando notablemente el impacto económico en la zona.

En 2019 el Puerto de Tarragona batió su récord de cruceristas con 127.495 pasajeros y se convirtió en el segundo puerto de cruceros de Cataluña, sólo por detrás de Barcelona.

En 2019, siguió el incremento gradual de capacidad con la llegada del Costa Fortuna, de 3.470 pasajeros de capacidad, con un incremento de la oferta del 45%. El Costa Fortuna, llegó a Tarragona el domingo 26 de mayo para brindar la primera salida del itinerario “El ritmo de las Baleares”, cuyo punto de partida era Tarragona, con escalas adicionales en Palma de Mallorca, Ibiza, Formentera, Olbia y Génova. El buque hizo escala en Tarragona en 19 ocasiones entre el 26 de mayo hasta el 13 de octubre, lo que permitió que más de 60.000 pasajeros embarcaran o hicieran escala en Tarragona.

La temporada de cruceros 2019 finalizó el pasado día 2 de noviembre con la escala de los buques Costa Mágica y Marella Discovery 2. El Puerto de Tarragona batió ese año su récord de cruceristas con 127.495 pasajeros, una cifra superior a las previsiones al inicio de la temporada que cifraban las expectativas en 110.000 cruceristas. Esta cifra superó en un 30% a la del año anterior. También creció en un 5% el número de escalas, pasando de 57 en 2018 a las 62 de 2019, lo que supone la llegada de buques de cruceros más grandes, con mayor capacidad en pasajeros.

Planes con Royal Caribbean para 2020 frustrados por la pandemia
A finales de 2019 se hicieron públicas las presiones de la Autoridad Portuaria de Tarragona para cruceros en la temporada 2020. La previsión para la temporada 2020 era de 102.000 pasajeros, una cifra muy similar a la inicial de 2019. Sin embargo, la novedad más importante eran las cinco escalas en Tarragona de Royal Caribbean International, brindando cruceros con salida desde Tarragona en destino a las Islas Canarias, al Egeo, y al Adriático, en itinerarios que oscilaban entre los 7 y los 14 días de duración. Los barcos que iban a operar desde el puerto de Tarragona eran el Rhapsody of the Seas, de la clase Visión, capacidad para 2.000 pasajeros; y el Jewel of the Seas, de la clase Radiante, con capacidad para 2.500 pasajeros.

Por su parte, Costa Cruceros iba a continuar operando desde Tarragona, pero brindando itinerarios largos de once noches por el Mediterráneo occidental, en el Costa Victoria, que volvía tras su experiencia en 2018. Además, Tarragona iba a recibir cruceros de otras quince navieras, entre ellas sus clientes históricos como Sea Cloud, Windstar, SeaDream, Marella Cruises, Phoenix Reisen, etc.

Inauguración del Moll de Balears en el Port de Tarragona
El Port de Tarragona inauguró el pasado 2 de noviembre el nuevo Moll de Balears, la infraestructura multipropósito anexa al dique de Llevant. La presentación de la nueva instalación portuaria contó con la participación de Pau Ricomà, alcalde de Tarragona; Josep Maria Cruset, presidente del Port de Tarragona; Francisco Toledo, presidente de Puertos del Estado; Jordi Puigneró, vicepresidente de la Generalitat de Catalunya y conseller de Polítiques Digitals i Territori; y Teresa Cunillera, delegada del Gobierno en Catalunya.

La construcción del Moll de Balears se ha realizado en medio de la pandemia, cumpliendo los plazos establecidos.

El acto de inauguración del nuevo Moll de Balears empezó con una bienvenida y presentación del proyecto del muelle por parte del presidente del Port de Tarragona, Josep M Cruset, que explicó el significado del proyecto de cruceros para el territorio, el trabajo realizado por la Taula Institucional de Creuers para desarrollar el proyecto turístico y, para finalizar su intervención, repasó las fases de construcción del Moll de Balears.

