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LOS ARTÍCULOS CRUISESNEWS: control de la higiene en buques de crucero – El VSP americano

Dos de los elementos clave en la calidad del producto crucero son la higiene y la limpieza. Dependiendo del tamaño del buque, desde cientos a incluso más de 6.000 personas compartirán el espacio a bordo. Y ese espacio, ese entorno, dentro del buque, es restringido, de tal manera que el contacto humano es inexcusable, porque en un crucero se va a socializar, e inevitable.

Por este motivo, no sólo es aconsejable, sino que es necesario mantener impolutos todos los espacios del barco, desde los camarotes, hasta las áreas comunes. La salud de los pasajeros y de los miembros de la tripulación, como hemos visto en fechas muy recientes, también depende de ello. En Estados Unidos se toman muy en serio esta necesidad.

Embarcarse en un barco de crucero limpio
A bordo de los cruceros, la presencia de innovadoras instalaciones de ocio y de un programa integral de entretenimiento puede verse comprometida por una higiene deficiente. Los barcos de crucero más limpios del mundo no son, necesariamente, los más grandes o lujosos. Dada la disposición de los espacios en los barcos, la limpieza es una de las tareas más complicadas e importantes a bordo. Moviliza un enorme, práctico y meticuloso equipo de personal. La magnitud de esta tarea es aún más significativa en los mega buques de crucero.

Día y noche, los miembros de la tripulación se movilizan para mantener limpias e higiénicas las cabinas y todas las áreas comunes, desde salones y piscinas hasta el teatro y los restaurantes. Durante las escalas, a menudo, el equipo de limpieza aprovecha la ausencia de una gran cantidad de pasajeros para limpiar a fondo el barco. A bordo, desde el suelo hasta las ventanas, todo debe estar impoluto y con un brillo especular.

El armador está obligado a corregir todos los defectos y violaciones. 

Durante la travesía, los miembros de la tripulación también pueden concienciar a los pasajeros, por ejemplo, para que reciclen de forma correcta en los distintos contenedores, o para que se laven las manos adecuadamente.

Los barcos disponen de una lavandería industrial en los que se higienizan sábanas, toallas, albornoces, etc. Esta importante operación de limpieza se realiza, ininterrumpidamente, durante todo el crucero.

Prescripción en el proyecto de construcción y renovación de buques
Para poder conseguir un buque limpio y sano hay que cuidar todos los detalles durante el proyecto. El VSP actúa entonces de consultor a requerimiento del armador del buque de crucero durante el diseño del mismo, bien en la construcción, o bien durante una gran carena de renovación del mismo. El VSP evalúa el diseño del buque, elimina a su criterio todos los riesgos sanitarios e incorpora las modificaciones necesarias para crear un medio ambiente saludable a bordo. El VSP proporciona a los ingenieros navales un manual de referencia, el “VSP Construction Guidelines”, que recoge todos los requisitos que debe cumplir el buque.

Los primeros manuales de requisitos para la construcción de buques de crucero fueron publicados por el VSP en 1997 y 2001 bajo el título de “Recommended Shipbuilding Construction Guidelines for Cruise Vessels Destined to Call on U.S. Ports”. Desde 2005, estos manuales de referencia fueron conocidos como “VSP Construction Guidelines”.

El VSP normalmente realiza revisiones de planos para nuevos buques un mínimo de 18 meses antes de su entrega. El tiempo requerido para grandes reformas es menor. Para dar tiempo a implantar los cambios necesarios, el VSP coordina las revisiones del proyecto mucho antes del corte del acero, el primer hito de la construcción de un buque.

Normalmente, dos funcionarios de VSP son asignados al proyecto y realizan una revisión en la oficina técnica, donde se reúnen con el armador, los ingenieros del astillero, subcontratistas, etc que serán los que tengan que hacer la mayor parte del trabajo posterior.

