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Intercruises

Hapag Lloyd, lujo seis estrellas

Así cataloga la más conocida guía de cruceros algunos barcos de la naviera.

Reportaje perteneciente a la revista CruisesNews nº50 – Septiembre 2019

Durante muchos años, para Douglas Ward, el temido autor de la Guía Berlitz de cruceros, solo había una nave seis estrellas, y era el barco Europa. Cuando se presenta el Europa 2, con un concepto más cosmopolita y moderno, inmediatamente alcanza el liderazgo de la clasificación.

Sin lugar a dudas, y por encima de lo que dice el afamado crítico, Hapag Lloyd es de lo más selecto. Con sus dos opciones: lujosos cruceros tradicionales, y expediciones, la compañía germana es sinónimo de altos precios, alta calidad, y lujo extremo.

No debemos pensar que los británicos fueron los primeros, allá a finales del siglo XIX, que comenzaron a considerar que viajar por mar podía ser además de un medio de transporte, una fuente de placer. Albert Ballin, un naviero alemán de la ciudad de Hamburgo comenzó a ofrecer viajes de placer para optimizar el uso de los barcos, que hacían rutas regulares.

Su primera experiencia fue a bordo del lujosísimo Augusta Victoria, allá por 1891. Su éxito fue inmediato. Fue fichado por HAPAG (Hamburg America Line Gesellschaft), la principal naviera del país y que operaba gigantes como el Bismark, Imperator o Vaterland. Pacifista convencido se suicida cuando la Primera Guerra Mundial tocaba a su fin y ante la perspectiva de no poder soportar la perdida de sus barcos, como compensaciones de guerra. 

En 1968 se fusiona con la competencia, Nordeutscher Lloyd. Hoy en día Hapag Lloyd es una de las compañías de transporte de contenedores más grandes del mundo. Sus líneas de transporte regular fueron extinguiéndose tras la aparición de los aviones a reacción allá en los años sesenta, cuando Hapag Lloyd inspirada en la filosofía de Albert Ballin, crea una filial de cruceros en 1970. Sus primeros barcos, entre otros serán el Bremen, y el primer Europa, que comienza a crear una leyenda y que será sustituido por el Europa actual en 1999. En 2013, se incorpora el Europa 2, como un barco más orientado las nuevas tendencias de crucero. Más vanguardista y actual, aunque en ambos casos “muy alemanes”. En 1998 la compañía es adquirida por el gigante turístico alemán TUI AG.

La flota
Cuando el Europa se hizo famoso como lo mejor que el dinero puede comprar en el sector, era considerado como un refinado y elitista reducto “germano”. Toda persona que quisiere navegar en el yate de los sueños, debía saber que la compañía a regañadientes aceptaba a pasajeros internacionales. Fue el primero en tener, en el Europa el sistema ABB Azipod, y tenía el tamaño perfecto para ser un yate “ultra luxury” con sus casi 30 mil toneladas. No era ni demasiado pequeño, ni demasiado grande. 

Muy destacada era su atención individualizada, la preparación de sus tripulantes que mantenían un equilibrio perfecto entre la amabilidad y discreción y estaban formados en las escuelas de hostelería más prestigiosas de Europa. Lo elitista perfecto no suele ni debe ser barato. Con los mejores ratios espacio por pasajero y tripulantes por pasajeros, resultaba como un barco privado en donde todo “estaba en su lugar”, y el pasajero se sentía abrumado por la calidad de la oferta. Gastronomía perfecta, espectáculos selectos, ambiente sublime en cada esquina. En sus 168 metros de eslora, 408 pasajeros son alojados en 204 enormes suites, y atendidos por casi 300 tripulantes. 

Son los primeros en huir de excentricidades y remarcar que el lujo no necesariamente debe ser ostentoso o recargado. En los interiores del Europa, como el resto de los barcos de la flota, el pasajero es el protagonista absoluto y en ningún momento es eclipsado por la decoración. Con ligeros toques art decó, menos es más. Atención a los detalles, tripulaciones dedicadas, tonos neutrales, texturas relajantes, y una discreción sencilla y elegante. 

Siempre en la cresta de la ola en cuanto a calidad, los pasajeros internacionales, sentían que la compañía debía ofrecer algo más y presentar una oferta más cosmopolita. El Europa tenía una fiel colección de seguidores, que buscaban una oferta tranquila, seria, quizás demasiado sosegada y alemana al 100%, mientras que otras navieras prestaban atención a pasajeros de otros países, que no buscaban ambientes demasiado centrados en un país concreto. 