Tras las diferentes intervenciones de los representantes de las administraciones presentes, se ha llevó a cabo una ceremonia de hermanamiento con Baleares. Josep Maria Cruset, presidente del Port de Tarragona, ha sido el maestro de ceremonia de este hermanamiento donde Josep Ribas, consejero de Movilidad y Vivienda del Govern Balear, y Pere Segura, alcalde de Vila-seca, ocuparon el centro de la escena. La ceremonia consistió en colocar una muestra de tierra mallorquina en el interior del muelle que lleva el nombre de las Islas Baleares.

El nuevo Moll de Balears está listo para implantar una instalación de «cold ironing» para suministrar electricidad a los buques de cruceros atracados y reducir así emisiones y ruidos.

La parte institucional de la inauguración ha llegado a su fin con el descubrimiento de una placa conmemorativa por parte del Dvergastein Dag, capitán del crucero Europa: el primer crucero en atracar en el Moll de Balears. El capitán del crucero ha estado acompañado por las principales autoridades del evento. Para concluir el acto, todos los asistentes pudieron disfrutar de un extracto del espectáculo de PortAventura World, «Around The World» de Gianfranco Bollini, en el que han participado cerca de 35 artistas, bailarines, bailarinas y acróbatas.

El nuevo muelle está formado por once cajones del tamaño de un edificio de siete plantas.

Para el presidente del Port de Tarragona, Josep M Cruset, «este nuevo muelle nos permitirá recuperar en dos años las cifras récord que alcanzamos en 2019 y ha añadido que «la construcción de la nueva terminal de cruceros contará con un nuevo espacio de más de 5.000 m2, cómodo y funcional, para brindar un mejor servicio a los cruceros en las próximas temporadas». En su intervención, Cruset destacó «el paso adelante» que supone contar con esta nueva infraestructura.

El Moll de Balears permitirá aumentar la línea de atraque de cruceros en 700 metros y ofrecer un funcionamiento mucho más cómodo y ágil ya que abre la puerta a albergar cruceros más grandes y permite que más barcos atraquen simultáneamente hasta 4 cruceros.

El nuevo Moll de Balears está listo para implantar el suministro de electricidad a los cruceros durante el atraque. Se trata de un servicio que permite que los buques no quemen combustibles fósiles durante su estancia en el puerto, lo que reduciría considerablemente las emisiones de C02.

El primer crucero en estrenar el nuevo Moll de Balears es el Europa, de la compañía Hapag Lloyd Cruise Lines, procedente del puerto de Palma de Mallorca y con destino a Málaga. El crucero llegó a Tarragona por la mañana con 240 cruceristas a bordo, en su mayoría ciudadanos alemanes que disfrutarán de una escala de doce horas para visitar la ciudad.

Para formar una explanada de 40.000 m2 se han empleado más de 600.000 m3 de material proveniente del fondo marino del propio puerto de Tarragona.

El proyecto de cruceros en el Port de Tarragona es un trabajo desarrollado con el consenso de las principales instituciones del territorio, representadas las principales administraciones, entidades y empresas del sector turístico de la Costa Daurada: Turismo de Catalunya, URV (Departamento de Innovación Turística de Eurecat – Centro Tecnológico de Catalunya), Diputació de Tarragona, Cambra de Comerç de Tarragona, Ayuntamientos de Tarragona, Reus y Vila-seca, PortAventura, Aeroport de Reus, Federació d’Empresaris d’Hosteleria i Turisme de la Província de Tarragona.

