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Llega el programa Otium de Silversea: el más hedonista y sibarita en alta mar

La naviera de ultra lujo de origen italiano da un paso adelante al introducir un nuevo concepto de bienestar a bordo que eleva casi hasta el cielo la experiencia del pasajero más exigente que gusta de disfrutar del máximo de placeres y de mimar durante unos días cuerpo y alma. Se implantará en el Silver Dawn muy pronto, y posteriormente se irá extendiendo al máximo de la flota.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº58 – Septiembre 2021

“El otium es un término abstracto del latín que tiene diversos significados, incluyendo el tiempo de ocio en la que una persona puede, entre otras, disfrutar comiendo, jugando, contemplando o descansando. (…).

Otium puede ser también un momento temporal de ocio, esporádico. Puede tener implicaciones intelectuales y virtuosas (…)”, informa la última versión de la wikipedia, constatando la vigencia del término, que pronto se hará celebre entre los cruceristas más exigentes. 

Con esa simple palabra, que no precisa de traducciones, la naviera de ultra lujo Silversea ha creado un nuevo universo de sensaciones y experiencias vinculadas al ‘wellness’ en su sentido más hedonista, que será el alma mater de su nuevo y exclusivo buque, Silver Dawn. Su estreno será dentro de varias semanas (pendiente de concreción definitiva) y abrirá una nueva etapa en la compañía de origen italiano, que primero se extenderá a sus nuevos barcos y paulatinamente se adaptará al resto de la flota, en la medida en que sea posible por estructura y dimensiones. 

La etimología de Otium nos traslada a la civilización romana, donde el ocio se contraponía al negocio, enfatizan los responsables de Marketing de Silversea. Los privilegiados que podían dedicarse solo a lo primero, gozaban de cultivar la mente y el cuerpo, bajo la premisa del bienestar y empezando por sus veneradas termas, que en el caso de sus cruceros se traduce en los cada vez más amplios y serenos spas. Pero sucede que en la cultura occidental moderna, la idea de ‘wellness’ ha ido siempre acompañada de un ideario de sacrificio y restricciones. Todo lo contrario que en el manual que ahora abandera Silversea, donde la consigna de indulgencia (y permanente mimo) son pilares de unas vacaciones de ensueño en alta mar, sin privaciones y concienzudamente sibaritas.  

La evolución del lujo y sus consignas
Cualquier crucerista experimentado en la categoría de lujo sabe que las navieras proporcionan muchos elementos elitistas a bordo, pero Otium parece ir mucho más allá, a costa de imaginar y lograr llevar a la práctica un larguísimo repertorio de elementos que hagan inolvidable (y adictiva) la experiencia. A bordo de su último buque hasta la fecha, el Silver Moon, ha recreado puntualmente el programa surgido tras meses de ‘brain stormings’ en busca del ‘más y mejor’ para “anticiparnos a los deseos de huésped y su felicidad”, confiesa Muckermannn junto a su equipo, al darlo a conocer en exclusiva a un pequeño grupo de prensa internacional.

Otium es un programa de mejoras de la experiencia a bordo vinculadas al wellness en su sentido más hedonista.

Para muestra, alguno de los slogans con los que se presenta el invento: “¿Por qué contar ovejas si puedes contar almohadas?” (en la cama), o “Foie gras, caviar y palomitas trufadas: eso es a lo que nosotros llamamos zona de confort” (en el sofá de la suite), o “¿Por qué vivir en una burbuja si puedes vivir en un millón de burbujas?” (en sus bañeras), o “Todo nuevo bajo el sol” (apostillando que una suite sin balcón es como un día sin rayos de sol).