En esa revisión se supervisan todo aquello relacionado con las áreas cubiertas por el manual, que incluyen:
• Planos o dibujos completos.
• Memorias y fichas técnicas.
• Especificaciones de equipos.
• Planos de disposición general de cubiertas.
• Muestras de cualquier material decorativo usado en zonas alimentarias y bares.
• Todos los planos de zonas de almacenamiento, preparación y servicio relacionados con los alimentos.
• Nivel y tipo de alimentos que se van a servir (por ejemplo, concepto de los menús, etc.).
• Planos de los sistemas de agua potable y no potable con detalles sobre las cajas de mar, puntos de descarga por la borda y dispositivos de no retorno, etc.
• Planos del sistema de ventilación.
• Planes para todas las instalaciones recreativas acuáticas, como toboganes, parques acuáticos.
• Equipos portátiles de limpieza.
• Zonas de trabajo del cabinista.
• Esquemas operativos para todos los sistemas de nebulización y fuentes decorativas.

Sólo con el esfuerzo agresivo y continuos de la industria para lograr y mantener altos estándares de seguridad alimentaria y sanitaria es viable la implantación y el éxito de un programa de protección de la salud pública a bordo.

Tras revisar esta ingente documentación, el VSP prepara un informe de revisión del proyecto que resumirá las recomendaciones hechas durante las reuniones, visitas, etc y enviará el informe al astillero y a los representantes del armador.´

Después de la revisión del plan, el astillero esta obligado a realizar todos los cambios sugeridos por el VSP. Y tras ejecutarlos, proporcionará para su revisión cualquier plano modificado, o copias de cualquier orden de cambio importante realizadas tras la revisión.

Mientras se construye el barco, los representantes del astillero, armador u cualquier otro representante del buque pueden dirigir preguntas o solicitudes a los funcionarios del VSP encargados del proyecto.

El cumplimiento de estas exigencias se verifica mediante una inspección del buque en el astillero.

Una inspección del buque en el astillero normalmente requiere la intervención de hasta tres funcionarios, dependiendo del tamaño y si es, o no, el primero de una serie de nuevo diseño. La inspección suele durar una semana y debe ser realizada alrededor de 4 a 5 semanas antes de la entrega del buque, cuando aproximadamente están acabadas al 90% las áreas a revisar. El VSP proporciona un informe escrito a la parte que solicitó la inspección. Antes de la llegada del barco a los Estados Unidos, el astillero presentará a VSP una declaración con las correcciones realizadas a cada elemento identificado en la inspección.

Por ejemplo, cuando Royal Caribbean decidió en 2016 que el Empress de Pullmantur volviera a navegar desde puerto norteamericano como Empress of the Seas tuvo que someterle a una larga reforma en Navantia Cádiz, que luego se tuvo que prolongar en Grand Bahama Shipyard porque el buque suspendió el 3 de junio de 2016 una inspección del VSP con un 80. Sólo un mes mas tarde, el 9 de julio de 2016, se reivindicó con un 97, una nota excelente para con buque con casi treinta años de edad.

Inspección final de construcción
A solicitud del armador o astillero, VSP puede llevar a cabo una inspección final de construcción, que sólo se realizará después de que la construcción este completa al 100% y el barco de cruceros completamente operativo. La inspección completa de un buque en construcción de más de 140.000 gt cuesta 47.840 dólares.

Estas inspecciones se llevan a cabo para evaluar las correcciones de la revisión anterior, evaluar todas las áreas que estaban incompletas anteriormente, y evaluar las pruebas de rendimiento en sistemas que no se pudieron probar. Dichos sistemas incluyen lo siguiente:
• Ventilación de las zonas para cocinar, almacenar y lavar.
• Trenes de lavado.
• Niveles de luz artificial.
• Temperaturas en mesas frías o calientes.
• Nivel de cloro y otras medidas químicas para sistemas de agua potable o sistemas de agua recreativa.

El VSP norteamericano aconseja al armador desde el proyecto y durante la construcción sobre como debe ser su buque desde el punto de vista de la higiene y salud pública.

Esta inspección se debe solicitar un mínimo de 10 días antes de la llegada del buque a los Estados Unidos, aunque a solicitud del armador, y siempre que el buque no entre el mercado americano inmediatamente, VSP puede realizar inspecciones finales de construcción fuera de los Estados Unidos.