El Port de Tarragona recibió el lunes 27 de septiembre su primer crucero después de un año y medio de inactividad. El Bolette, armado por Fred Olsen Cruise Line, atracó en el dique de Levante con 481 pasajeros a bordo, proveniente de Cádiz y zarpó ese mismo lunes con destino a Castellón. Aunque las previsiones iniciales de este año preveían cerrar en blanco las escalas de cruceros en 2021, la Autoridad Portuaria continuó con su labor comercial para acoger varias escalas más en octubre y en noviembre. El Port de Tarragona estaba preparado para la reanudación del tráfico de cruceros, desde el punto de vista de las operaciones, de la logística y de la sanidad exterior, con la aplicación de medidas sanitarias derivadas de la pandemia. Gracias a ambos factores, en 2021 hay una previsión de llegadas de hasta seis cruceros, una cifra que aumentará progresivamente durante 2022. En octubre llegaron el buque de super lujo Europa, de Hapag-Lloyd, en un crucero entre Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife; y el Wind Star, durante un crucero entre Barcelona y Lisboa; y finalmente el SeaDream II cerró la temporada el 5 de noviembre durante un crucero entre Civitavecchia y Barcelona.

Temporada 2022 de cruceros
Las previsiones de las navieras para Tarragona en 2022 son brillantes. En las diferentes programaciones aparecen 39 cruceros, cifra similar a la manejada por la Autoridad Portuaria, lo que puede llegar a suponer volver a superar la barrera de los 50.000 pasajeros.

La temporada 2022 comenzará en febrero con la llegada el día 23 del Amera, que escala en un crucero entre Savona y Hamburgo. 

Los controles medioambientales y arqueológicos han sido exhaustivos y constantes durante toda la duración de la obra.

En abril llegan las navieras más orientadas al mercado americano: el 15 de abril tiene anunciada su escala el Azamara Quest durante un crucero de once noches entre Lisboa y Barcelona; el 19 de abril recalará en Tarragona el velero de cruceros Wind Star, también como escala en un periplo entre Lisboa y Barcelona. El 30 de octubre volverá a escalar en Tarragona en el crucero trasatlántico de vuelta la Caribe entre Barcelona y Bridgetown. El buque belga de exploración La Belle des Oceans escalará en Tarragona el 27 de abril.

En mayo llegarán las navieras orientadas al crucero popular, con la escala el día 13 del Marella Discovery 2 en un crucero desde Palma de Mallorca. Este buque repetirá mensualmente hasta en seis ocasiones en Tarragona en su itinerario “Mediterranean Secrets”, lo que convertirá a Marella Cruises en uno de los principales clientes en 2022 del nuevo Moll de Balears; y el 17 al Costa Diadema, en un crucero de posicionamiento entre Savona y Kiel. Y el 29 de mayo llegará a Tarragona el Riviera, de Oceania Cruises, una de las navieras lideres en el segmento “upper premium”, en un viaje que se inicia en Civitavecchia. El velero de cruceros más grande del mundo, el Golden Horizon, escalará en Tarragona el 6 de mayo.

El 8 de agosto llega a Tarragona uno de los buques más lujosos de mundo, el Europa 2, que escalará durante un crucero de nueve noches entre Civitavecchia y Palma de Mallorca.

En septiembre comenzarán las escalas de los buques de Royal Caribbean en Tarragona, tras la suspensión de las mismas en 2020 debido a la pandemia. El 19 llegará el Jewel Of The Seas en un crucero de posicionamiento entre Amsterdam y el Mediterráneo. El Jewel of the Seas volverá a Tarragona el 7 y el 25 de octubre del próximo año.

El número de escalas de buques de cruceros se multiplicó por veinte entre 2013 y 2019.

En octubre de 2022, Phoenix Reisen enviará a su buque insignia, el Artania, a Tarragona el viernes 7 de octubre, en un crucero de posicionamiento entre Bremerhaven y Génova.

Costa Cruceros volverá a Tarragona también en octubre con varias escalas de sus buques en cruceros de corta duración desde los puertos de la Liguria. Así, el 10 de octubre, el Costa Favolosa llegará en un crucero de cuatro noches desde Savona y Marsella. El Costa Fortuna volverá ese mismo mes con un itinerario idéntico.