El presidente y CEO de la compañía, Roberto Martinoli, explica a CruisesNews que, con este nuevo avance, Silversea mantiene su vocación innovadora en el competitivo sector del lujo, en un momento clave de expansión. La firma nacida en 1994 y distintiva por su elegancia europea, vuelve a pisar fuerte tras el parón sectorial por la pandemia y se ha visto definitivamente beneficiada por el impulso económico que le ha proporcionado integrarse en el grupo Royal Caribbean, aunque manteniendo su sede ejecutiva en Mónaco. Martinoli destaca que los crecientes reclamos incorporados sitúan al viajero en el centro de todas las prioridades.

He aquí un primer repertorio de los sutiles cambios que introduce Otium en la forma de tratar al viajero:

Los mejores sueños a bordo
La ropa de cama adquiere en el Silver Dawn una nueva dimensión. Garantizan trabajar artesanalmente sus linos “con precisión de sastrería”. En este caso, incorporan satén 100% a su algodón egipcio peinado de 400 hilos. Más en concreto, la centenaria firma Rivolta Carmignani asegura ser el único fabricante italiano con un proceso totalmente integrado, que va de la selección de hilos hasta la producción del jacquard. En el proceso aúnan artesanía tradicional con telares de última generación que permiten multiplicar las opciones de personalización.

Un esfuerzo necesario para coronar como se merece la nueva generación de colchones Otium. En esta ocasión, aumentan el confort de todas las suites al haber trabajado de la mano con Dorelan. “Queremos proporcionar la mejor experiencia de dormir en el mar”, enfatiza Muckermann. Para ello, han introducido la última tecnología Soft Touch que añade suavidad, un sistema de muelles gemelos y 400 muelles por metro cuadrado para un mayor nivel de comodidad y adaptación al peso de cada usuario, una capa de espuma Myform Memory Air en la parte superior para ayudar a aliviar la presión e incluso dos aceites esenciales vegetales inodoros.

La guinda a la experiencia la agrega el nuevo Topper de Otium, hipoalergénico y con mayor altura para mejorar la comodidad. En el caso de las suites superiores (Owner, Grand y Royal) este elemento alcanzará de 7,5 a 11 centímetros, mientras rondará los 5 cm en las suites Silver, Veranda y Vista. 

El paquete de descanso cierra su círculo perfecto con un nuevo menú de almohadas que amplía hasta cinco las opciones, y que se ofrecerán con muestras en una caja para elegir con más facilidad y criterio. Abarcan las dos almohadas más populares a bordo en la naviera, la que mezclan un 25% plumón y 75% de pluma de ganso y supone un sutil soporte para las cervicales. O bien una con un núcleo más firme y un 30% de plumón y un 70% de pluma.

Otium se implementará primero en el nuevo Silver Dawn y luego se extenderá al resto de la flota.

Pero también se podrá optar por una de espuma viscoelástica que se amolda al máximo a la cabeza y el cuello, con forro de aloe vera e ideal para personas que sufren problemas cervicales.  O por la almohada hipoalergénica en poliéster Fairfax, idónea para quienes duermen de espaldas y de lado, y también con una opción de mayor firmeza.

Y como el descanso también pasa por la aromaterapia, otro original as en la manga es un surtido de fragancias que por sus ingredientes responden a potenciales estados anímicos o sensaciones (del Ahhh, al Grrr, pasando por el Hmm o e Ohhh), que van de los ingredientes más sensuales a las más energizantes, para envolver de aroma el baño o cualquier estancia. De nuevo, a elegir a la carta.

Experiencia de baño en la propia suite
Para ir optimizando el ambiente, Otium presentará en el Silver Dawn un menú musical integrado por tres listas de reproducción “cuidadosamente seleccionadas para la relajación”. La primera lista de reproducción, Ricercare, será una ‘banda sonora’ con compositores de toda Europa que reprodujeron la belleza con sonatas y conciertos., ahora reproducidos también con nuevos enfoques instrumentales.

Otras dos listas que se desplegarán posteriormente serán Arcadia, con “temas místicos y bucólicos a través de las formas musicales más antiguas y la voz, un punto sacros y que elevan la relajación”, detallan sus artífices. En cambio, consideran Decor el sonido pensado en Otium para “el renacimiento de la indulgencia”, con serenatas y melodías de romance. 