Si no se solicita una inspección final de construcción, el VSP generalmente realizará una inspección sorpresa dentro de las cuatro semanas posteriores a la llegada del barco en los Estados Unidos.

Inspecciones sorpresa en puertos norteamericanos
Gracias al programa VSP, las autoridades norteamericanas pueden inspeccionar los buques de crucero en sus puertos base de Florida, California, Alaska, etc. Un buque debe sufrir dos inspecciones anuales sorpresa, que evalúan el nivel de operación del buque y el mantenimiento de los estándares sanitarios. Si un buque navega fuera de Estados Unidos durante un periodo prolongado de tiempo, no será inspeccionado dos veces al año, pero si lo será de nuevo en el momento en que vuelva a EE.UU.

La referencia de estas inspecciones es otro manual, el “VSP Operations Manual”. Desde 1986, el programa VSP es responsabilidad del National Center for Environmental Health (NCEH). De aquella, el NCEH celebró una serie de reuniones públicas para determinar las peticiones y necesidades de cruceristas y de la propia industria. El 1 de marzo de 1987, comenzó a funcionar un programa estructurado tal como actúa hoy en día, y en 1988, el programa fue más allá al introducir una tasa a las navieras por las inspecciones. Esta tarifa está basada en el tamaño del buque, y se cobra por inspecciones y re inspecciones. Una inspección de un mega buque de más de 140.000 gt cuesta por ejemplo 23.920 dólares.

El primer VSP Operations Manual se publicó en 1989. En 1998, se hizo evidente que era hora de actualizar la versión de 1989 por los cambios legales y las innovaciones tecnológicas, y en el 2000 vio la luz una nueva edición de ese manual, en el que intervino la industria del crucero. En 2005 y en 2011 aparecieron nuevas versiones. Y nuevamente las nuevas tecnologías, así como la aparición de nuevos patógenos requirieron la actualización del manual. Y así nació el VSP Operations Manual 2018, actualmente en vigor.

La limpieza de los buques de crucero es esencial para el bienestar y la salud de los pasajeros.

No hay otras referencias en la industria del crucero. En 2007 se publicó “Guidance for the Management of Norovirus Infection in Cruise Ships”, por parte del Health Protection Agency, del Reino Unido, conjuntamente con la Passenger Shipping Association y la Maritime & Coastguard Agency, y la Association of Port Health Authorities, pero no tuvo continuidad.

Al final de las inspecciones, los funcionarios se reúnen con la tripulación y entregan un informe preliminar que describe el estado higiénico del buque, los defectos encontrados y las recomendaciones de la inspección. Los inspectores de VSP proporcionan orientación sobre la salud pública a la tripulación, cuando los estándares a bordo incumplen en VSP Operations Manual. En las dos semanas siguientes el VSP envía el informe definitivo de la inspección al armador. 

Ese informe recoge una puntuación entre 0 y 100, según criterios definidos en el VSP Operations Manual. A cada criterio se les asigna un número de puntos; los defectos restan puntos bien cuando existe un patrón de violaciones similares del mismo criterio, o bien cuando aparece una única violación significativa, siempre en función de la importancia para la salud pública. Un 85 o menos es una puntuación inaceptable. Todas las inspecciones, junto con la nota obtenida, se publican en la página web de VSP. Cuando un buque suspende en una inspección debe sufrir otra tras un periodo razonable de tiempo.

El armador está obligado a corregir todos los defectos y violaciones. Si alguna de ellas es crítica para la salud a bordo, deberá ser corregida inmediatamente o el buque no podrá hacerse a la mar. Sólo en una ocasión el VSP ha prohibido navegar a un buque. Ocurrió en 2001 con el Arcadia, cuando navegaba en los Grandes Lagos.

La prohibición de navegar, ejecutada por el Servicio de Guardacostas, implica un riesgo inminente a la salud pública, por alguna de estas causas:
• Imposibilidad de clorar adecuadamente el agua potable.
• Imposibilidad de mantener alimentos a temperaturas adecuadas.
• Instalaciones inadecuadas para limpieza y esterilización.
• Imposibilidad de gestionar adecuadamente residuos sólidos y líquidos.

