Desde el pasado mes de septiembre Santander cuenta con un nuevo museo a unos 500 m. de la Estación Marítima: FARO Santander. Se trata de un proyecto cultural impulsado por la Fundación Banco Santander que se ubica en el Edificio Pereda, antigua sede principal del Banco Santander y una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad.
El Edificio Pereda es un inmueble neoclásico de 1795 asomado a la bahía y declarado Bien de Interés Cultural. Su gran arco central, uno de los iconos del paseo de Pereda, se ha convertido en el eje que distribuye al visitante entre salas de arte y espacios tecnológicos.
La transformación la ha firmado el arquitecto británico David Chipperfield, premio Pritzker en 2023, tras nueve años de trabajo. Su intervención respeta la piedra y la madera originales e integra en su interior la climatización y la tecnología sin tocar las fachadas.
El edificio, además, ha obtenido la certificación de sostenibilidad BREEAM con la máxima calificación, Outstanding. Un detalle que dice mucho de la ambición del proyecto.
Qué se puede ver en FARO Santander
FARO Santander abre con tres exposiciones que justifican sobradamente la visita:
- Obras maestras de la Colección Banco Santander. Una de las colecciones corporativas más relevantes del mundo, formada durante más de 160 años, con piezas que van del siglo II a. C. hasta hoy. Hay obras de Rubens, Tiziano, El Greco, Velázquez, Goya, Picasso y Miró, y la colección más amplia que existe de José Gutiérrez Solana. Tendrá presencia permanente, con selecciones que irán rotando.
- México moderno en la Colección Gelman Santander. Frida Kahlo y Diego Rivera son los grandes reclamos. Se podrá ver hasta el 10 de enero de 2027.
- El surrealismo sintomático: Leonora Carrington. Incluye Villa Pilar, que la artista pintó mientras estaba ingresada en un sanatorio cercano a Santander durante la Segunda Guerra Mundial, y Green Tea (1942), que se exponen por primera vez.
Además, el centro cuenta con una sala inmersiva de proyecciones de gran formato, un espacio de experimentación para familias, auditorio, tienda y restauración: Los Jardines de Faro y el restaurante Lumen, con vistas a la bahía.
El triángulo cultural de Santander
FARO Santander no llega solo. Se suma a un eje cultural en la bahía que ya tenía como gran referente al Centro Botín de Renzo Piano, y que se completará con la sede asociada del Museo Reina Sofía y el Archivo Lafuente en el antiguo Banco de España, a pocos metros. Pocas ciudades españolas del tamaño de Santander pueden reunir tres equipamientos así a distancia de paseo.
Año histórico para el turismo y el Puerto de Santander
Cantabria cerró 2025 como su mejor año turístico del siglo, con unos dos millones de visitantes y más de seis millones de pernoctaciones, y solo el proyecto de FARO Santander aspira a superar los 200.000 visitantes al año.
El puerto vive un momento de crecimiento: pasó de 21 escalas en 2025 a 38 en 2026, con unos 60.000 cruceristas esperados. La estrategia Santander Cruise Deluxe quiere convertir la ciudad en el puerto de referencia para los cruceros premium del norte de España, con navieras como Cunard, Crystal, Regent, Seabourn u Oceania.
De hecho, en 2027 se recibirán varios cruceros de lujo de Silversea, Regent, y Cunard, entre otras navieras.
Santander en crucero: qué ver en la ciudad y alrededores
Más allá del eje cultural de la bahía, Santander y su entorno ofrecen al crucerista una notable variedad de atractivos. La escala puede aprovecharse sin salir de la ciudad o recorriendo algunos de los rincones más bellos de Cantabria.
El centro histórico y sus museos
La catedral de Santa María de la Asunción, de origen gótico, conserva un hermoso claustro y una torre abierta a las visitas. Forma parte del Anillo Cultural, un conjunto de pequeños centros de interpretación que recorren la historia urbana: los restos de la muralla medieval en la plaza Porticada y el refugio antiaéreo de la plaza del Príncipe, construido en 1937 para proteger a la población durante la Guerra Civil.
El propio puerto guarda memoria de la ciudad. En la Estación Marítima, donde desembarcan los cruceristas, una exposición permanente recuerda la explosión del vapor Cabo Machichaco en 1893, una de las dos grandes tragedias santanderinas junto al incendio de 1941.
A esta oferta cultural se sumará la nueva sede del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), cuya apertura está prevista para 2027. El nuevo equipamiento permitirá poner en valor el extraordinario patrimonio arqueológico de Cantabria y reforzará el atractivo cultural de Santander.
En el centro histórico encontramos también el Museo de Arte de Santander (MAS), cuya obra más preciada es el retrato de Fernando VII pintado por Goya.
De la bahía al mar abierto
Siguiendo la línea de costa se alcanza la península de La Magdalena, presidida por el palacio que fue residencia de verano de la familia real. Una visita premium permite acceder a estancias habitualmente cerradas, como los dormitorios reales y las caballerizas. A sus pies se encuentran las playas de La Magdalena y Los Bikinis.
A continuación, se extienden las playas de El Sardinero, con el Gran Casino y los jardines de Piquío, escenario clásico del veraneo santanderino. Más al norte, a partir del faro de Cabo Mayor, que alberga un centro de arte, comienza Costa Quebrada, Geoparque Mundial de la UNESCO. Sus acantilados y formaciones geológicas pueden recorrerse por una senda costera de gran belleza.
Una gastronomía de primer nivel
Las anchoas de Santoña, los pescados del Cantábrico, los quesos y los sobaos y quesadas pasiegos son los grandes embajadores de la cocina cántabra.
Cantabria cuenta con seis restaurantes con estrella Michelin, tres en Santander y otros tres en el resto de Cantabria. Cenador de Amos, con tres estrellas Michelin y una estrella verde, está a solo unos 20 minutos de la ciudad. Casona del Judío, con una estrella Michelin y una estrella verde está a pocos metros del casco urbano, mientras que El Serbal, con una estrella Michelin se sitúa en plena Playa del Sardinero.
Solana, Pico Velasco y La Bicicleta, con una estrella Michelin cada uno de ellos, están a menos de 50 minutos de la ciudad.
En Santander también destacan Cañadío y Bodega del Riojano, distinguidos con Soles Repsol.
Excursiones a 30, 60 y 90 minutos
Santander es una excelente puerta de entrada para descubrir Cantabria, y es que gran parte de los recursos culturales, naturales y gastronómicos se encuentran a menos de hora y media del puerto, lo que facilita organizar excursiones en función de la duración de la escala.
A unos 30 minutos se sitúan el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, con más de 120 especies en semilibertad; Santillana del Mar, villa medieval junto al Museo de Altamira, donde se visita la réplica de la célebre cueva; Puente Viesgo, con su balneario y las cuevas de El Castillo y Las Monedas, Patrimonio de la Humanidad; y Comillas, con El Capricho de Gaudí.
A una hora de distancia esperan Castro Urdiales y su iglesia gótica de Santa María asomada al mar, Laredo y su extensa playa, los Valles Pasiegos, el sorprendente bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal y la cueva El Soplao.
Con hora y media de trayecto, los Picos de Europa ofrecen uno de los paisajes más espectaculares de España. El teleférico de Fuente Dé salva casi 800 metros de desnivel, y en la comarca de Liébana aguardan la villa de Potes y el monasterio de Santo Toribio, que custodia el Lignum Crucis.
Arte, historia, naturaleza y gastronomía se combinan así en una escala que difícilmente deja indiferente a ningún crucerista.

