El viernes 14 de octubre escalará el Costa Favolosa también preveniente desde Savona y Marsella. La temporada se cerrará el 9 de noviembre con el SeaDream I, durante un crucero de ocho noches entre Niza y Málaga.

Aunque la programación de cruceros para 2023 aún es incompleta, ya aparecen las primeras escalas para Tarragona. El 6 de abril escalará en Tarragona uno de los buques de crucero más lujosos y modernos del mundo, el Silver Moon, durante un crucero entre Lisboa y Barcelona. El 21 de abril, volverá el Wind Star, un asiduo de los muelles de Tarragona, también en un crucero de nueve noches por el sur de España entre Lisboa y Barcelona. El 5 de mayo de 2023 llegará otro velero de cruceros, el Star Clipper, durante un crucero entre Málaga y Cannes. Ya en el otoño, el 18 de octubre, el Silver Moon volverá a escalar en Tarragona durante un periplo entre Civitavecchia y Barcelona. 

Impacto económico de los cruceros en 2019
El impacto económico de los cruceros en Tarragona aumentó un 31,6% en 2019, con un incremento de más de dos millones de euros, ya que se pasó de los 7,37 millones de euros de gasto del año 2018 a los 9,7 millones de euros en 2019. Un retorno económico en el territorio en forma de noches de hotel, compras y contratación de servicios, que se produce gracias al buen trabajo impulsado desde la Taula de Creuers, donde están representadas las principales instituciones y agentes turísticos, y que permite una coordinación y un trabajo que vela por la calidad de la oferta turística para este sector.

Se estima que el gasto realizado en 2019 por un crucerista fue de unos 20 euros por día. La mayoría de este gasto se destina al transporte (76,7%), pero también destacaron los gastos realizados en establecimientos de restauración (38% en bares y 20% en restaurantes), en compras (45,3%) y en equipamientos culturales (15,2%). Entre las compras más frecuentes fueron los souvenirs, la ropa y el calzado y los productos gastronómicos, entre otros.

Costa Cruceros comenzó a apostar por Tarragona en 2017 y su presencia ha sido fundamental en el crecimiento en el tráfico de cruceros del puerto tarraconense.

«Este impacto económico se produce gracias a que el 93% de los cruceristas que llegan a Tarragona visitan nuestro territorio y sólo un 7% marcha a otros destinos catalanes», destacó Josep M. Cruset, presidente de la Autoridad Portuaria. La mayoría de los cruceristas aprovechan para visitar la ciudad por su cuenta (76%) mientras que el resto (24%) contrata alguna excursión facultativa. Las experiencias preferidas por los pasajeros que contratan una excursión dentro de las comarcas tarraconenses son, por este orden, las visitas a Tarragona, en Reus, a las playas, PortAventura, Poblet y la Bodega de Nulles.

La valoración global del destino «Tarragona-Costa Dorada», por parte de los pasajeros, es de un 8,9, rayando la excelente, y fue 3 décimas superior a la nota alcanzada en 2018. En cuanto a la valoración de las excursiones también aumenta la nota otorgada por los cruceristas, pasando del 8,2 sobre 10 de la temporada 2018 al 8,4 de 2019. Entre las excursiones mejor valoradas, destaca Tarragona (8,6), Poblet y Montblanc (8,7) y PortAventura (8,4).

La mayoría de los pasajeros que pasaron por el Puerto de Tarragona en 2019 eran italianos (36.700 personas), españoles (22.000), franceses (18.000) y británicos (17.000). Los grupos de edad más representados eran los de 35-44 años y 45-54 años. Respecto a la temporada 2018, se observó un aumento de pasajeros de origen francés y del grupo de edad de 35 a 44 años.

El 94,2% de los cruceristas encuestados por parte del Departamento de Innovación Turística de la Fundación Eureca reconocen que recomendarán Tarragona a sus familiares y amigos.

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