El internacional Europa 2
Como eran un poco dos realidades contrapuestas, Hapag LLoyd decidió dar un paso más, y calcar su calidad en el novísimo Europa 2; lo bueno de lo “tradicional” del Europa, con más modernidad más vanguardia, y tratando de atraer a los clientes internacionales, familias, y sobre todo cruceristas que buscaban ultra calidad, pero con estándares más modernos y dinámicos. 

Tan bien salió la apuesta, que la guía Berlitz comenzó también a premiar a la nave recién llegada y pasajeros de medio mundo comenzaron a llenar el barco. Hapag Lloyd había dado en el clavo. 

El Europa 2 se presenta el 20 de mayo de 2013 en Hamburgo, coincidiendo con el 824 aniversario del puerto. El barco había crecido ligeramente. Con 42.830 toneladas y 225 metros de eslora, dispone de los mismos ratios que su hermano mayor. Solo 516 pasajeros, para ser agasajados por 370 tripulantes. 

En un estilo minimalista, es todavía más austero, desenfadado, relajado y contemporáneo, pero sin bajar los listones de calidad. Dispone de 890 obras de arte en cada esquina. Artistas como Olafur Eliasson, David Hackney o Damien Hirst. Hay una serie de parámetros comunes: derrocha, incluso se podría decir que desperdicia, espacio por doquier. Es menos tradicional, el código de vestuario es “smart casual”, los restaurantes son por supuesto turno abierto y la cocina es sublime. 

El chef Michael Hoffman basa su oferta en la importancia de lo fresco, sabroso y natural. Con ingredientes supremos, comprados en mercados gourmet de cada destino, sus cuidados menús ofrecen unas 120 opciones gastronómicas realizadas por casi 60 chefs. 

El Restaurante Weltmeere, hace la función de restaurante principal. Decorado con tonos burdeos, es el más sofisticado a bordo. Destaca además el precioso bistro art decó Tarragón en donde se prepara un “beef tartare” al minuto, el restaurante Elements con sutiles platos orientales, el impoluto buffet Yacht Club y el suntuoso italiano Serenissima, con sus maravillosos candelabros verdes. 

En su mítico bar Sansibar mirando al mar, podemos disfrutar de hasta 200 tipos de ginebras. 

En el apartado de entretenimiento cuenta con todo tipo de espectáculos en el teatro y un ambiente más intimo en Club2, donde los pasajeros pueden disfrutar de música y baile, conciertos de jazz, soul, e incluso conferencias de prestigiosos oradores. Para quien disfruta cocinando, el Europa 2 cuenta con un centro culinario excepcional, donde se imparten cursos de cocina gourmet por parte de los expertos chefs de a bordo.

El Ocean Spa, con 1.000 m2, ofrece más espacio por pasajero que cualquier otro spa en un crucero, con cuatro saunas y ocho salas de tratamiento, además de una amplia zona exterior. En cuanto al Fitness Studio, de 210 m2 ofrece no solo maquinaria cardiovascular, sino también muros kinesis de Technogym, entrenamiento Hypoxi y otros avanzados métodos de trabajo corporal. Los entusiastas del golf disfrutar de su avanzado simulador, jugando en los campos más selectos del mundo, mientras que los que prefieren quemar calorías en las escalas cuentan con excursiones en bicicleta, o incluso Nordic Walking.

Al contrario que en otras compañías de lujo, los niños no solo son admitidos sino aceptados con gusto, con suites especiales para familias. Para ellos hay un completo programa de actividades que van desde talleres para hacer pizza o castillos de arena, a visitas a parques de atracciones. El Knopf Club va de los 2 a 3 años, luego el Kid´s Club desde los 4 a los 10, y el Teen´s Club de los 11 a 15. 

Las cabinas del Europa 2 podríamos calificarlas de minimalistas, con colores suaves y madera clara. Con tamaños desde los 28 m2 de la Veranda Suite a los 114 m2 de la Owner Suite, todas ellas están equipadas con productos de baño, lencería y colchones de lujo; minibar incluido, servicio de mayordomo y baños con doble lavabo y duchas con cristalera para mirar al mar. Los apartamentos para familias son básicamente dos suites comunicadas, cuya zona de niños está tematizada con motivos infantiles. 