Con el oído afinado y el alma apaciguada, el programa sugiere que es el momento de gozar en mayúsculas de las bañeras e hidromasajes de sus suites. El ‘pack’ para entregarse a esos rituales acuáticos parte de una selección de sales de baño sicilianas, con perfume 100% natural y donde el viajero puede elegir el aroma con el que más conecte. Su mayordomo se encargará de desarrollar la puesta en escena. 

Será todo un reto escoger entre Flor de Azahar, ideal para calmar pieles sensibles o piernas cansadas. O el pack de ámbar, vetiver y pachulí, entre otras, también muy calmante, de Ortigia y presentada en una lujosa caja con una libélula dibujada. Con las sales de Fico D’India llega la fragancia de higo y cedro, muy sensorial, avanzan.

Esta experiencia sin salir de camarote se adereza también con un montaje que incluye lámparas que imitan a la perfección el efecto de las velas, creando un ambiente envolvente, así como rosas y cava servido para la ocasión, trufas, caviar y otros manjares.

Bocados que son delicatessen las 24 horas
Aunque es difícil llegar a sentir apetito entre horas a tenor de la amplia variedad de restaurantes gourmet y opciones de ‘room service’ que proporciona Silversea, en este caso también se sube un nuevo escalón gastronómico con una sugerente carta breve de tentaciones disponible las 24 horas del día en todas las suites. Integrará, entre otros ‘pecados’, langosta en Brioche Roll con Mayonesa de Limón y Caviar Oscietra; rollo de pepino de carne de cangrejo marinado, cilantro, jugo de limón, crema Sauer; pasta de espaguetti casera con mantequilla de caviar Oscietra; hamburguesa de foie gras en pan brioche de sésamo casero y compota de bayas, patatas fritas cortadas a mano con aceite de trufa y parmesano recién rallado; coliflor con Tahini y puré caseros, micro hierbas; flan de amaretto con cerezas pochadas y merengues crujientes y un suma y sigue de tentaciones sin horario.

La exclusiva ropa de cama, un menú de cinco almohadas y aromaterapia subirán el descanso a otro nivel.

Sin olvidar las palomitas trufadas en sus cajitas para vivir en el salón del camarote la sensación de cine en casa, o los divertidos helados para adultos (por su ‘packaging’), del Highland Truffle, al Scotch Decadence (de Single Malt) o el Old Fashioned…

Balcones que son más que miradores
Barbara insiste en que en la vivencia mejorada que insuflará Silversea, los balcones y terrazas adquieren un nuevo rol mucho más integrador respecto al fundamental papel del mar en un crucero. Esos espacios no pueden ser más que una salida a la fresca con mobiliario estándar (en su caso sillas, mesa y usualmente al menos una tumbona), sino que deben invitar a disfrutar activamente de ellos. En este caso, se propone vestir las hamacas con confortables pareos como los que se ubican en el solárium, y dotarlas de mantas de ‘cashmere’ con una deliciosa funda que invita al abrazo. En las terrazas, se sirven también originales dulces artesanales o batidos preparados in situ y aderezados incluso con unas gotas de Amaretto u otro licor que estimule sutilmente el paladar.

El gran momento spa
El menú de tratamientos de spa de Otium ahonda en los tratamientos más exquisitos con muchas novedades, sin alterar la estructura y dimensiones de sus instalaciones físicas, que suman cabinas de tratamientos y de aguas. Ahora, la inmersión empieza con una copa de champán u otra bebida al gusto, unos minutos de relajación previa y una entrevista con el terapeuta para ahondar en las peticiones y sensaciones que requiere el pasajero.