Cada buque debe presentar una declaración que describa las acciones correctivas tomadas para subsanar los defectos. Algunos fallos pueden corregirse durante la inspección, pero otros pueden llevar bastante tiempo rectificarlos.

En caso de epidemia, el VSP puede ordenar medidas higiénicas y sanitarias no sólo en el buque, sino también en terminales y puertos en coordinación con las Autoridades Portuarias.

Desde 2000 hasta la actualidad, 83 buques han suspendido en las inspecciones VSP con una puntuación de 84 o inferior. Desde compañías de lujo (Silversea, Regent Seven Seas), a populares (Carnival Cruise Lines, Royal Caribbean); desde megabuques (como el QM2) a buques de exploración (Le Boreal), han sufrido en sus carnes el rigor de las inspecciones del VSP. Por el contrario, quince buques han obtenido un 100 en los últimos doce meses: cuatro de Royal Caribbean; dos de Viking Ocean, Celebrity, Holland America y Disney; y uno de Carnival Cruise Lines, NCL y Princess.

En la actualidad, el VSP está trabajando las navieras para implementar un programa de prevención de enfermedades gastrointestinales en los cruceros proporcionando a la tripulación formación en todo lo relativo a la higiene. 

Respuesta a enfermedades gastrointestinales en buques de cruceros
Si las cifras de contagios en un buque de crucero se disparan por encima de los limites antes descritos, el VSP trabaja con la tripulación y con la oficina del armador para determinar la causa de la epidemia. La primera actuación suele ser solicitar todos los registros, incluyendo aquellos referidos a la vigilancia de enfermedades gastrointestinales, y examina de cerca la información sobre los casos reportados. Los registros de vigilancia incluyen información como síntomas específicos y la fecha y hora en que surgió enfermedad.

Al revisar los registros, el VSP puede determinar lo siguiente:
• Cantidad de enfermos en todo el barco.
• Distribución de enfermos entre los pasajeros y la tripulación.
• Inicio de la enfermedad.
• Distribución de la enfermedad durante cada día del viaje.
• Perfil sintomático de los enfermos.

Los objetivos de una investigación son determinar la extensión de la enfermedad a bordo, identificar el patógeno que la origina, identificar los factores de riesgo asociados con la enfermedad y plantear medidas de control para reducir o parar la propagación de la epidemia.

Las condiciones higiénicas y sanitarias de todos los buques de crucero basado en puertos norteamericanos son evaluadas in situ dos veces al año.

Durante un brote, el personal de VSP puede incluso embarcar en el buque afectado con objeto de abordar realizar una evaluación epidemiológica examinado la distribución de enfermedades gastrointestinales, entrevistar a pasajeros y tripulantes, y distribuir y analizar cuestionarios. También pueden realizar una evaluación de salud ambiental investigando áreas específicas en el buque para verificar tanto la exposición, como las rutas de transmisión de la enfermedad, y para evaluar los procedimientos del Plan de Prevención y respuesta a epidemias del buque. Esta evaluación se basa en hallazgos preliminares de la revisión epidemiológica enviada previamente por la tripulación. Por ejemplo, si se sospecha que el agua es la fuente de la enfermedad, el VSP presta más atención a la revisión de los sistemas de agua a bordo. Y, por último, realiza una investigación de laboratorio para confirmar la causa de la enfermedad. El personal médico puede recolectar muestras de heces, vómitos o sangre para enviarlas a un laboratorio en tierra.

Durante una epidemia, las navieras deben activar sus Planes de Contingencia ante brotes y hacer todo lo posible para controlarlo. Estos planes indican indicadores y niveles críticos a partir de los cuales se debe iniciar la respuesta del buque ante un brote, incluyendo procedimientos detallados de control de infecciones para cada zona del barco.