El excitante mundo de las expediciones
Aunque el Mediterráneo, y el Norte de Europa tienen una especial preponderancia en la programación del Europa y Europa 2, se los puede ver en exóticos mares del mundo, en temporada baja. Se trata de paraísos ecológicos, inaccesibles, donde solo unas pocas naves pueden llegar, para fusionarse de forma armónica con el entorno. Hapag Lloyd, como naviera de uno de los países con más conciencia ecológica del planeta, es pionera en cruceros de expedición, comenzando con la coqueta nave 4 estrellas MS Bremen, en manos de la compañía desde 1993, con singladuras sencillamente deliciosas y únicas.

No importa el lujo, ni los adornos de su nave, sino que el lujo se plasma con detalles como un acceso a la naturaleza más pura, en un barco de solo 6.752 toneladas, de 111 metros de eslora y capacidad para 155 pasajeros. No es un crucero de lujo, pero sí sus singladuras son “un lujo para la vista”. Pasajeros experimentados, acompañados de expertos, naturalistas, exploradores famosos visitan ecosistemas tan sensibles como la Antártida, el Ártico, las Islas Shetland o Orkney. O tal vez los lugares más recónditos del Amazonas, o la Sudamérica más virgen. Zodiacs que tocan las costas más sensibles, kayaks, camping en el Ártico, trekking sobre el hielo. Todo es poco para los pasajeros de la compañía. 

La filosofía es la de cualquier expedición. Con la calidad de Hapag Lloyd, y dentro de la sostenibilidad de sus operaciones, son miembros de IAATO, una organización que establece los procedimientos de como operar en la Antártida sin causar un impacto ecológico irreparable en el frágil ecosistema. El capitán Jörn Gottschalk interactúa con sus pasajeros, y penetra en estas esquinas del mundo con el máximo respecto. Todo es exploración, aprendizaje, respeto a las comunidades que se visitan. 

En plena eclosión del mercado de cruceros de expedición, la compañía no se ha quedado parada, y ha encargado tres nuevos buques, para ofrecer una experiencia todavía más única y lujosa.

El primero de ellos, Hanseatic Nature, se estrenó la pasada primavera, mientras que su gemelo Hanseatic Inspiration, se estrenará en breve, a mediados de octubre 2019, quedando para el 2021 la llegada del Hanseatic Spirit. Son naves de 16.000 toneladas de registro bruto, con capacidad para 230 pasajeros en cabinas que van desde los 21 a los 71 m2, la mayoría de las cuales dispone de balcón. Estos barcos son una especie de “mini Europa 2” en cuanto a lujo y sofisticación, pero adaptados a las particularidades de las expediciones, como la certificación antihielo más alta, o una pared calefactada en los baños de las suites para secar los anoraks mojados en las rutas polares, y una marina para acceder directamente al mar.

En estas naves, aumentan también las opciones culinarias, que van más allá de su precioso restaurante Hanseatic, añadiendo el restaurante Hamptons, y el Nikkei, que ofrece una interesante fusión de cocina japonesa y peruana. 

Pioneros en cruceros aéreos
Los cruceros aéreos pueden considerarse el culmen de la sofisticación y lujo absoluto en el mundo de los viajes, y Hapag Lloyd, es pionera en ello también. Nada de aeropuertos saturados, esperas, check in, retrasos o escalas. Una limusina recoge al pasajero en casa, y una moderna versión VIP de un avión de pasajeros privado, con grandes asientos cama, vuela a los destinos más deseados del planeta. Recientemente han firmado un acuerdo con Loftleiðir Icelandic, una subsidiaria de Icelandair, a quien ha alquilado dos B757.

El avión Albert Ballin es lo más parecido a volar en avión privado, sin tener que comprarse uno. 

Cuarenta y cuatro privilegiados pasajeros podrán dar la vuelta al mundo por 100.000 euros, con una dedicada tripulación que incluye expertos guías, cocineros y médicos. Hay opciones más económicas y cortas, aunque los sueños no necesariamente tienen precio. Se ofrece la ultra individualización, para que sea el viaje de nuestra vida. La mejor cocina de autor no solo a bordo, sino en los resort o restaurantes más exclusivos de los destinos visitados. Estancias en hoteles de gran lujo, al igual que experiencias únicas en tierra que van desde viajes en globo, vuelos en avioneta, y cualquier actividad lúdica exclusiva. Obviamente, el avión no podría ser llamado de otra forma, que Albert Ballin, siendo lo más parecido a volar en avión privado, sin tener que comprarse uno.

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