Entre las más celebradas destacará sin duda un masaje de mantequilla corporal de intenso dorado gracias a la miel y el aceite orgánico de coco y macadamia, entre otros. Durante 75 minutos enriquece la piel con ácidos grasos esenciales y potentes antioxidantes, tiene efecto alisador y rejuvenecedor de la epidermis, retiene la humedad para una hidratación duradera y también relaja y calma. 

El masaje romano Bliss será otro de los pilares, a base de una mezcla orgánica de aceite de argán puro que durante 75 minutos se enfoca a disminuir la tensión en los músculos; proteger el factor de humedad natural de la piel, suavizarla, revirtiendo los daños que causa el medioambiente sobre ella y mejorando su apariencia. 

Con listas de música elegidas para cada estado de animo y un menú de bocados delicatessen disponibles las 24 h, la experiencia dentro de las suites cobra otro sentido.

Con la Experiencia divina, el masaje corporal y capilar incorpora también una parafina para manos y pies, procurando alivio de la tensión muscular y un efecto calmante. 

En el apartado más local, se proporcionarán también nuevos tratamientos como La silla del emperador, un ritual de aseo con masaje en el cuero cabelludo, la cara, las manos y los brazos, y recorte de cejas. O El último placer para el cabello, consistente en un tratamiento muy nutritivo e hidratante para el pelo, que lo fortalece y texturiza con resultados que permanecen hasta dos semanas. Sin olvidar las imprescindibles manicuras y pedicuras “de alta costura” previa exfoliación.

La lista se engrosará en las próximas semanas, ya que Silversea trabaja aún en los últimos detalles, sorprendiendo con cada nuevo paso, prometen, en plena cuenta atrás.

Adelantarse a los deseos
“Cuando estás cansado por el buen sueño, la gran comida, los lujosos baños, la observación de las estrellas, el bronceado de invierno, los nuevos amigos, los viejos amigos, los tiempos para uno mismo, la carta de almohadas, los cócteles a medida, los …”. (“Todo beneficio, sin sufrimiento. Ese es el verdadero bienestar”, remata uno de los folletos que desvelan el proyecto). Toda una declaración de intenciones enfocada a “disfrutar y regenerarse”.

CruisesNews ha podido profundizar durante unos días en la programación específica de este nuevo símbolo para su marca, de la mano de Barbara Muckermann, directora Comercial de Silversea y su equipo. Como artífice, avanza que la propuesta de bienestar que abrazará en los próximos meses la naviera supone un escalón más de excelencia para un pasaje que disfruta del lujo informal pero adora los pequeños grandes detalles.

El menú de tratamientos de spa de Otium ahonda en los tratamientos más exquisitos con muchas novedades.

Tras el éxito del programa SALT (Sea and Land Taste), que a partir del Silver Moon pone bajo el foco la gastronomía como forma de inmersión cultural a lo largo de los destinos visitados, la apuesta por Otium certifica la “evolución de la marca”. Sus coordenadas abarcan el cuidado del cuerpo (en el sentido más sensorial y relajante), dejar atrás cualquier estrés y sumergirse en la idea del “confort total”, que arranca desde una nueva oferta de opciones para el bienestar integral en su spa, pero se vertebra cien por cien con todo lo que sucede en el camarote del huésped: desde sus exclusivos colchones –“uno de los lugares donde el pasajero pasa más horas”– y almohadas, hasta los detalles gastronómicos que les desplegarán los mayordomos, las mejores (y hasta innovadoras) bebidas, pasando por una nueva concepción de los balcones y terrazas, nuevas experiencias para las bañeras de las cabinas, una selección musical que propicia la desconexión, y otros muchos recursos que alcanzan a todos los sentidos, incluido el olfato mediante su selección de aceites integrales a elegir para personalizar la cabina, o el tacto, con máscaras de seda para tapar los ojos y conciliar un sueño de cinco estrellas, o mantas de ‘cashmere’ para contemplar las estrellas desde las tumbonas de la propia terraza cuando el tiempo lo requiere.

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