Las medidas tomadas a bordo suelen incluir lo siguiente:
• Aumento de las frecuencias diarias de limpieza y desinfección.
• Detener actividades de alto riesgo de contagio, como buffets, autoservicio, etc.
• Aislar a las personas enfermas.
• Recolección de muestras clínicas y / o ambientales para análisis.
• Informar diariamente al VSP con el recuento de casos e informes de lo que ha hecho el barco para controlarlo.
• Alertar a los pasajeros y a la tripulación sobre la enfermedad.
• Formar sobre como lavarse adecuadamente las manos.
• Notificar a los nuevos pasajeros sobre el brote antes de embarcar.

Quince buques han obtenido un 100 sobre 100 en el último año en las inspecciones de VSP en puertos norteamericanos.

El VSP también puede solicitar a las navieras que notifiquen a las Autoridades Portuarias la situación a bordo, demorar el embarque de nuevos pasajeros, y establecer procedimientos de limpieza y desinfección en las terminales de cruceros. Incluso se la situación es grave, puede impedir el siguiente crucero, como ocurrió con el Freedom of the Seas en diciembre de 2006.

Por último, el VSP entrena a las tripulaciones de los buques de crucero las prácticas higiénicas y sanitarias descritas en el VSP Operations Manual.

Estados Unidos, a la vanguardia del control de la higiene en buques de crucero
Pero no se trata de apariencia, de imagen. La higiene a bordo debe ser un acto de razón, no de fe. Para controlar y evaluar la higiene de los buques de crucero que zarpaban desde puertos de EE.UU., las autoridades norteamericanas crearon un programa de inspección de buques de crucero. En este país, el Centers for Disease Control and Prevention (CDC) estableció en 1975 el Vessel Sanitation Program (VSP) como un programa de cooperación con la industria de los cruceros, con el objetivo de mejorar la higiene a bordo.

Este programa ayuda a la industria de cruceros a cumplir con su responsabilidad de desarrollar e implementar sistemas integrales para proteger la salud del pasajero, siempre basados en criterios objetivos, en rendimiento, no en sentimientos o percepciones.

El programa CDC fomenta la cooperación entre la industria de cruceros y el gobierno norteamericano para definir y reducir los riesgos para la salud asociados con los buques, y para garantizar un entorno saludable y limpio para los pasajeros y tripulación a bordo de los mismos.

No todos los buques de crucero están bajo la jurisdicción del programa VSP. Sólo aquellos buques que transporten trece o más pasajeros, y que ofrezcan un itinerario desde un puerto base norteamericano están bajo jurisdicción VSP.

Control de epidemias a bordo
Otra de las funciones de VSP es el control de epidemias a bordo, sobre todo de origen vírico, y hasta la fecha con consecuencias leves como diarreas, vómitos, etc. Todos los buques que zarpan de un puerto americano están obligados a informar de cualquier epidemia a bordo, y cuando esta afecta a más del 2% del pasaje, o a más de 3% de la tripulación, durante un itinerario internacional que acabe dentro de quince días en un puerto americano. De facto esto supone, por ejemplo, que todos los cruceros basados en Estados Unidos que vuelven del Mediterráneo o del Norte de Europa tras la temporada veraniega, tienen la obligación de informar a las Autoridades norteamericanas de cualquier brote a bordo antes de comenzar el crucero trasatlántico.

Al determinar la causa de una epidemia, el VSP puede ayudar a la naviera a desarrollar estrategias de intervención efectivas para prevenir su repetición.

El registro de vigilancia de epidemias debe incluir todos los segmentos desde el inicio del viaje, a menos que el 67% (dos tercios) o más de los pasajeros, desembarquen en cualquier segmento. Para cruceros que duran más de 15 días antes de volver a EE. UU. el registro de infecciones de 2% o 3% debe incluir todos los casos para todo el viaje. Por ejemplo, en un crucero Vuelta la Mundo con salida desde puerto americano (la inmensa mayoría), el buque debe llevar un registro VSP aunque navegue, por ejemplo, en Australia o en Sudáfrica.

VSP puede también impedir zarpar a un buque durante un brote o una infección a bordo cuando continuar con las operaciones normales puede significar contagiar la enfermedad a los pasajeros recién llegados.

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